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Clinton y Sanders se sumergen en las turbias aguas de Flint

Donald Trump, el racismo, el control sobre las armas y el escándalo de contaminación de la red de suministro de agua potable han centrado el debate

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Clinton y Sanders se sumergen en las turbias aguas de Flint

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Donald Trump, el racismo, el control sobre las armas y el escándalo de contaminación de la red de suministro de agua potable han centrado el debate celebrado en Flint (Michigan) entre Bernie Sanders y Hillary Clinton.

Los aspirantes a la candidatura demócrata a la Casa Blanca escogieron como escenario una ciudad envenenada que se ha convertido en el símbolo de la injusticia social en EEUU. Las medidas de ahorro emprendidas por el ayuntamiento le llevaron a elegir un proveedor de agua corriente más económico que el anterior. Este no la depuraba de forma adecuada, lo que en última instancia produjo que se filtrasen grandes cantidades de plomo en las viejas cañerías por las que circulaba. Las consecuencias sobre la salud de numerosas personas no se hicieron esperar, aunque sí la solución al problema.

Al iniciarse el debate televisado, el cineasta y escritor Michael Moore escribía en su cuenta de twitter: “Hillary Clinton y Bernie Sanders están debatiendo ante una audiencia en la que todos sus integrantes han sido envenenados”.

Durante su intervención, Clinton se sumó al coro de voces que, como Sanders, llevan meses pidiendo la dimisión del Gobernador del estado Michigan, el republicano Rick Snyder, por su mala gestión de la crisis sanitaria en Flint. Preguntada sobre el control de las armas, afirmó que dar inmunidad a los fabricantes y los vendedores fue un terrible error porque se les despojó de toda responsabilidad.

Sanders extendió el problema de la salud pública a la mente de sus rivales republicanos: “Si soy elegido presidente, vamos a invertir mucho dinero en salud mental. Si han visto los debates republicanos, sabrán porqué es necesario”, dijo.

Las primarias que los demócratas celebrarán este martes en Michigan, un estado aún convaleciente por la crisis del sector automovilístico, son claves para ambos aspirantes.