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¿Es apropiado el turismo a la central de Fukushima cinco años después del accidente?

Cuando se cumplen cinco años del accidente nuclear de Fukushima la posibilidad de convertir el lugar en un destino turístico de memoria divide a los

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¿Es apropiado el turismo a la central de Fukushima cinco años después del accidente?

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Cuando se cumplen cinco años del accidente nuclear de Fukushima la posibilidad de convertir el lugar en un destino turístico de memoria divide a los japoneses. De forma puntual se organizan visitas en los pueblos de alrededor donde se han levantado las restricciones. Pero el proyecto que pretendía hacerlo en la misma central de Fukushima Daichi se ha abortado. Solo se mantienen las visitas periodísticas.

“La mayoría de japoneses no pueden suportar o entender que sea posible convertir un desastre de tal magnitud en algo que haga venir a la gente o que se construya un museo que pueda enseñar las causas del accidente para proporcionar una buena lección a las generaciones futuras”, explica el responsable del proyecto Fukuichi Kanko, Hiroki Azuma.

De hecho, hay quien ha bautizado este tipo de paseos como ‘turismo negro’. Apenas 4.500 personas han vuelto a sus pueblos de origen donde se considera que la radioactividad ya no es peligrosa. Pero 74.000 continúan evacuadas. En Tokio, existe una oficina turística para la provincia de Fukushima donde se intenta vender los productos típicos e incluso comida.

“Creo que no se debería emplear la palabra turismo para la zona de Hamadori”, opina una trabajadora de la oficina, Mariko Matsumoto.

El promotor de las visitas a la central se inspiró en lo que se hace en la ucraniana de Chernóbil, donde en 1986 se produjo el anterior gran accidente nuclear en el mundo. Allí han pasado treinta años y las consecuencias parecen haber sido aun mayores. Según la Universidad de Medicina de Fukushima, en esta zona no se han detectado casos de cáncer de tiroides directamente relacionados. Pero hay japoneses que, con estas visitas, quieren denunciar lo que ocurrió tras el tsunami de 2011.