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El mundo de las microfinanzas gana terreno


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El mundo de las microfinanzas gana terreno

Esta semana, Real Economy se centra en el mundo de las microfinanzas en un mercado europeo que tiende a estar dominado por los bancos tradicionales. Hablamos de los microcréditos en Rumanía, de cómo este modelo se está adaptando con la tecnología a las necesidades de la gente y las empresas en Europa Occidental, que ya no pueden acceder al crédito tradicional de los bancos. Con el Fondo Europeo de Inversiones, vemos la mejor manera de usar las microfinanzas en la búsqueda de empleo y crecimiento sostenible.

Microcrédito y microfinanzas son, en general, términos que asociamos con los países subdesarrollados y en desarrollo, pero aquí en Europa tienen el potencial para llenar un gran vacío en los servicios financieros, que necesitan tanto las empresas como la gente con bajos ingresos. A continuación, un curso acelerado.

Víctor formaba parte de la rueda de la banca: con ingresos, activos y solvencia que le permitían acceder a los servicios financieros tradicionales.

Víctor se cayó de la rueda cuando perdió su trabajo y comenzó a trabajar en el sector informal.

Sin crédito ni garantías, pudo entrar en una rueda más pequeña, la de los establecimientos de las microfinanzas. Estos dan microcréditos y servicios microfinancieros a personas con bajos ingresos.

Subir a esta rueda permitió a Victor pedir dinero para su uso personal, como para pagar el alquiler, emergencias o educación.

Esa rueda también giró para él cuando tuvo que pedir un pequeño préstamo para iniciar un negocio.

Las instituciones de microfinanzas también ofrecieron a Victor algo más que microcréditos o préstamos. También le dieron acceso a los servicios de microfinanzas más amplios, como ahorros, pagos de seguros, giros…

La rueda de las microfinanzas ayudó a que Victor pudiera contar financieramente con los servicios y préstamos que necesitaba y que la banca tradicional no podía ofrecerle.

Vamos a contextualizar. En 2013, se desembolsaron 1.500millones de euros a través de las microfinanzas. El promedio de los préstamos fue de unos 8.500 euros. El 79% de los microcréditos se destinó a negocios y el 21% a uso personal. Un poco menos que en 2011.

En los países de Europa del Este, como Rumanía, este tipo de microfinanzas se han convertido en un salvavidas… con años para madurar debido a la falta de acceso a la banca tradicional. Pequeñas diferencias que logran grandes resultados, como lo ha constatado Guillaume Desjardins.

Rudolf tiene un don. No puede tocar el violonchelo, pero puede fabricarlo. Sin embargo, la madera y las herramientas son caras, y es difícil reunir el dinero necesario para hacer su primer instrumento. Por lo que recurrió a la microfinanciación para obtener el empujón inicial. Recibió 13.700 euros en dos préstamos para desarrollar su taller de luthier.

“Los otros bancos me pedían un montón de papeles. No tenía mucha credibilidad, porque como estaba empezando, no tenía suficientes ventas para demostrar que podía reembolsar el dinero. Con las ventas y los ingresos que teníamos, FAER nos dio una oportunidad y el microcrédito”, ha declarado Rudolf Florea, luthier.

En 2013, se concedieron en Rumanía 47.000 microcréditos. Cerca de 9.000 a empresarios, con un promedio de menos de 7.000 euros cada uno.

En Europa Occidental también existe la microfinanza. Y las sumas son mayores. Pero aquí, en el Este, aunque los créditos son más pequeños, se pueden benecifiar de ellos más personas. Y eso, a nivel de la economía real, marca la diferencia.

“Para la gente que se beneficia, hay un impacto económico importante, porque logran sobrevivir. Eso es lo primero. Logran ganarse la vida correctamente, logran desarrollarse a partir de muy poco. Poco a poco, logran desarrollarse en el plano profesional, en el plano económico, y un día logran ser rentables”, ha señalado Ion Vlasa, presidente de la Fundación FAER.

Pero las microfinanzas no son sólo créditos. Como dice el refrán, si queremos alimentar a un hombre un día, le damos un pez, si queremos darle de comer para siempre, le enseñamos a pescar. Sobre esta base, algunas de estas instituciones ofrecen a sus clientes formaciones a lo largo de todo su proyecto.

Dumitru es un productor de leche. A lo largo del año, recibió 5 préstamos para invertir en su granja y su tractor. Pero también recibió algo extra…

“He participado en los cursos organizados por la fundación. Habían organizado formaciones incluso aquí, en nuestro pueblo. Nos reunimos varios agricultores y la fundación estaba allí para impartir la formación profesional sobre los temas que teníamos que estudiar. Fue realmente útil”, ha explicado Dumitru Vlasa, granjero.

Por supuesto, las microfinanzas por sí solas no lograrán un boom en las economías de Europa del Este, pero para los emprerios como Rudolph o Dumitru, unos pocos miles de euros han hecho cambiar las cosas.

Para ayudar a recaudar el dinero necesario el Instrumento de Microfinanciación Progress ha sido reemplazado por el Programa Europeo de Empleo e Innovación Social, todo ello gestionado por el Fondo Europeo de Inversiones.
Hemos hablado con su director general, en Luxemburgo, Pier Luigi Gilibert.

euronews: ¿Qué encontramos en términos de las microfinanzas en Europa?

Pier Luigi Gilibert, director general del Fondo Europeo de Inversiones: “Lo que ha cambiado la naturaleza del mercado ha sido la crisis de 2007-2008. Mucha gente que no encontraba trabajo en los sectores tradicionales pensó en convertirse en autónomo. Tenían pocas posibilidades de acceder a los canales bancarios tradicionales. Después se aplicó lo mismo a la inclusión social y económica, no sólo a los parados, también a las mujeres empresarias y tal vez hoy o mañana a los inmigrantes. Por lo tanto, es una herramienta que puede responder a un gran número de cuestiones. De hecho, creemos que en los 28 estados miembros las necesidades no cubiertas de las microfinanzas rondan los 5.000 o 6.000 millones de euros”.

euronews: ¿Cree que la legislación o las subvenciones de los Estados miembros van a ayudar a un mayor crecimiento de las microfinanzas?

Gilibert: “El Fondo Europeo de Inversiones y el Banco Europeo de Inversiones están presentes donde el sector privado no puede en por diferentes razones. Normalmente lo que hacemos es proporcionar el capital inicial para un sector que quiere desarrollar la microfinanza y luego puede que podamos retirarnos, siempre y cuando el sector privado tome el relevo. Es muy costoso hacer una diligencia debida y procesar un préstamo muy pequeño, de menos de 25.000 euros. Hay costes fijos que son independientes del tamaño de un préstamo. Por lo que tiene sentido para un banco procesar un préstamo de 1 millón de dólares por el precio de un 1%, pero procesar un préstamo más pequeño es muy costoso. Así que los bancos no tienen especial interés en hacerlo, por eso es necesario algún tipo de apoyo del sector público en Europa Occidental o Europa del Este”.

Se ha vuelto tan difícil pedir dinero prestado a los bancos para las pequeñas empresas y las personas que se está poniendo el foco en reunir recursos privados.

Esto está cambiando la manera de pensar de las instituciones financieras y las instituciones de microfinanzas, así como su tecnología… Y está abriendo nuevas fronteras para las microfinanzas como la financiación participativa, como nos cuenta Fanny Gauret.

El mercado de los préstamos bancarios es un asunto complicado en Europa Occidental. Desde la crisis de 2008, los nuevos modelos de financiación están creciendo en línea. A través de premios, acciones o préstamos, están logrando cambios de peso en el mercado del crédito.

Estos servicios financieros alternativos en línea permiten a personas como usted y yo convertirse en inversores de pequeñas empresas, como La Petite Poissonnerie.

La empresa de Nic no logró que su banco le concediera un pequeño crédito para crecer. Así que pidió un préstamo A Funding Circle, una plataforma de préstamos en línea centrada en la pequeña y mediana empresa.

“Me dieron una solución. Y en una o dos semanas el dinero estaba en mi cuenta. El interés que me están pidiendo es ligeramente superior al que me pediría un banco, pero en este caso no tiene sentido hablar del banco porque no quisieron ayudarnos”, ha dicho Nicolas Rascle, propietario de La Petite Poissonnerie.

Colegas, individuos y empresas, prestan directamente a otros compañeros: los prestatarios. Este sistema reúne capital, en su mayoría, a través de pequeños prestamistas, ofreciendo tarifas atractivas de inversión.

“Los canales alternativos ofrecen una oportunidad a las empresas para acceder al capital. Porque estas nuevas formas de financiación son menos costosas que las de los bancos, que tienen una infraestructura tradicional”, ha explicado Robert Wardrop, Director Ejecutivo del Centro de Finanzas Alternativas de Cambridge.

Pero estos no están exentos de riesgos.

Funding Circle está parcialmente regulada por el Reino Unido para la protección de sus clientes. Las pymes de ese país le reclaman entre 5.000 y un millón de libras.

“Funding Circle trabaja con empresas de al menos dos años, bien establecidas. Tenemos un equipo de personas de evaluación de crédito, que hacen una estimación y dan un nivel de riesgo, de A a E. Al lado están las tasas de interés, y luego el negocio se coloca en el mercado. Y los inversores, tanto particulares, instituciones, o incluso el Gobierno británico deciden si prestan directamente dinero a las empresas”, ha afirmado David De Koning, Jefe de Comunicación de Funding Circle.

“Las instituciones de microfinanzas históricamente no han utilizado mucho la tecnología. Lo que la tecnología les permite hacer es ampliar esa actividad, hacerla mucho más amplia y mucho más eficiente de lo que lo pueden hacer sin estar conectados en línea”, ha dicho Robert Wardrop, Director Ejecutivo del Centro de Finanzas Alternativas de Cambridge.

En Europa, la mayor industria financiera alternativa es la del Reino Unido. Y es gracias a un entorno regulatorio más flexible.

Encontrar un equilibrio entre la innovación y la protección,como en el Reino Unido, podría ser clave para las microfinanzas y así convertir historias como la de Nic en éxitos financieros.

¿Qué significa la financiación o inversión participativa privada para las pequeñas empresas o para el futuro de las microfinanzas? Se lo hemos preguntado al director general del Fondo Europeo de Inversiones, Pier Luigi Gilibert.

Gilibert: “Sin duda hay indicios de que las plataformas de préstamo participativas van a seguir creciendo. Estas plataformas son capaces de reducir los costos, que es una de las principales dificultades para hacer que esta industria sea autosostenible”.

euronews: ¿Cree que podemos dejar de lado la inclusión social si solo apoyamos los microcréditos por Internet?

Gilibert: “¡Sí, sin duda! Es difícil tener una industria de microfinanzas independiente económicamente sin la parte dedicada a la orientación. Y esta parte no existe en las nuevas iniciativas tecnológicas”.

euronews: ¿Se han aprendido suficientes lecciones en la industria de las microfinanzas para evitar la morosidad o los otros riesgos que los bancos comerciales no quieren correr?

Gilibert: “Personalmente, no creo que la morosidad sea un problema particularmente grave en las microfinanzas. El principal problema de las microfinanzas son los costos de procesamiento, los costos de información, las diligencias debidas, la supervisión y un problema de los precios. Toda innovación que reduzca los costos de procesamiento en este área es algo que debe ser recibido con alegría”.

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