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Michel Sapin: Para combatir la evasión fiscal hace falta cooperación internacional

Buenos, días, nuestro invitado de hoy es el ministro francés de Economía, Finanzas e Industria, Michel Sapin. David Jacquot: Empezamos

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Michel Sapin: Para combatir la evasión fiscal hace falta cooperación internacional

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Buenos, días, nuestro invitado de hoy es el ministro francés de Economía, Finanzas e Industria, Michel Sapin.

David Jacquot: Empezamos, evidentemente, por los “papeles de Panamá”, el escándalo mundial de evasión fiscal. Están involucrados líderes políticos extranjeros como el Primer ministro islandés, el presidente argentino, el ucraniano, el rey de Arabia Saudí o el círculo más cercano a Vladímir Putin y al presidente chino. Si se llega a confirmar el fraude, ¿en qué términos calificaría el comportamiento de estos dirigentes extranjeros?

Biografía de Michel Sapin

  • Michel Sapin nació el 9 de abril de 1952.
  • Miembro del Partido Socialista desde 1975, fue elegido diputado del departamento de Indre en 1981, y del departamento Altos del Sena en 1986, antes de volver a su puesto en el departamento de Indre en 2007.
  • Bajo la presidencia de François Mitterrand fue ministro delegado de Justicia, y ministro de Economía y Finanzas hasta marzo de 1993.
  • Durante la tercera cohabitación, fue ministro de la Función Pública y de la Reforma del Estado entre 2000 y 2002.
  • También fue Presidente del Consejo Regional del Centro de 1998 a 2000 y de 2004 a 2007.
  • De mayo de 2012 a marzo de 2014, fue ministro de Trabajo, Empleo, Formación Profesional y Diálogo Social.
  • El 2 de abril de 2014 fue nombrado ministro de Economía y Finanzas, uno de los cargos ministeriales más prominentes del gabinete de Francia.

Michel Sapin: Disculpe que le responda así, pero no voy a inmiscuirme en el debate político interno o en la jurisdicción de cada país, que deberá aclarar si esas actividades eran legales o no. No voy a intervenir sobre eso. En esas revelaciones, lo importante es que nos hace ser conscientes de que no se trata de varios casos a nivel nacional, sino que es un fenómeno de dimensiones planetarias. Y para combatir ese fenómeno, lo que cuenta; y es lo que hacemos desde hace varios años, es la cooperación internacional.

David Jacquot: Panamá se compromete, a partir de 2018, a intercambiar información automáticamente con diferentes Estados. Pero, ¿funciona en realidad? ¿Está cumpliendo, o no sigue el juego, ni colabora?

Michel Sapin: La realidad es que está jugando al escondite… Y eso es inaceptable. Ciertos países, de tamaño muy reducido, en el fondo quieren seguir sirviendo de paraíso fiscal.
Se trata de algunas islas por aquí y por allá, algunos territorios…

David Jacquot: ¿Podemos nombrarlos? Por ejemplo, las Bahamas..

Michel Sapin: Las Bahamas, exacto.

David Jacquot: ¿Las Islas Seychelles?

Michel Sapin: Las Islas Seychelles están también en ese juego.

David Jacquot: ¿Guernesey?

Michel Sapin: Guernesey juega también. ¿Lo ve? Con lo cual, las cosas cambian. Antes hablábamos de Suiza. Pero, hoy Suiza ya se acabó. De hecho, ahora observamos diversos procesos descritos en los documentos. Y resulta que muchos de esos sistemas organizados en Panamá han sido montados como alternativa a Suiza, donde hoy en día ya no existe la posibilidad de esconder fortunas e ingresos.

David Jacquot: Hablemos ahora de déficit y de las finanzas públicas. Francia ha reducido drásticamente su déficit público en 2015, para quienes les gusten las cifras: el déficit cayó de 0.5 puntos al 3,5% del PIB. Podríamos celebrarlo, solo que el Presidente de la Comisión Europea ha insistido en que este descenso se debía sobre todo a “elementos relacionados con el ciclo de actividad”, vaya, que en realidad no fue gracias a usted. ¿Tiene razón o está equivocado?

Michel Sapin: Él, Jean-Claude Juncker, ha reconocido delante de mí que se equivocó al hablar en esos términos. Le ví minutos después y me dijo que sus declaraciones habían sido mal recogidas.

La Comisión reconoce la realidad de la situación y es que Francia ha hecho esfuerzos considerables para controlar su déficit. En 2015, tras 2014, consiguió mejorar su objetivo por encima de lo que la Comisión había previsto.

Y eso, en unas condiciones nada fáciles: reducir el déficit más rápido de lo previsto bajando los impuestos, pues en 2015, las retenciones fiscales disminuyeron, y ese dato ha resultado evidente. Y además, como podrán constatar, afrontando gastos consecuencia del estado de emergencia.

2015 fue el año en el que tuvimos dos oleadas de atentados. El año en que incrementamos las medidas de seguridad. Y es el año también en el que decidimos aumentar considerablemente, los gastos en Defensa Nacional, pues el Ejércido está presente en nuestro territorio para proteger a la población y además está en el exterior de nuestras fronteras para combatir al terrorismo internacional.

David Jacquot: Hablemos ahora del Banco Central Europeo. Mario Draghi, como usted sabe, ha consolidado un “manguerazo monetario” hace unas semanas, con nuevas medidas no convencionales para relanzar la inflación y el crecimiento. ¿Qué opina de su actuación? Pues, por un lado, es cierto que el euro y los tipos de interés han caido. Y por otro, la inflación aún no ha alcanzado el 2%, el objetivo de Mario Draghi. Y además, el crédito bancario se recupera lentamente. ¿Podríamos hablar más bien de resultados modestos?

Michel Sapin: Afrontamos muchas dificultades, con una inflación muy débil, e incluso negativa, por las razones que ya conocen. Además, con las materias primas que de manera general se han venido abajo, incluso en el sector agrícola, y eso plantea enormes dificultades a los profesionales del sector. En relación a ese panorama tan complicado, tenemos un Banco Central pertinente, enérgico y decidido. Y eso es una gran suerte para nosotros.

David Jacquot: ¿Quiere añadir algo?

Michel Sapin: Es una suerte para nosotros. Si no hubiéramos tenido al Banco Central desde hace dos o tres años… No sé dónde estaríamos… Lo único que puedo decir, aunque en el fondo es una frase que Mario Draghi no deja de repetir, es que la política monetaria no puede hacerlo todo. Se puede lograr mucho; pues están totalmente decididos a poner todos los medios monetarios para luchar contra esa inflación tan débil y la escasa actividad económica, pero en definitiva no es suficiente. Y nos corresponde a todos llevar a cabo políticas y presupuestos más inteligentes.

David Jacquot: ¿Debe mantener el Banco Central Europeo (BCE) la perfusión monetaria hasta que la inflación no vuelva a la zona de confort del 2%?

Michel Sapin: No soy yo quien debe decidir en lugar del Banco Central Europeo. Así lo creo. El BCE dice que hoy en día tiene los medios para ir más allá y que lo hará hasta que se logre el objetivo, es decir hasta que la inflación se estabilice en torno al 2% y la actividad económica europea se recupere suficientemente.

David Jacquot: Michel Sapin, usted acaba de publicar el libro “Jamás sin Europa!” con su homólogo alemán Wolfgang Schäuble, un alegato a favor de Europa. Usted desde siempre ha sido un europeo convencido. El problema es que en Europa cada vez van quedando menos europeos convencidos. El ascendo de los partidos populista y xenófobos lo demuestran. ¿Cómo devolver el entusiasmo por Europa, en un momento en el que la Unión, hay que reconocerlo, ya no nos hace soñar?

Michel Sapin: Precisamente, mirando cara a cara esa realidad. Viendo la realidad de ese ascenso de los populismos. Y observando la realidad de las preocupaciones de hoy, preocupaciones relativas al desarrollo económico y el empleo. La gente se dice: Quiero que mi país esté protegido de ciertos peligros a nivel internacional, en particular en términos de seguridad, terrorismo o respecto a la presión migratoria.

Pero, ¿podemos lograrlo cada cual en su rincón? ¿Podemos lograrlo si cada cual se encierra en sí mismo? La respuesta evidentemente es no. Evidentemente que no.

No hay desarrollo económico posible si no es e un espacio lo suficientemente amplio. No hay seguridad posible si cada cual va a lo suyo. Podemos protegernos en nuestras fronteras.

Se da usted cuenta, ¿si tuviéramos que cerrar todas las fronteras de Francia? ¿Se da cuenta de la pérdida en términos de libertad y fluidez para cada cual, pero además, a nivel económico, habría una pérdida increíble. Hay que afrontar la realidad y reconsiderar con una perspectiva más amplia la apuesta europea. No sólo el ideal europeo. Si dejamos de lado a Europa, no habrá solución para los grandes problemas que tenemos en cada uno de nuestros países. Existen las soluciones, pero no son inmediatas, tenemos que encontrarlas para recuperar el impulso y el dinamismo en Europa.