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Chernóbil: el escalofriante relato de los afectados

Natalia Manzurova “Me llamo Natalia Manzúrova, soy de los Urales, Ekaterimburgo, y he vivido en una ciudad secreta cerca de Cheliábinsk, Ozyorsk. Soy

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Chernóbil: el escalofriante relato de los afectados

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Natalia Manzurova

“Me llamo Natalia Manzúrova, soy de los Urales, Ekaterimburgo, y he vivido en una ciudad secreta cerca de Cheliábinsk, Ozyorsk. Soy científica, radiobióloga. Durante 10 años trabajé en el instituto de biología molecular y radiología. Estudiamos los primero efectos radiológicos de la explosión nuclear de Cheliábinsk en 1957, así como las consecuencia ambientales. En 1986 casi todos los miembros de nuesto equipo fueron enviados a Chernóbil”.

Nadejda Kutepova

“Soy Nadejda Kutepova, directora de la ONG “El planeta de la esperanza” de Ozyorsk, en la regióde Cheliábinsk. En los últimos 15 años he trabajado por los derechos humanos, y ahora soy refugiada política en Francia”.

Oleg Veklenko

“Me llamo Oleg Vetlenko, tengo 65 años. Hace 30 años estuve en Chernóbil, formé parte de la operación de rescate de la catástrofe in situ desde el 2 de mayo al 3 de junio de 1986”.

“Las oficinas de reclutamiento escogieron gente para ir a limpiar Chernóbil, no hubo voluntarios. Y esta gente no tenía una preparación correcta o especial. Quizá alguno había servido en la unidad química del ejército pero nadie estaba preparado para esa catástrofe. Y no entendían adónde iban, no se dieron cuenta del peligro que corrían, al menos los que estaban conmigo, yo mismo, no lo sabíamos”.

Chernobyl pictures by a liquidator

Natalia Manzurova y Nadejda Kutepova

“En 1986, tenía 14 años, nos habían dicho que no podríamos ir a los campamentos para niños de la zona porque todos estaban llenos. Y solo muchos años después, cuando era ya activista entendí lo que pasó en 1986 en Chernóbil, la escala de la catástrofe y el peligro para los niños”.

“El régimen declaró en mayo que estaba prohibido hablar de la dosis de radiciación, sobre las enfermedades que causaba y cuánta gente había sufrido por ello. Creo que es un crimen enorme, porque los responsables en todas las administraciones quería exonerarse de sus responsabilidades sobre el desastre pasándosela a los que fueron a ayudar”.