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Turquía: tarjetas e-Food para refugiados

La guerra en Siria ha entrado en su sexto año, dejando cientos de miles de muertos.

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Turquía: tarjetas e-Food para refugiados

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La guerra en Siria ha entrado en su sexto año, dejando cientos de miles de muertos. Ha causado la mayor crisis humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial. Seis millones y medio de personas son desplazados internos y casi cinco millones están registradas como refugiados en los países vecinos. Turquía acoge el mayor número de refugiados del mundo: 3,1 millones de personas, de los que 2,7 millones son sirios.

Kahramanmaraş es uno de los 26 campos de refugiados en Turquía. Es considerado un modelo de eficiencia. Fue inaugurado en 2012 y muchas familias nunca se han movido de allí desde entonces. Hay 19.000 residentes, la mayoría sirios. En otros campos alcanzan los 30.000.

La comida no falta, gracias a los donantes internacionales y los gobiernos locales. Hace tres años los residentes empezaron a recibir las e-Food.

“Con la tarjeta estamos mejor. Antes recibíamos platos cocinados, pero muchas veces a mis hijos y a otros no les gustaban. Con la tarjeta compro lo que yo quiero. Vengo cinco veces por semana y gasto entre 100 y 125 liras (unos 30 o 40 euros)”, explica Salwa, refugiada siria.

El Programa Mundial de Alimentos consideró que la mejor manera de utilizar los fondos internacionales era crear la tarjeta electrónica e-Food. Puso en marcha el programa, con la Media Luna Roja de Turquía, en 2012.

Cada familia recibe una tarjeta, que funciona como una tarjeta de débito y se carga automáticamente dos veces al mes.

Más de 156.000 personas la utilizan en 11 campos.

Uno de los principales donantes es el Departamento de Ayuda Humanitaria de la Unión Europea (UE).

Monica Pinna, euronews:
“¿Cuánto dinero se ha puesto en estas tarjetas y cuáles son sus objetivos?”.

“En concreto, con el Programa Mundial de Alimentos hemos puesto más de 40 millones de euros, en los últimos 12 meses, en este programa de bonos electrónicos y en los próximos meses vamos a tratar de ampliarlo a más de 500.000 ó 600.000 personas. Cuanto más sepamos sobre los beneficiarios, cuáles son sus necesidades, quienes necesitan ayuda… más personas tendremos en el proyecto”, cuenta Mathias Eick, de la oficina de Comunicación de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea.

“Este campo de refugiados es como una pequeña ciudad, a su máxima capacidad. Los que viven en campamentos como éste tienen asegurada la comida y la atención médica. Pero ¿qué ocurre con el 90% de los refugiados sirios que viven fuera de los campamentos? Nos hemos acercado a la frontera siria. Hemos ido a Gaziantep”, explica Monica Pinna.

Gaziantep tiene más de un millón y medio de habitantes y más de 325.000 refugiados. Se encuentra a unos 100 kilómetros de una de las ciudades más castigadas por el conflicto sirio, Alepo. Muchos de sus residentes provienen de allí.

Zonas como ésta en Turquía, se han convertido en prioritarias para los trabajadores humanitarios.

La tarjeta e-Food empezó a distribuirse el año pasado también fuera de los campos. Unas 90.000 personas se han beneficiado de ella.

“Soy siria. Llegué a Gaziantep hace 4 años. Me uní al Programa Mundial de Alimentos como ayudante supervisora. Vamos puerta a puerta e identificamos a las familias sirias. Se registran en nuestro programa y más adelante si cumplen los criterios se beneficiarán de nuestro programa”, explica Hala Khaled, ayudante supervisora sobre el terreno del Programa Mundial de Alimentos.

La identificación es un trabajo enorme y todavía está en curso. Los supervisores de campo han encontrado que casi un tercio de los hogares sirios fuera de los campamentos padecen inseguridad alimentaria.

“Visitamos esta zona cada tres meses. Esperamos que la gente tenga sus documentos de identidad en regla y entonces ya podemos registrarlos en el programa”, afirma Hala Khaled, ayudante supervisora sobre el terreno del Programa Mundial de Alimentos.

Fatma, madre de cinco niños, de Alepo, llegó a Gaziantep hace dos años y medio. Recibió su tarjeta pocos meses depués de que el proyecto comenzara a llevarse a cabo fuera de los campamentos.

“Nuestras condiciones han mejorado. La situación antes era más difícil. Recibí la tarjeta hace nueve meses. Nos ha permitido comprar lo que necesitamos. Podríamos estar mejor, pero nos conformamos”, señala Fatma Tuba, refugiada siria.

El Departamento de Ayuda Humanitaria de la UE respalda el programa, que considera una forma rápida de prestar asistencia, que da a los refugiados la dignidad de poder elegir lo que comen y ayuda a la economía local. Funciona con una lista de tiendas seleccionadas y que son supervisadas en permanencia.

La tarjeta se carga fuera del campo con 62 liras turcas por persona y mes, unos 19 euros. Proporciona a cada persona unas 2.100 calorías por día.

Los dulces, el alcohol y los cigarrillos están prohibidos.

“Veinticinco tiendas participan en nuestro programa (en la provincia de Gaziantep). Hacemos un seguimiento de los precios para asegurarnos de que nuestros beneficiarios tienen productos de buena calidad y buenos precios”, dice Hala Khaled, ayudante supervisora sobre el terreno del Programa Mundial de Alimentos.

Familias como la de Fatma son afortunadas. Más de 500.000 refugiados sirios todavía están esperando para poder entrar en el programa y muchos otros, que no cumplen los requisitos, necesitan ayuda. El Programa Mundial de Alimentos tiene previsto llegar a 585.000 personas fuera de los campamentos en los próximos meses.

Aid Zone - Turkey