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Una revolución inteligente en la granja

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Una revolución inteligente en la granja

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“Estamos en una granja avícola inteligente equipada con cámaras de última generación y con sofisticados sistemas de sonido.

“Estamos en una granja avícola inteligente equipada con cámaras de última generación y con sofisticados sistemas de sonido. Y no se trata de un simple sistema de seguridad, científicos europeos han desarrollado todo este dispositivo para mejora el bienestar de los animales y también para incrementar la competitividad de sus criadores.”

En esta granja se crían unos veinte mil pollos.
Hay cámaras y micrófonos que siguen sus movimientos y su distribución en el espacio, emitiendo una alarma cuando detectan algo inusual.

Los datos que reciben del sistema, ¿cómo pueden ayudarles a mejorar el bienestar de los animales e incrementar la productividad y la competitividad? La respuesta de Twan Colberts desde su granja de pollos de engorde en los Países Bajos:

“Las cámaras y los micrófonos me ayudan a detectar en tiempo real cuando los animales están estresados por cualquier motivo. Así puedo encontrar una solución rápida y eficiente, sin tener que estar dentro del gallinero comprobando cómo está cada animal”.

Científicos, bio ingenieros y veterinarios llevan adelante un proyecto europeo de investigación que proporciona a la granja información sobre el comportamiento de los animales.

Si estos se desplazan con movimientos rápidos o caóticos puede indicar un problema, por ejemplo, en la temperatura ambiente.

Luc Rooijakkers es el jefe del proyecto Fancom:

“Si una línea de comederos está bloqueada, como vemos en esta imagen, entonces podemos observar que las aves van a desplazarse a otro comedero. En esta zona, por ejemplo, vemos que las aves se han ido muy rápidamente. ¿Qué puede estar pasando que no sabemos? Quizá sea simplemente que como estamos cerca de la puerta del galinero, nuestras voces les asustan.”

Aquí en la Universidad de Lovaina se han desarrollado algorítmos y programas informáticos en cooperación con otros 20 socios.

Según los investigadores, este sistema de monitoreo identifica en un 95% de los casos los problemas de las granjas de animales de engorde.

Alberto Peña Fernández, investigador en la Universidad de Lovaina, evoca la posibilidad de hacer predicciones gracias a este sistema:

“Esa distribución y actividad está influenciada por factores como el clima, el estado o la calidad del suelo. Al usar información previa de esas variables, directamente se tienen en cuenta las variables que actúan en la granja. Y eso es lo que permite que al hacer una predicción de cómo va a ser la actividad y distribución en el siguiente periodo de luz, seamos capaces de si hay una desviación, que realmente esté relacionada con un problema sucedido en la granja.”

El sistema también puede detectar de manera precoz las enfermedades respiratorias porcinas que son muy infecciosas, mediante el monitoreo de la tos.

Los algoritmos aislan la tos del resto de los sonidos de la granja. Aquí, por ejemplo, el granjero John Verhoijsen está monitorizando los sonidos que emiten unos 300 cerdos.

“Suelo pasar una media de 10 minutos en cada cobertizo. Apenas puedo dedicar unos segundos a comprobar el estado de cada animal. Con el sistema de vigilancia de la tos hago un seguimiento de la salud del animal las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Así puedo reaccionar rápidamente e impedir que haya contagios en caso de enfermedad.”

Otras cámaras permiten calcular el peso de los animales en tiempo real antes y después de comer.

Los científicos esperan que con estos datos se puedan mejorar las condiciones de seguridad y trazabilidad de los productos y crear así un valor añadido en la cría de animales de granja.

Daniel Berckmans, Bioingeniero y profesor en la Universidad de Lovaina. Coordinador del proyecto EU-PLF.

“Uno de los grandes próximos pasos a seguir será instalar Internet en todas las granjas de Europa. Aunque todavía falta mucho. Entonces, la granja del futuro no sólo venderá carne o animales; sino que también venderá datos, proporcionando una nueva información en la cadena alimentaria y de consumo.”

Unas 20 granjas experimentales han sido equipadas con estos sistemas. Seis productos de precisión para la cría de ganado han sido por el momento comercializados.