Última hora

Leyendo ahora:

Luchar contra la infección en las prótesis

futuris

Luchar contra la infección en las prótesis

En asociación con

La implantación de una prótesis es una cirugía compleja que se lleva a cabo en un entorno totalmente esterilizado. Aún así algunos implantes se infectan con bacterias peligrosas. Las consecuencias pueden ser muy serias. ¿Por qué pasa esto y qué se puede hacer para prevenirlo?

Ángel reside en Barcelona y su dañada rodilla fue reemplazada por una prótesis metálica. Al principio parecía que todo había ido bien, no tenía dolor pero al poco tiempo las complicaciones empezaron a hacerse notar.

“Al tercer o cuarto día esta rodilla no acababa de ponerse bien. Es decir, se enrojecía mucho, empezaba a supurar algo de pus, manchas negras alrededor de la cirugía… A partir de aquí, los médicos me dijeron que podía deberse a una infección y que la operación no había ido bien”, decía Ángel Vallcorba Mas.

La infección dañó toda la extremidad y pudo haber supuesto un riesgo para la vida de Ángel. Para impedir que se extendiera el paciente tuvo que seguir un tratamiento muy fuerte de antibióticos y varias operaciones más. Su rodilla nunca volverá a ser la misma.

¿Qué hace que estás infecciones sean tan difíciles de prevenir y de tratar?

“El problema principal es que las bacterias, cuando contaminan una herida quirúrgica, se adhieren a la pieza metálica, a la prótesis, y crecen formando una matriz que las envuelve y las protege del sistema inmune y de la acción de los antibióticos que administramos”, explica el jefe del departamento de enfermedades infecciosas del Hospital Clinic de Barcelona, Alex Soriano.

Las infecciones ocurren en el 1% y el 3% de las operaciones. Una posible solución podría ser encontrar nuevos antibióticos con moléculas que sean capaces de luchar contra los agentes patógenos y después cubrir los implantes metálicos con esas moléculas.

Los investigadores de este laboratorio de Barcelona están analizando a miles de especies de algas microscópicas para intentar encontrar los componentes que puedan destruir los biofilms bacterianos.

“Las microalgas producen una cantidad de metabolitos secundarios muy importantes cuya función es altamente desconocida. Ellas sobreviven en ambientes acuáticos donde pueden ser matadas por los depredadores marinos y ellas se defienden a si mismas”, apunta la microbióloga y coordinadora del proyecto NOMORFILM, Sara M. Soto González.

Encontrar nuevos antibióticos es solo uno de los muchos objetivos de este proyecto europeo de investigación. Aquí, los científicos trabajan con los fabricantes de prótesis para desarrollar nuevos métodos para hacer implantes que sean resistentes a la infección.

“Una vez que tengamos estas moléculas, se probará su actividad contra los microorganismos más habituales, analizaremos su seguridad y una vez que tengamos eso será cuando podamos definitivamente buscar el medio de añadirlo a la prótesis mediante la nanotecnología y mediante el tratamiento en superficie”, añade el director científico de MBA Institute,Pablo Roza Miguel.

El sistema inmunitario del cerdo es similar al del ser humano, lo que permite comprobar la seguridad de las nuevas prótesis antes de hacer pruebas con personas. Para esos exámenes que han desarrollado, los investigadores aquí en Copenhague introducen pequeños implantes metálicos en los huesos del cerdo y días después analizan los resultados.

¿Cómo prueba estos nuevos materiales en los animales?

“Aquí, vemos el agujero que ha dejado el taladro y en dónde se insertó el implante con la bacteria. Lo que hacemos es probar diferentes capas en las piezas para ver si estas son capaces de evitar que la infección se extienda dentro del tejido óseo”, explica el profesor de patologías veterinarias de la Universidad de Copenhague, Henrik Elvang Jensen.

Los investigadores consideran que necesitarán más años de estudio antes de que sea posible desarrollar prótesis resistentes a las infecciones.

siguiente artículo