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Génova y los edificios 'lavadora'

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Génova y los edificios 'lavadora'

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¿Puede un complejo de edificios llamado Eco-Monster convertirse en un modelo de sostenibilidad? Sí, puede. Un ejemplo lo encontramos en Génova, Italia. El complejo se llama “Lavatrici”. El 70% pertenece a instituciones municipales y gran parte se alquila a personas con dificultades económicas. Esta arquitectura, levantada entre 1980 y 1990, se erige ahora como un monumento a los problemas sociales y económicos de sus habitantes.

“La gente de aquí llama al barrio “Lavatrici” porque los bloques recuerdan a lavadoras que estuvieran unas al lado de otras. Da la impresión de que fuera una especie de monstruo. Fue construido como un edificio monstruoso”, apunta el portavoz de esta comunidad Sergio Pandolfini.

Los problemas estructurales de los edificios Lavatrici se hacen evidentes cuando llueve. El agua entra en los apartamentos, y además debilita la estructura de los edificios.
¿Cómo solucionarlo cuando el país, además, está en crisis? Hay espacio para el optimismo gracias a una iniciativa europea R2CITIES, que desarrolla estrategias para la gestión de proyectos de renovación con el fin de lograr ciudades energéticamente eficientes.

“Para Lavatrici, el proyecto R2CITIES es una oportunidad. La oportunidad de hacer algunas intervenciones que, probablemente, de otra manera nunca habrían ocurrido. Ha sido una gran oportunidad”, señala Corrado Conti, ingeniero que trabaja para el ayuntamiento de Génova.

El proyecto está enfocado en hacer que los edificios más antiguos se transformen y se conviertan en eficientes y sostenibles .. En el centro de este proceso de renovación se encuentra un nuevo sistema de calefacción para 162 casas. Para verificar y medir los cambios en el consumo de energía, antes y después de la renovación, se utiliza un apartamento vacío como modelo, como laboratorio de pruebas.

“Estamos en la sala principal de la vivienda, donde hemos instalado nuestras terminales para monitorizar. Podemos ver los datos que se recogen en las distintas habitaciones, así como la medición de la temperatura en tres alturas diferentes de cada habitación, la humedad relativa, la calidad del aire así como la concentración de los valores de CO2 y de iluminación”, nos cuenta Renata Morbiducci, de la universidad de Génova.

Se espera que estas medidas combinadas con otras individualmente diseñadas para cada piso permitan ahorrar un 50% de energía.

“En cada apartamento se han instalado satélites o bien unas pequeñas unidades con válvulas eléctricas en su interior, contadores de calor y otros dispositivos. Cuando los conectamos a una unidad automatizada, podemos hacer la facturación y también regular la calefacción. Esto hace que el proveedor de energía pueda leer el consumo de cada piso de forma remota y expedir una factura de acuerdo con el consumo real de energía”, apunta Corrado Conti.

Y ese ahorro de dinero es un objetivo valioso para los consumidores. Así nos lo cuenta Emanuela Fracassi, del ayuntamiento de Génova: “Todavía no tenemos una conciencia ecológica. Sin embargo, creo que el tema del ahorro de dinero, consumiendo menos energía si es algo que se hace notar en la gente”.

Gente como Sergio, que lleva viviendo aquí desde hace 20 años, señala que esas mejoras pueden salvar también a todo un vecindario. “Se necesitan muchas obras en estos apartamentos, en su estructura y también en su interior. Es importante porque, de lo contrario, podríamos perder por completo estos barrios. Corríamos el riesgo de no ser capaces de recuperarlos en el futuro”.

El proyecto europeo R2Cities se implementa actualmente en tres ciudades diferentes: Génova, en Italia, Valladolid en España y el Yakacik, en el distrito turco de Kartal.

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