Última hora

Leyendo ahora:

Amnistía Internacional denuncia la falta de privacidad de algunas aplicaciones de mensajería


internacionales

Amnistía Internacional denuncia la falta de privacidad de algunas aplicaciones de mensajería

¿Está usted completamente seguro de que su privacidad está protegida cuando chatea o envía un mensaje a través de las redes sociales?

Un informe de Amnistía Internacional dice que no debería estarlo.

La organización ha hecho una clasificación de las aplicaciones de mensajes más utilizadas y de sus sistemas de encriptación de datos para conocer el grado de privacidad de cada una de ellas.

Se desprende que los dos gigantes de mensajería Snappchat y Skype no están haciendo lo suficiente.

“La privacidad es un derecho. Es una parte fundamental de los Derechos Humanos. Cuando las personas envían mensajes a sus amigos, familiares y allegados quieren que sean privados. No quieren que las empresas puedan leerlos, ni que los gobiernos que espían a la gente lo hagan también”, decía el director del equipo de tecnología y derechos humanos de AI, Sherif Elsayed-Ali.

Los jóvenes suelen utilizar mucho estas aplicaciones y por ello son los más vulnerables.

Entre los sistemas peor valorados están el de la compañía china Tencent y el de Blackberry. Según Amnistía Internacional estas empresas no han instalado un alto nivel de encriptación.

“Las empresas pueden hacer cosas muy sencillas para asegurar la privacidad de esos mensajes, incluyendo una encriptación más fuerte que haga que solo puedan ver los mensajes el emisor y el receptor”, añadía Elsayed-Ali.

A pesar de que una privacidad total es casi imposible, el Messenger de Facebook o WhatsApp aparecen como los servicios que ofrecen una mayor seguridad para sus usuarios.

La organización, que ha analizado cinco aspectos para elaborar la clasificación, ha dado la señal de alarma y exige que se tome cartas en el asunto.

“Si no construimos ahora sistemas de protección más fuertes, incluyendo una mayor encriptación, nos despertaremos dentro de 20 años y nos daremos cuenta de que algo como la privacidad ha dejado de existir”, concluía Elsayed-Ali.

La organización denuncia que la falta de privacidad en las comunicaciones es además un factor de riesgo para minorías y activistas perseguidos.