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Hugh Herr, Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2016


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Hugh Herr, Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2016

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Cuando tenía apenas 17 años Hugh Herr fue considerado uno de los mejores escaladores de Estados Unidos.

Pero a principios de los 80 sufrió un terrible accidente. Él y un compañero pasaron varias noches a 29 grados bajo cero sorprendidos por una tormenta mientras escalaban una montaña. El prodigioso escalador perdió entonces las dos piernas.

Herr asegura que cuando recibió sus primeras prótesis, se sintió realmente abatido. Desde entonces, dice, lleva a cabo una modesta misión: poner fin a la minusvalía.

Hugh Herr, Premio Princesa de Asturias de Investigación

Lo que ocurrió en 1982 es que se utilizó conmigo tecnología convencional. Para mí fue algo horrible. Pensé: ¿Cómo es posible? Eran de madera y caucho. No tenían sensores, nada. Pensé que era una broma pesada. Fue entonces cuando me puse a trabajar, a diseñar. Mi primera tarea fue diseñar mis propias prótesis para poder volver a practicar mi deporte: la escalada.

Chris Cummins, euronews

Pero ¿conocía algo sobre prótesis?

Hugh Herr, Premio Princesa de Asturias de Investigación

Cuando llegó la época del instituto elegí la formación profesional. Aprendí entonces a fabricar cosas en madera y metal. Como decía, me puse a trabajar, probé muchas cosas y conseguí volver a escalar muy pronto. Alcancé en poco tiempo el mismo nivel que tenía antes del accidente. Creo que incluso lo hacía mejor que con mis piernas. Así que empecé a pensar en un mundo sin minusvalías, empecé a soñar con ello para toda la Humanidad. Pensé que todo el mundo con un problema como el mío merecía tener acceso a una solución similar gracias a la tecnología avanzada.

Chris Cummins, euronews

Sus extremidades son biónicas, ¿es correcto?

Hugh Herr, Premio Princesa de Asturias de Investigación

Sí, biónicas, es la palabra correcta

Chris Cummins, euronews

¿Cómo las diseño y cómo funcionan?

Hugh Herr, Premio Princesa de Asturias de Investigación

Estas extremidades biónicas son fantásticas. Cada una tiene tres ordenadores, no grandes, muy pequeños, son chips diminutos. Cada una tiene también doce sensores para medir las diferentes posturas, la aceleración, la velocidad, la temperatura, la fuerza, etc… Los propulsores musculares funcionan y son controlados gracias a algoritmos. Mis prótesis se activan a cada paso que doy. Funcionan con electricidad, con una batería que recargo cada noche. Como digo, son realmente unas prótesis fantásticas. Además son inteligentes, siempre saben lo que quiero. En el laboratorio trabajamos en el control neuronal. Nuestro objetivo es que una persona como yo pueda controlar voluntariamente sus prótesis. También queremos recibir información sensorial en mi sistema nervioso desde las prótesis para poder sentirlas.

Chris Cummins, euronews

¿Sentir? Dice sentir…

Hugh Herr, Premio Princesa de Asturias de Investigación

Esto es en lo que se trabaja ahora en los laboratorios. Muy pronto se comercializarán prótesis de este tipo.

Chris Cummins, euronews

Hablando de la comercialización de prótesis. Es un industria enorme que genera miles de millones de dólares. ¿Qué ocurre con la gente pobre? Por ejemplo, con las víctimas de las minas antipersona. ¿Esa gente puede permitirse este tipo de prótesis?

Hugh Herr, Premio Princesa de Asturias de Investigación

En mi centro de investigación abordamos ese aspecto, pensamos en cómo mantener la calidad de los tratamientos médicos a un coste muy bajo. Para ello apostamos por la fabricación local, apostamos por la posibilidad de que pequeñas comunidades puedan fabricar dispositivos de alta tecnología. Y para ello entender científicamente el diseño es esencial. De esta manera se puede aumentar considerablemente la producción. Pero sigue existiendo el problema de la personalización.

Lo que intentamos hacer en nuestro laboratorio es crear un humano digital, es decir, que cada individuo tenga una copia digital de él mismo. Así cuando uno necesite unas piernas, unas gafas o un implante neuronal, esa copia puede ser usada. Se trata de una representación exacta de uno mismo. Después esas sofisticadas estructuras diseñadas por ordenador entenderán de manera profunda al humano, entenderán lo que es ser humano y lo que significa interaccionar con él.

Chris Cummins, euronews

¿Qué ocurre con la ética?

Hugh Herr, Premio Princesa de Asturias de Investigación

Es una pregunta muy común. Tenemos la oportunidad de poner fin a las discapacidades, de acabar con ellas. Hoy no se puede entender el sufrimiento humano como consecuencia de un cuerpo con defectos, de una mente con defectos. No lo entiendo. Existe la posibilidad de poner fin a todo esto. Sí, existen dilemas éticos, riesgos éticos. Debemos hablar de ello y trabajar. Pero no podemos olvidar que podemos acabar con las minusvalías de cualquier tipo. Debemos hacerlo. Eso es lo correcto. Al mismo tiempo que trabajamos para acabar con las minusvalías debemos desarrollar una política de responsabilidad, debemos diseñar leyes que impidan el uso indebido de la tecnología avanzada.

Estamos trabajando en muchas cosas interesantísimas. En la interacción entre los nervios periféricos y los músculos, en una mejor ingeniería mecatrónica, por ejemplo. Queremos seguir desarrollando la ciencia de la biónica y la interacción entre la fisiología humana y el mundo del diseño tecnológico.

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