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Marruecos: ¿cómo preservar los oasis?


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Marruecos: ¿cómo preservar los oasis?

El oasis Tafilalet está situado al este de Marruecos entre los valles de Ziz y Ghéris. Es el mayor palmeral del mundo con nada menos que 800.000 palmeras, y uno de los myores del mundo. Con el fin de preservarlo Rabat ha lanzado un programa para valorar los productos locales y promover el ecoturismo, al tiempo que pretende preservar de forma sostenible, el patrimonio y el medio ambiente.

Bachir Saoud, consejero del ministro de agricultura y pesca de Marruecos explica que “es un programa nacional que consiste en establecer qué medios se necesitan para el desarrollo sostenible de estas zonas. El objetivo es preservar el medioambiente y desarrollar el patrimonio cultural y arquitectónico, creando empleo.”

El agua es fundamental en la preservación de los oasis. En Marruecos se emplean todo tipo de técnicas para almacenar el agua en el desierto e irrigar la tierra: pozos, galerías subterraneas, embalses, canales de riego y presas, todas ellas desde tiempos inmemoriales. Mohamed Bousfoul, director regional de agricultura en la región de Tafilalet comenta que ya hace siglos se empleaban “diseños verdaderamente adaptados como las Kettaras, presas de derivación, embalses. Todo eso se ha acompaña del plan Marruecos verde para desarrollar los canales. Ha habido un interés particular en la mobilización del agua. Hemos introducido nuevas técnicas para economizarla como el gota a gota.”

El laboratorio Maghreb Palm Biotechnologies está situado cerca de Agadir. En sus instalaciones se cultivan palmeras datileras listas para ser replantadas. Son especialistas en la cultura “in vitro” por organogénesis un método que garantiza la conservación de las distintas variedades de dátiles. Mounir El Bellaj; director ténico del laboratorio Maghreb Palm explica que producen“principalmente palmeras datileras. Nuestra capacidad de producción ronda las cien mil plantas al año. Producimos principalmente la variedad “Medjool”, que es la mejor y la más generosa con una textura suave y azucarada, y otras variedades nacionales como la Boufegouse y la Nejda.”

Gracias a la rehabilitación de los palmerales y la utlización de las nuevas técnicas de irrigación la producción de dátiles ha sido este año de 128.000 toneladas, un 16% más que en 2015, según el sitio de información marroquí Media 24.

Abderahim Hilali, gerente del laboratorio Maghreb Palm destaca la resistencia de los esquejes y su calidad: “estas plantas, más resistentes, son para los pequeños agricultores de los palmerales y oasis marroquíes. Pretendemos con ellos que puedan mejorar sus ingresos y ayudarles a soportar los efectos del cambio climático y la sequía que se abate sobre los palmerales.”

La COP 22 arranca en Marruecos el 7 de noviembre.

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