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Duterte insiste en rebajar la edad penal en Filipinas a los 9 años, en medio de nuevos asesinatos

Filipinas se dirige a rebajar la edad penal de los menores de los quince a los nueve años, algo prohibido por una convención de la ONU que el país ha firmado.

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Duterte insiste en rebajar la edad penal en Filipinas a los 9 años, en medio de nuevos asesinatos

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Filipinas se dirige a rebajar la edad penal de los menores de los quince a los nueve años, algo prohibido por una convención de la ONU que el país ha firmado. Con esta medida, los niños de entre nueve y catorce años también podrían ir a prisión.

El proyecto de ley se discute ahora en comisión parlamentaria, por el deseo del nuevo presidente Rodrigo Duterte quien desde su llegada al poder hace seis meses ha convertido la lucha contra el narcotráfico incluso con medios que escandalizan a los defensores de los derechos humanos en su principal política.

En una reciente entrevista, Duterte no dudó en calificar la muerte de niños en las acciones policiales de “daños colaterales”. La justificación del proyecto de ley es porque las bandas de narcotraficantes usan a los niños en sus operaciones.

“Si castigamos a los niños, cuando más tarde crezcan el resultado será el mismo”, advierte esta trabajadora social, April Amistoso. “Se dedicarán a castigar a su vez. Y serán catalogados como criminales. Pero, si los ayudamos, podría ser un buen factor para la comunidad”.

La convención de la ONU estipula que la edad penal no puede ser inferior a los doce años. Esta era la intención inicial de Duterte, pero su entorno le ha presionado a que sea más baja.

“Necesitamos esta ley perque los criminales adultos pueden valerse de ellos”, considera esta vendedora en una calle de Manila, Andrea Gitering. “Saben que los niños no irán a la cárcel por ello, cuando a los adultos sentenciados sí que se les encarcela”.

Desde la llegada al poder de Duterte en junio, se contabilizan más de seis mil personas muertas en la controvertida guerra contra los narcos del presidente. Una tercera parte de ellos por parte de la misma policía y, el resto, por parte de desconocidos. El último caso se produjo el mismo miércoles con siete personas asesinadas, tres de ellas menores.