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La pesadilla de traducir a Trump

Imprevisible, pobre lexical y gramaticalmente, el discurso de Trump trae de cabeza a intérpretes, traductores y periodistas.

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La pesadilla de traducir a Trump

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El discurso del nuevo inquilino de la Casa Blanca trae de cabeza a intérpretes, traductores y periodistas. La manera de expresarse de Donald Trump es fácil de comprender; pero su falta de vocabulario y su impredecibilidad complican la labor de los profesionales de la información y la comunicación. En un estudio realizado por Carnegie Mellon en el que se analizan los discursos del nuevo presidente estadounidense, se afirma que el nivel gramatical de Trump se sitúa por debajo del de un niño de 11 años.

Según Bérengère Viennot, traductora francesa, en cuanto Donald Trump improvisa sin hacer referencia a notas escritas o a un discurso redactado, repite sistemáticamente las palabras contenidas en la pregunta que se le hace y la mayor parte de las veces cuando se pone a hablar parece que no sabe muy bien dónde va.

La tarea de buscar rigor en un discurso en donde a menudo la sintáxis está fragmentada no es fácil, de por sí, en la lengua de referencia, el inglés. Traducirlo a otros idiomas es aún más complicado porque tiene tendecia además a saltar de un tema a otro sin una lógica aparente.

El dilema es: ¿traducir literalmente o parafrasear?

Ante Trump, la duda de los traductores y de los periodistas es si hay que traducir sus discursos literalmente, o si hay que “pulirlos”, prestando menos atención a las palabras que a las ideas que contienen.

Pongamos como ejemplo el “discurso de Donald Trump en julio de 2016 ante medio millar de personas en Sun City, Carolina del norte en el que el entonces, candidato conservador, en este extracto sobre su posición ante las armas nucleares, hace referencia a su familia, a la educación y al poder de los negociadores iraníes.

Este es el discurso original:

“Look, having nuclear – my uncle was a great professor and scientist and engineer, Dr. John Trump at MIT; good genes, very good genes, OK, very smart, the Wharton School of Finance, very good, very smart – you know, if you’re a conservative Republican, if I were a liberal, if, like, OK, if I ran as a liberal Democrat, they would say I’m one of the smartest people anywhere in the world – it’s true! – but when you’re a conservative Republican they try – oh, do they do a number – that’s why I always start off: Went to Wharton, was a good student, went there, went there, did this, built a fortune – you know I have to give my like credentials all the time, because we’re a little disadvantaged – but you look at the nuclear deal, the thing that really bothers me – it would have been so easy, and it’s not as important as these lives are (nuclear is powerful; my uncle explained that to me many, many years ago, the power and that was 35 years ago; he would explain the power of what’s going to happen and he was right – who would have thought?), but when you look at what’s going on with the four prisoners – now it used to be three, now it’s four – but when it was three and even now, I would have said it’s all in the messenger; fellas, and it is fellas because, you know, they don’t, they haven’t figured that the women are smarter right now than the men, so, you know, it’s gonna take them about another 150 years – but the Persians are great negotiators, the Iranians are great negotiators, so, and they, they just killed, they just killed us.”

Cuando esta parte de su discurso se introduce en un motor de búsqueda, como el de Google Translate la traducción tiende a ser fiel palabra por palabra a las frases originales.

En castellano, el resultado es este párrafo caótico:

“Mira, teniendo nuclear – mi tío era un gran profesor y científico e ingeniero, el Dr. John Trump en el MIT; Buenos genes, muy buenos genes, bien, muy inteligentes, la Escuela Wharton de Finanzas, muy buena, muy inteligente -usted sabe, si usted es un republicano conservador, si yo fuera liberal, si, como, si corría Como demócrata liberal, dirían que soy una de las personas más inteligentes de todo el mundo, ¡es cierto! -pero cuando eres un republicano conservador tratan – oh, ¿hacen un número – es por eso que siempre empiezo : Fue a Wharton, fue un buen estudiante, fue allí, fue allí, hizo esto, construyó una fortuna – usted sabe que tengo que dar mis credenciales como todo el tiempo, porque estamos un poco en desventaja – pero mira a la nuclear. La cosa que realmente me molesta – habría sido tan fácil, y no es tan importante como estas vidas son (el poder nuclear es poderoso, mi tío me lo explicó hace muchos, muchos años atrás, el poder y eso fue hace 35 años. Él explicaría el poder de lo que va a suceder y él tenía razón, ¿quién habría pensado?).

Pero cuando miras lo que está pasando con los cuatro prisioneros, ahora solían ser tres, ahora son cuatro, pero cuando eran tres e incluso ahora, yo habría dicho que todo está en el mensajero.

Muchachos, y son chicos porque, sabes, no lo hacen, no han pensado que las mujeres son más inteligentes ahora que los hombres, así que, ya sabes, les llevará otros 150 años, pero los persas son grandes negociadores, los iraníes son grandes negociadores, así, y ellos, simplemente mataron, nos mataron “.

Mientras que parafraseándole obtendríamos algo así: “Me gustaría hablar sobre el tema nuclear. Mi tío, el Dr. John Trump, fue un gran profesor, científico e ingeniero en el MIT. Era un hombre muy inteligente. En nuestra familia, genéticamente, somos muy inteligentes. Por ejemplo, fui a Wharton School of Finance.

Si usted es un republicano conservador… de hecho vamos a decirlo de otra manera: si yo me presentara para el cargo como candidato liberal demócrata, la gente diría que soy una de las personas más inteligentes en cualquier parte del mundo. ¡Es verdad! Pero cuando eres un republicano, la gente intenta socavar tu inteligencia.

Por eso, cuando me presento ante la gente, siempre empiezo diciendo que asistí a Wharton, que fui un buen estudiante allí, luego enumero las otras instituciones educativas a las que asistí, así como mis logros y el hecho de que labré mi propia fortuna. Siempre necesito listar mis credenciales porque nosotros (los republicanos conservadores) estamos en ligera desventaja a este respecto.

Pero volviendo al tema del acuerdo nuclear [con Irán], lo que realmente me molesta es que hubiera sido tan fácil. No es tan importante como lo son las vidas de los cuatro rehenes estadounidenses. La fisión nuclear es poderosa. Mi tío me explicó su poder hace muchos años. Hace 35 años que él me explicó la importancia de lo que va a suceder. Y se ha probado bien. ¿Quién lo habría pensado?

Pero cuando nos fijamos en la situación con los cuatro prisioneros, antes sólo había tres, pero ahora hay cuatro, todo parece indicar que la parte importante del asunto son los mensajeros. Todos son hombres porque todavía no se han dado cuenta de que las mujeres son más inteligentes que los hombres, y puede que pasen otros 150 años antes de que se den cuenta de esto.

Pero los persas, con lo cual me refiero a los iraníes, son hábiles negociadores. Y ellos negociaron mejor.”

Las frases del discurso original, parafraseadas por un profesional inglés y traducidas al castellano, intentando conservar el hilo discursivo y la idea original, siguen siendo poco comprehensibles.

De “Make America big again” a “Arriba Estados Unidos”

Los adjetivos hiperbólicos, son característicos del discurso de Trump. Uno de sus favoritos es “great” que puede ser traducido como “tremendo”, “increíble”, pero también como “fuerte” o “difícil”.

El lema de su campaña Make America Great Again es un “remake” de una frase de Donald Reagan en 1980. Nadie discute su gancho, pero su traducción al castellano se ha declinado de formas muy distintas, según pone de relieve un artículo de El País. Miguel Saénz, de la Real Academia Española, se inclina por traducirlo así.” Que América vuelva a ser grande”, optando por que ese “América”, sea sinónimo de Estados Unidos. Desde México, la escritora y escritora Laura Emilia Pacheco propone “Devolvámosle a los Estados Unidos su grandeza”, mientras que el traductor británico, James Womack, opta desde madrid por una franse más concisa, que engloba los deseos de Trump revisitando la fórmula franquista de !Arriba España! por un !Arriba América!

Las declaraciones chocantes, las frases contundentes, descontextualizadas, tan codiciadas por los líderes populistas, no faltan tampoco en el descurso del Trump. Y ya hay quienes se apropian y parodian su estilo mientras el mundo sigue pendiente de qué saldrá de los labios del nuevo inquilino de la Casa Blanca.