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El granero de trigo de Irak saqueado por Dáesh

Dáesh deja tras de sí una agricultura devastada tras dos años al mando de la provincia de Nínive, el granero de trigo de Irak.

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El granero de trigo de Irak saqueado por Dáesh

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Dáesh deja tras de sí una agricultura devastada tras dos años al mando de la provincia de Nínive, el granero de trigo de Irak.

El ejército ha expulsado a los yihadistas de la parte oriental de Mosul, la capital de la provincia, y de los pueblos cercanos, como Omar Qapchi, Baashiqah y Qaraqosh.

Pero el terror y la mala gestión de Dáesh ha arruinado a los agricultores, como Sami Yuhana. Antes vendía 100 toneladas de trigo. Cuando llegaron los yihadistas, le pusieron una pistola en la sien y le confiscaron sus tierras, que están en el pueblo cristiano de Qaraqosh: “¿Cómo voy a reconstruir todo esto? nuestra esperanza es que las organizaciones internacionales nos ayuden, porque no esperamos nada del Gobierno. Si me indemnizan a mí, tienen que indemnizar a mucha gente, de Basra a Duhok.’‘

La provincia de Nínive producía un millón y medio de toneladas de trigo al año, es decir, el 21% de la producción total de Irak. Con Daesh cayó a unas 300 mil toneladas.

Se calcula que el 70% de los agricultores huyeron antes de la llegada de los yihadistas, y los que se quedaron tuvieron que pagar impuestos exhorbitantes, como recuerda Abdel Salam Younis, agricultor en Omar Qapchi: “Tenían oficinas donde íbamos a pagar el Zakat, el impuesto islámico. No había forma de escapar, tenías que pagar porque si no te ponían una multa y te metían en la cárcel.”

Pero Dáesh no consiguió gestionar correctamente la agricultura; pagaba la tonelada de trigo a 188 euros, mientras que el Gobierno se la compraba a los agricultores por 565 euros. Además, los yihadistas se hicieron con 1,1 toneladas de trigo almacenado en los silos del Gobierno, y vendieron el 40% de la maquinaria agrícola para financiar su guerra. A los daños causados en las instalaciones agrícolas, como el sistema de riego, se añade otro problema, como explica el presidente de la asociación de agricultores de Ba’ashiqahh, Aref Hassan: “Esperamos que las organizaciones internacionales y de desminado limpien las zonas agrícolas de minas y explosivos. Esta zona era la primera línea de frente contra Dáesh, y está plagada de minas. Los granjeros no pueden volver a arar sus tierras.”

Según la FAO, 2,4 millones de iraquíes no tienen acceso a alimentos suficientes para cubrir sus necesidades nutricionales diarias.