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Kjetil Jansrud gana el Globo de Cristal de supergigante

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Kjetil Jansrud gana el Globo de Cristal de supergigante

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Saludos y bienvenidos a Gravity. En el esquí alpino en ocasiones la experiencia es un grado, como prueban los resultados del supergigante de este domingo en la estación noruega de Kvitfjell. La edad media de los esquiadores que coparon el podio era de 35 años. Entre ellos estaba Peter Fill que, más vale tarde que nunca, consiguió su primera victoria en la disciplina.

Kjetil Jansrud, campeón de supergigante

A sus 34 años de edad, el esquiador italiano logró este domingo su primer supergigante. Lo hizo el mismo día en el que el noruego Kjetil Jansrud se proclamaba campeón del mundo de esta modalidad.

Fill, que venía de ser segundo este mismo sábado en la prueba de descenso, se subía esta vez a lo más alto del podio por primera vez en esta Copa del Mundo. Con estos 100 puntos se encarama además a la quinta posición de la general.

Diez centésimas más lento que el italiano fue Hannes Reichelt, que obtenía así su segundo segundo puesto en una modalidad de supergigante en la que es tercero a falta de una prueba, la de Aspen, que tendrá lugar el próximo 18 de marzo.

Reichelt podría adelantar en ella al segundo clasificado, el noruego Aleksander Aamodt Kilde, pero ya no a Kjetil Jansrud, que con su séptimo puesto en Kvitfjell se proclamaba matemáticamente campeón del mundo de supergigante, alzándose así con su segundo Globo de Cristal de la modalidad.

Supremacía noruega

Incluso con Aksel Lund Svindal lesionado y fuera de juego hasta final de temporada, actualmente nos encontramos con hasta tres noruegos, Kjetil Jansrud, Henrik Kristoffersen y Aleksander Aamodt Kilde, entre los seis primeros de la clasificación general. Preguntamos a los esquiadores franceses Guillermo Fayed y Adrien Théaux por qué del éxito de ‘los vikingos’, espcialmente en las pruebas de velocidad.

“En mi opinión no hay ningún secreto”, nos dice Guillermo Fayed. “Tienen un gran equipo detrás y una buena base técnica. Cuentan con Aksel Lund Svindal, que ya conseguido varios podios en Gigante, o Kjetil, que no es precisamente malo en eslalon… lleva más de 60 eslalons de Copa del Mundo a sus espaldas. Son gente muy polivalenmte desde jóvenes y que saben usar todas sus armas en las pruebas de velocidad”.

“Tal vez es porque aún tienen algo de sangre vikinga”, dice por su parte Adrien Théaux. “Pero no son imbatibles. Es cierto que son un equipo muy fuerte. Aleksander Aamodt Kilde es muy joven y ya tiene un Globo de Cristal en supergigante. Pero además son un equipo pequeño. Son un equipo con muchos recursos pero con pocos miembros, y centran todo su potencial en pocos esquiadores, lo cual es una estrategia que sin duda les funciona. Son además muy técnicos. Kristoffersen, por ejemplo, es muy bueno tanto en eslalon como en gigante. Sin embargo, no son los más regulares. Tienen pequeños momentos de altibajos que son los que el resto de esquiadores debemos aprovechar”.

Esquiando al pasado

En la categoría femenina, la estadounidense Mikaela Shiffrin se hizo en Crans-Montana con su primer combinada, el mismo día en que Ilka Stuhec, con su tercer puesto, se alzaba matemáticamente con el Globo de Cristal de la especialidad. La estación de esquí de Valais sigue trayendo suerte a los esquiadores suizos. Allí ganaron ocho de 10 títulos posibles durante el campeonatos del mundo de 1987.

La muestra más clara de este dominio escandoloso estuvo en el descenso masculino. Cuatro suizos coparon los los cuatro primeros puestos, aunque no en el orden que muchos esperaban. Por la mínima, por tan solo 33 centésimas, Peter Muller superaba al mítico Pirmin Zurbriggen gracias a un impresionante final de carrera. Aquella fue la consagración de un hombre que ganó 19 pruebas de descenso de la Copa del Mundo, además de dos medallas de plata en los Juegos Olímpicos y otras dos en Campeonatos del Mundo. Zurbriggen, por su parte, se haría en esos campeonatos con el oro en el supergigante y el eslalon gigante y con otra plata más en la combinada.

Terminamos esta edición de Gravity donde la comenzamos, en Noruega, con las imágenes más hermosas que nos han dejado las pruebas de velocidad de Kvitfjell: Hasta el próximo domingo. ¡It’s snow time!