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La UE y Grecia, el desencanto


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La UE y Grecia, el desencanto

Nos encontramos en el barrio ateniense de Agios Dimitrios, cuyos habitantes no han escapado a la crisis. Para afrontarla, han convertido una parcela abandonada en huertos urbanos. Detrás del proyecto está la alcaldesa de este distrito, María Androutsou.

El paro afecta al 30% de los vecinos del barrio. La mayoría de las personas que cultivan estas parcelas no tienen trabajo. Cultivan para su propio consumo e incluso donan algunos productos al banco de alimentos local.

“Trabajaba como mujer de la limpieza en una farmacia y perdí mi trabajo hace cuatro años. ¿A quién puedo culpar de esta situación? Culpo tanto a los gobiernos anteriores como al actual, ya que está viendo como vamos de mal en peor y sigue adelante llevándonos a una situación aún más complicada”, dice una de las beneficiadas por este proyecto de huertos urbanos, en paro.

El proyecto está parcialmente financiado por la Unión Europea (UE). Además de ayudar a estas personas a aprender a cultivar, ha recordado a los griegos los beneficios de ser miembro de la UE.

“Esta zona recibió ayuda de la UE para hacer realidad esta infraestructura e hizo que mucha gente cambiara de opinión acerca de la permanencia de Grecia en la Unión. Había mucha gente que era muy escéptica respecto al hecho de estar dentro la UE porque creían que todo era política y no conocían la financiación de proyectos que realmente pueden ayudar a la gente”, explica la alcaldesa del distrito de Agios Dimitrios, María Androutsou.

Financiar proyectos que ayuden a la gente. Este ha sido uno de los objetivos de la UE desde su creación, hace 60 años. Y Grecia no es una excepción. Desde su entrada, en 1981, ha recibido miles de millones de euros. Hoy, recibe seis veces la suma con la que contribuye.

Fondos europeos para una escuela infantil
Otro proyecto financiado por la UE en este barrio es una escuela de educación infantil. La familia comunitaria ha aportado 700.000 euros.

El ayuntamiento financia el funcionamiento cotidiano de la escuela, pero la alcaldesa recuerda que sin los fondos europeos nunca podrían haberla construido. Aunque entiende por qué muchos griegos creen que muchos de los fondos de la UE han sido malgastados o mal administrados.

“Se trata de cómo se utilizó el dinero. ¿Lo usamos para proyectos de desarrollo? Eso significa que crearon trabajo y apoyaron la economía nacional… ¿O el dinero se destinó a proyectos que eran sólo una ‘fachada’?, lo que significa que los beneficios eran a corto plazo y no a largo plazo”, señala Androutsou.

Para muchos griegos, el mejor ejemplo de estos llamados “proyectos fantasma” son los Juegos Olímpicos de 2004. Los fondos de la UE y los préstamos bancarios a bajo interés, como miembro de la eurozona, se utilizaron para transformar Atenas. Instalaciones olímpicas hoy completamente abandonadas, un nuevo metro, carreteras, un nuevo aeropuerto…

Fin del festival de gastos
El PIB de Grecia aumentó cuando entró en la UE y más tarde en el euro, hasta su dramática caída con la crisis del euro. El festival de gastos llegaba a su fin. Una fiebre por gastar que quedó fuera de control cuando el gasto estatal comenzó a superar en mucho a los ingresos. Ese enorme déficit llevó a Grecia hacia una potencial bancarrota y hacia una posible salida de la zona euro.

El ‘grexit’ se evitó, pero a un precio enorme. Grecia aceptó reformas y estrictas medidas de austeridad a cambio de un rescate por valor de casi 360.000 millones de euros.

“Solo en esta calle, más de 70 tiendas y negocios han cerrado sus puertas. Los días de gloria de nuevas inversiones y préstamos baratos, por ser miembro de la eurozona, han pasado. ¿Qué ocurrió? ¿Qué se hizo mal? ¿Y a quién hay que culpar?”, se pregunta Valerie Zabriskie, enviada especial de euronews a Atenas.

¿Sobrevivirá la eurozona?
¿Quién tiene la culpa de la escalofriante deuda pública griega que llevó a tres rescates consecutivos de la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) a cambio de reformas y austeridad?

George Papaconstandinou fue ministro de Finanzas de Grecia durante el primer rescate, en 2010. Dice que Grecia y Europa son los culpables de la crisis del euro. Pero, cree que el euro sobrevivirá.

“¿Cómo convencer a los ciudadanos de que la única manera de que la zona euro sobreviva es una mayor integración, más responsabilidades comunes e instituciones más sólidas que las que tenemos en este momento? Eso es lo que se va a poner a prueba en 2017, en muchas elecciones europeas. Espero que una vez pasadas las elecciones francesas, las alemanas y potencialmente las italianas, la eurozona se pondrá en una posición de defensa estratégica. Está siendo atacada… Atacada por una nueva administración estadounidense y por el ‘brexit’. Cuando alguien está siendo atacado, actúa en grupo y toma así las decisiones difíciles para sobrevivir”, dice Papaconstandinou.

*Sobrevivir a la crisis de los refugiados
Decisiones para sobrevivir no solo a la crisis de la eurozona, sino también a la crisis de los refugiados, que ha avivado los populismos en toda Europa y ha hecho crecer el número de euroescépticos.

Grecia, principal puerta de entrada, junto a Italia, ha soportado y soporta el mayor peso para ayudar a quienes buscan refugio en Europa. El año pasado, el 46% de los refugiados desembarcó en Grecia.

La Unión Europea ha dado más de 800 millones de euros para ayudar a Grecia en esta crisis, desde septiembre de 2015, aunque el lento proceso de reubicación y las fronteras cerradas complican las cosas, como explica Nikos Christakos, de la ONG Nostos.

“Bruselas y algunos países europeos han mostrado su solidaridad con Grecia en la crisis de los refugiados, pero creo que en el futuro debemos equilibrar esto, porque lo que no puede ser es que cualquier país europeo que esté recibiendo migrantes y refugiados, porque están en la frontera, tenga que lidiar con ello solo”, dice.

La mayoría de los griegos soportan con gran resiliencia la crisis de refugiados y especialmente la crisis de la eurozona. Sin embargo, según una reciente encuesta, el 71% de los griegos tiene hoy una opinión desfavorable de la Unión Europea.