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Robots al rescate

Esta escena de emergencia es sólo un simulacro. Estamos en Italia, en un centro de entrenamiento de bomberos. Pero hoy se ponen a prueba no las capacidades humanas, sino las de los robots. Su misión: ayudar a los equipos de salvamento.

Robots y drones son fundamentales en este centro de entrenamiento de bomberos cerca de Roma. En caso de accidente industrial o catástrofe natural, la colecta de información es esencial. Los robots pueden ser aliados importantes al respecto. Estos prototipos han sido desarrollados por científicos de un proyecto de investigación europeo

Dirigidos por control remoto, su misión consiste en explorar el escenario del desastre. Pueden crear mapas digitales del lugar en tres dimensiones.

“Los robots tienen un sensor láser que mide la distancia sobre un plano y establece así las dos dimensiones”, afirma Renaud Dubé, ingeniero en robótica. “Rotando el conjunto, logramos hacer un mapa realmente tridimensional. Casi siempre utilizamos simultáneamente dos o tres robots. Cada uno tiene uno de estos sensores. El objetivo es aunar todas las mediciones para tener una representación general del lugar en el que los equipos de rescate están actuando”, explica.

El objetivo final es evaluar los riesgos reales a los que los equipos de emergencia pueden verse confrontados y así proteger vidas. Científicos y bomberos trabajan codo con codo.

“Toda esta colecta de información es muy útil para nosotros”, asegura Emmanuele Gisi que trabaja como bombero desde hace años. “Es la primera cosa que debemos hacer cuando nos desplazamos a una intervención por la noche, o un día de lluvia y poca visibilidad. Estas informaciones nos permiten planificar nuestra actuación y garantizar la seguridad de los equipos de emergencia”, concluye Gisi.

Los robots pueden ir equipados con cualquier sensor que sea necesario para un siniestro dado; sensores de gas o de radioactividad, por ejemplo. Los robots tienen también brazos articulados para poder recoger muestras del suelo o del aire.

Para los equipos de emergencia, el principal desafío es optimizar la intervención entre máquinas y seres humanos.

“Hoy en día los robots están en todas partes. Pero hace falta que sean capaces de colaborar de forma adecuada con los humanos. Esta colaboración entre humanos y robots es algo que debe mejorarse, especialmente en situaciones de emergencia”, afirma la coordinadora del proyecto Ivana Kruijff-Korbayova, del Centro Alemán para la Investigación sobre la Inteligencia Artificial.

Los científicos ya ensayaron la tecnología existente en una situación real, tras el terrible terremoto que asoló Amatrice, en el centro de Italia, en Agosto de 2016.

Tras ser solicitados por bomberos y autoridades locales, los científicos desplegaron su flota de robots para constatar la extensión de los daños en el interior de dos iglesias del siglo XIV, las de San Fracisco y San Agustín.

“Fue una misión más bien difícil – dice el ingeniero informático de la Universidad de Roma Luigi Freda, “Las iglesias estaban en muy mal estado y los bomberos no podían entrar directamente e inspeccionar el interior. Primero entró un robot que exploró la parte posterior de la iglesia y luego entró otro que se dirigió hacia la parte delantera. Luego logramos que también un dron entrara en las ruinas desde arriba y filmamos todo el interior. Los datos recogidos nos permitieron obtener un modelo tridimensional”, – añade.

Las imágenes pudieron luego ser utilizadas por expertos para consolidar los edificios y comenzar las operaciones de protección de todo el patrimonio arquitectónico.

“Mi objetivo es ser capaz de desarrrollar un robot europeo de asistencia en caso de desastres que agilice las respuestas de los equipos de emergencia”, afirma la coordinadora del proyecto Inava Kruijff-Korbayova,

Equipos de salvamento y científicos deberán profundizar su cooperación para desarrollar unidades de intervención rápida que ofrezcan soluciones concretas en catástrofes de diversa naturaleza”.

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