Última hora

La batalla entre Le Pen y Macron revela una Francia segmentada

La segunda vuelta de las presidenciales francesas muestra un tablero político que revela una Francia dividida.

Leyendo ahora:

La batalla entre Le Pen y Macron revela una Francia segmentada

Tamaño de texto Aa Aa

La segunda vuelta de las presidenciales francesas muestra un tablero político que revela una Francia dividida. Por un lado, un país urbano y proeuropeo y otro rural y periférico, la Francia industria que se siente olvidada y la Francia del éxito. Dos visiones de un mismo territorio que elegirán al próximo jefe de Estado durante cinco años.

Geográficamente, la segmentación es clara entre oeste y este. Emmanuele Macron ha atraído a la mayoría de las grandes ciudades como París, Burdeos y Lyon. Por el otro lado, es en el noreste y sureste del país donde Marine Le Pen logró sus mejores resultados

Sociológicamente, el electorado del candidato centrista se compone en un 34% de cargos directivos y un 17% de trabajadores, cifras opuestas al 13% y 36% respectivamente de la líder ultraderechista.

En cuanto a los antecedentes políticos, casi la mitad de los que votaron a Hollande en 2012 optan ahora por Macron. El fuerte de Le Pen es su electorado en la última cita presidencial, con un 84%,pero también hay un 6% de quienes se inclinaron por el líder socialista que ha cambiado radicalmente su voto.

Todos los sondeos dan como ganador a Macron y muchas personalidades y casi todos los candidatos apeados en la primera vuelta apelan al voto para el candidato centrista, aunque no se ha utilizado el término ‘frente republicano’ para frenar a la ultraderecha.

Quien sí lo ha utilizado ha sido la propia Marine Le Pen en plena campaña en la localidad de Pas de Calais, restando importancia al bloqueo al Frente Nacional. “El viejo y podrido frente republicano, que nadie quiere y que los franceses han rechazado con inusitada violencia, trata de unirse en torno al señor Macron” aseguraba la candidata añadiendo un irónico “pues me parece muy bien”.

El ‘frente republicano’, un término acuñado en los años 50, tuvo un repunte sin precedentes en 2002 cuando, contra todo pronóstico, Jean Marie Le Pen alcanzó la segunda vuelta de las presidenciales. Finalmente Jacques Chirac fue elegido con un 82% de los votos, incluido el de un entonces desconocido Jean-Luc Mélenchon. Pero está vez, las cosas son diferentes.

“Es cierto que la decisión de los votantes Jean Luc Mélenchon y de François Fillon el domingo 23 de abril es una de las claves para la elección. Entre los votantes de Mélenchon hay una primera tendencia abstencionista, casi uno de cada dos no querría votar en la segunda ronda, algo que puede cambiar durante la campaña”, explica el analista político Frederic Dabi.

El líder de Francia Insumisa, que logró el 20% de los votos, no ha dado ninguna consigna a sus seguidores. Si hay una gran parte de los franceses que no quieren al Frente Nacional y sus políticas xenófobas, muchos también rechazan a Emmanuele Macron. Entre los motivos, sus posiciones en torno a la legislación laboral o la política de austeridad de Europa.