Última hora

Leyendo ahora:

El Reino Unido se ralentizó en el primer trimestre al crecer solo un 0,3%


economía

El Reino Unido se ralentizó en el primer trimestre al crecer solo un 0,3%

La economía británica se ralentizó de forma importante en el primer trimestre, a causa de la inflación que provocó un menor consumo de los hogares. En una primera estimación, la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS) registró entre enero y marzo una progresión de solo tres décimas respecto a las siete del último trimestre de 2016.

Se trata del crecimiento más débil desde el primer trimestre del año pasado, cuando el avance también fue de tres décimas. En el segundo y tercer trimestres subió a seis, para seguir aumentando en el cuarto pese al voto favorable al ‘brexit’ de junio.

Desde entonces, la libra esterlina se ha depreciado considerablemente y esto ha encarecido las importanciones. Lo que ha repercutido en los productos que consumen los británicos. El sector de los servicios es el motor de la económia del país y, en este primer trimestre del año, solo ha progresado tres décimas en relación a las ocho del trimestre anterior.

Las ventas minoristas y la hostelería-restauración incluso se contrajeron. Por su parte, la inflación alcanzó en marzo un 2,3 por ciento: su mayor nivel desde septiembre de 2013.

“La previsión de crecimiento para este año de la economía británica es del dos por ciento”, aseguró el ministro de Finanzas, Philip Hammond. “La elección el próximo 8 de junio es entre otros cinco años de un Gobierno fuerte y estable bajo Theresa May garantizando el progreso económico y el mejor acuerdo para el ‘brexit’ o una coalición caótica bajo Jeremy Corbyn que estrellará de nuevo nuestra economía”.

Precisamente, estas elecciones anticipadas convocadas por May pretenden reforzar su Ejecutivo conservador en las negociaciones con Bruselas para la salida del Reino Unido de la Unión Europea que empezaron el pasado 29 de marzo. Aunque estos primeros signos de desacelaración económica en el país le pueden pasar factura, si los británicos comienzan a sentirlo en su bolsillo.