Última hora

Marine Le Pen, la mujer que pudo reinar

Fundado en 1972 por Jean-Marie le Pen, el Frente Nacional no fue más que un partido marginal durante aquella década, sin llegar siquiera a tener un cinco por ciento de los…

Leyendo ahora:

Marine Le Pen, la mujer que pudo reinar

Tamaño de texto Aa Aa

Fundado en 1972 por Jean-Marie le Pen, el Frente Nacional no fue más que un partido marginal durante aquella década, sin llegar siquiera a tener un cinco por ciento de los votos. Pero su líder supo como subir por la escalera de la política francesa para llegar a convertir a su partido en la segunda fuerza del país.

Su hija Marine Le Pen también subió los escalones adecuados dentro del partido. La que fuera abogada en París entraba en el año 2004 en el parlamento europeo.

Siempre con el apoyo de su padre, su carrera da un giro en 2011, al ser elegida presidenta del Frente Nacional, derrotando a Bruno Gollnisch con algo más de 67 por ciento de los votos de los militantes del partido. Una victoria clara.

En las presidenciales de 2012, concluye tercera con el 17,9% de los votos, el mejor resultado obtenido jamás por un candidato de extrema derecha en este tipo de elecciones. Marine seguía subiendo.

Tratando siempre de demostrar que Marine no era lo mismo que Jean-Marie, la presidenta se toma muchas molestias en cambiar la imagen del partido. Su objetivo primordial, luchar contra la demonización del Frente Nacional, una formación de extrema derecha que ella prefiere llamar “derecha nacional”.

Le Pen se presenta como la candidata antiglobalización, anti-Europa y anti inmigracion. Su intención es la de devolver a Francia su soberanía económica, territorial e institucional, para impulsar el crecimiento y garantizar la seguridad. Se sube así a la ola de populismo que crece en Europa y Estados Unidos, así como al surgimiento del euroescepticismo.

Entre sus principales propuestas electorales destacan un referéndum sobre la salida de la Unión Europea, el incremento del presupuesto militar, un mayor proteccionismo, la reducción del saldo migratorio o un cambio en la Constitución en favor de un sistema proporcional. Todo ello, insiste siempre, en defensa de un pueblo del que ella misma se erige como portavoz.

Sabe también captar la atención de la población a través de las redes sociales, bien rodeada por un equipo de comunicación joven con el que hace una gira por un sinfín de platós en los que carga duramente contra una manipulación del sistema de la que asegura ser una víctima.

Con todo ello, logra llevar a cabo una campaña bien coordinada y orquestada que consigue sortear varios escándalos como los de la financiación ilegal de varias elecciones, los empleos ficticios pagados con dinero público o sus declaraciones de patrimonio anormalmente bajas

El 23 de abril de 2017, accede a la segunda ronda de las presidenciales con el 21,30% de los votos emitidos, tan solo por detrás de Emmanuel Macron, que acabará siendo su verdugo final.

La larga carrera por la presidencia de Francia ha concluído para Marine Le Pen, pero este no es el fin de la líder del Frente Nacional. Su próxima batalla tendrá lugar en las legislativas de junio, cuyos resultados pueden convertirla en alguien necesario para el nuevo presidente.