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Estados Unidos se sitúa en “el pequeño puñado de países que rechazan el futuro”. Con esta frase respondía el expresidente Barack Obama a su sucesor, Donald Trump, tras la retirada del Acuerdo de París.

Obama, que hizo de su agenda de combate del cambio climático una de las prioridades de su gobierno, confía, no obstante, en que el resto del mundo prosiga sus esfuerzos contra el calentamiento global. “ Todos los países que permanezcan en el acuerdo de París serán los que cosecharán los beneficios, con nuevos puestos de trabajo por las industrias creadas”, dijo.


En su breve declaración en la Casa Blanca, Trump cargó contra el pacto de París como “un ejemplo de un trato que es desventajoso para Estados Unidos», y señaló que no es lo suficientemente duro para países como China o India.

Otras personalidades del mundo como la canciller alemana, Angela Merkel o el recién electo presidente de Francia, Emmanuel Macron, también han tardado en reaccionar.


“Lamento la decisión del presidente estadounidense”, dijo Merkel, quien pidió que prosiga “la política climática que preserva nuestra Tierra”. Varios de sus ministros, con anterioridad, ya adviertieron que la decisión de Trump “perjudicará” al mundo entero.


Macron, por su parte, invitó a los científicos, ingenieros, emprendedores y ciudadanos responsables que están en desacuerdo con la decisión de Trump, a trabajar en Francia para encontrar soluciones concretas para el clima y el medio ambiente.

El Convenio de París, los EE.UU. se ha comprometido a reducir para el año 2025 y 26 a 28 por ciento de las emisiones en comparación con los niveles de 2005. Trump ha dicho ayer, sin embargo, las normas de emisión debe ser desechado inmediatamente.


Al Gore, el que fuera vicepresidente de Estados Unidos de 1993 a 2001 también se unió a las voces de crítica y tachó “de acción imprudente e injustificable” la decisión de Donald Trump. Ello debilita a Estados Unidos ante el mundo y amenaza la posibilidad de resolver la crisis del cambio climático a tiempo”, señaló en un documento publicado en su cuenta de Twitter.


Sin EE.UU. el Acuerdo de París, firmado por más de 190 países de todo el mundo, pierde la capacidad de cumplir su principal objetivo, que es reducir para 2025 las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 26 y un 28 por ciento respecto a los niveles de 2005.