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5 claves sobre la primera vuelta de las legislativas en Francia

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5 claves sobre la primera vuelta de las legislativas en Francia

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Con una abstención récord, La République En Marche! logra el 32,2% de votos seguido de Les Republicains (21,5%), el partido Front National (14%), la France Insoumise (11%) y el Partido Socialista (10,2%)



Una abstención récord de más 51%

Una de cada dos personas con derecho a voto no depositó este domingo su papeleta en las urnas. No se tenía una tasa de abstención tan elevada desde 1958. Con más del 51%, es la tasa de abstención más alta desde la fundación de la V República y confirma el bajo interés en las elecciones legislativas cuya participación, desde hace dos décadas, no deja de caer. En 1997, la participación fue de 67,92%, en 2012 cayó al 57%.

El partido de Macron con un 32,3 % de los votos, hacia una mayoría absoluta

La République en marche (LRM), el partido del presidente francés, Emmanuel Macron, logró el 32,32 % de los votos el domingo en la primera vuelta de las legislativas, lo que debería permitirle conseguir el domingo próximo en la segunda vuelta una amplia mayoría absoluta.

Se trata de un gran paso adelante hacia la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional. Los candidatos del partido, La Republique en marche (LREM), han sido los más votados en la primera vuelta de las legislativas y les coloca en una posición inmejorable para salir elegidos en la segunda vuelta, el próximo domingo. Emmanuel Macron, elegido presidente el 7 de mayo, necesita la mayoría para aplicar su programa de reformas económicas.

Tras conquistar el Elíseo, Macron trata ahora de lograr una mayoría parlamentaria suficiente para gobernar sin problemas. Los resultados de esta primera vuelta de las legislativas plantean un nuevo paisaje político que, en lugar de estar dominado por el eje izquierda/derecha, puede terminar estructurándose en una mayoría de centro (LREM y MoDem) ante una oposición resquebrajada.

Los Republicanos, principal partido de oposición

Los Republicanos (LR), el partido de la derecha tradicional, junto con la UDI de centroderecha (Unión de demócratas e independientes) quedaron en segunda posición con un 21,56%, previsiblemente se convertirán en el primer partido de la oposición.

El Frente Nacional (FN) de Marine Le Pen, queda como tercera fuerza en la primera vuelta, con un 13,44%, pero no lo tendrá fácil para lograr los 15 diputados necesarios para formar un grupo parlamentario.

El descalabro del Partido Socialista

La Francia Insumisa del izquierdista Jean-Luc Mélenchon, obtuvo un 10,96 . El Partido Socialista (PS), mayoritario hasta ahora en la Asamblea Nacional, y sus aliados se quedon con un 9,47.

La caída en picado del Partido socialista francés no hace más que seguir el fracaso en las elecciones presidenciales de abril. De acuerdo con las proyecciones de Ipsos, el PS se tendrá que contentar con entre 20 y 30 escaños, es decir que con sus aliados perderá al menos 250.

El resultado en la primera vuelta de las elecciones legislativas de este domingo deja a los socialistas en quinta posición, con cerca del 10% de los votos y la posibilidad de acabar siendo una fuerza marginal en la Asamblea Nacional.

Es el peor resultado desde la fundación del Partido Socialista, en 1969.
Figuras como el primer secretario, Jean-Christophe Cambadélis, y el candidato a las últimas presidenciales, Benoît Hamon, han quedado eliminados en la primera vuelta.

Hamon fue derrotado en Trappes, al suroeste de París, por los candidatos de La República en Marcha (LREM). Y el primer secretario de los socialistas, Cambadelis, fue eliminado en la decimosexta circunscripción de la capital francesa, donde era diputado desde 1997.


Hacia una mayoría parlamentaria cómoda para imponer reformas

El partido del presidente francés, Emmanuel Macron, sentó el domingo, en la primera vuelta de las legislativas las bases para alcanzar el fin de semana que viene la que se presume como una victoria histórica, que le permitiría obtener una holgada mayoría absoluta.


Este resultado otorgaría al presidente Macron una cómoda mayoría para poder imponer las reformas económicas con las que quiere liberalizar Francia. El peligro es que se instale un parlamento demasiado maleable, que no actúe como contrapoder ante un ejecutivo reforzado. Esto podría conducir a que la oposición acabe expresándose en la calle.