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¿Quién teme la salida del Reino Unido de la UE?

La situación de los europeos que trabajan en el Reino Unido y de los británicos instalados en otros países de la UE está en el centro de las negociaciones.

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¿Quién teme la salida del Reino Unido de la UE?

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Joana, portugesa, lleva viviendo en el Reino Unido cuatro años y medio. Es dentista y trabaja en una clínica privada a las afueras de Londres junto a su compañera rumana, enfermera.

Unos días antes que Theresa May anunciara que protegerá los derechos de los europeos que están en el Reino Unido, las dos estaban bastante preocupadas.

“Estoy preocupada por las condiciones de vida, no sé si podré seguir trabajando, si tendré un sueldo normal, si me van a echar del país. Acabo de comprar una casa, justo antes del referéndum, y no sé qué debo que hacer ahora. Porque incluso si quisiera volver a Portugal, no sé lo que tendría que hacer. Porque ahora los precios de las casas están bajando y si vendo mi casa me encontraría en una situación financiera bastante mala. Estoy muy preocupada por el futuro y me gustaría tener más información para poder organizarme. Porque por ahora no puedo planificar nada”.

“Yo me llamo Alexandra y llevo viviendo en el Reino Unido cuatro años y medio. Tengo la intención de quedarme aquí, pero al mismo tiempo tengo miedo porque no sé qué va a pasar. Por ejemplo, si me voy de vacaciones a la vuelta me podrían impedir entrar porque no tenemos ningún visado y no podemos demostrar que hemos construido algo aquí, así que podría pasar que no nos dejaran volver”.

Sus jefes también comparten estas preocupaciones, ya que en esta consulta en 60% del personal porcede de otros países europeos.

“Hemos sido muy privilegiados hasta ahora porque no hemos tenido obstáculos para contratar, no hemos tenido problemas con la legislación ni con las condiciones de trabajo. Pero ahora todo esto va a cambiar y no sabemos muy bien qué va a pasar así que rezo para que las cosas no cambien”, asegura Smita Mehra, una de las responsables de la clínica.

La situación de los “europeos que trabajan en el Reino Unido”: http://www.efe.com/efe/espana/portada/los-espanoles-inquietos-por-el-brexit/10010-3209742 y de los británicos instalados en otros países de la Unión está en el centro de las negociaciones del brexit. Un asunto crucial para numerosos sectores que dependen de mano de obra europea.

El sector de la construcción teme perder hasta 200.000 trabajadores cualificados y no cualificados si se endurecen las leyes británicas sobre inmigración.

Azad Azam dirige una pyme que se dedica a la construcción. Un tercio de sus empleados procede de Europa del Este.

“Florin viene de Rumanía. Tiene un contrato fijo porque trabaja muy bien, es muy hábil. Y por eso le hemos ofrecido un contrato de 3 años. Su familia sigue allí, tiene una mujer y un hijo y su intención es instalarse aquí. Desafortunadamente con el brexit estamos en una situación muy delicada, él tiene muchos problemas porque porque no sabemos si va a poder quedarse. Ni él mismo sabe si va a poder quedarse aquí”, explica Azam.

“Es un problema porque después del brexit, no se exactamente cuándo, pero nos quedamos fuera”, destaca Florin.

“El impacto ahora es que no podemos aumentar nuestra fuerza de trabajo tanto como nos gustaría. Si ponemos anuncios en los periódicos británicos, nadie nos responde. Nadie quiere ser electricista hoy en día. Nadie quiere ser carpintero, nadie quiere ser albañil como Florin”, dice el empresario.

Pero el brexit, asegura Azad, amenaza a la empresa que dirige con su mujer. Como no pueden contratar, se han visto obligados a rechazar un proyecto de construcción de residencias de lujo. Un contrato de más de 2 millones de libras. A todo esto se añade el miedo de que vuelvan los arancelenes aduaneros.

“En el sector de la construcción hay muchos materiales que vienen de Europa. Si no obtenemos los acuerdos comerciales que el Gobierno intenta negociar, los precios de los suministros aumentarán. Y no vamos a poder entregar los proyectos a los precios que teníamos al principio porque todo va a subir”, reponde Azam.

La incertidumbre sobre las negociaciones del brexit ya se notan en las previsiones económicas. Según el Banco de Inglaterra, el nivel de inversiones en el país podría caer un 25% de aquí a 2019. Para 2018 la Confederación de la Industria Británica espera una fuerte desaceleración del crecimiento y un aumento de la inflación.

Tom Lowe y su hermano fundaron esta fábrica de cerveza hace cuatro años a las afueras de Londres. Lo más básico, como el lúpulo y los recipientes vienen Estados Unidos y de Europa.

“Estos barriles de son de Alemania. Después del voto del brexit pasaron de 60 libras por barril a 70, es decir, 10 libras más. Teníamos 2.500 viniendo en barco en ese momento así que haga las cuentas”, asegura Tom.

Pero no se desaniman y están decididos a hacer todo lo posible para seguir creciendo.

“Somos un pequeño negocio pero somos muy dinámicos, podemos ser bastante ágiles para reaccionar con rapidez ante cualquier situación. Hemos invertido en una unidad de producción y eso nos ayudará a hacer economías de escala. En este momento nuestro objetivo es ser lo más eficiente posible para garantizar que no subimos mucho los precios a nuestros consumidores”, señala.

¿Así que todavía vale la pena seguir haciendo cerveza en el Reino Unido, con el brexit?, preguntamos.

“Sí, sí, sí. La gente sigue bebiendo, incluso cuando hay un período de incertidumbre y se deteriora la economía. Así que tenemos que seguir dando de beber a la gente. Y estamos seguros de poder satisfacer sus necesidades pase lo que pase con todo este lío del brexití”, finaliza.