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Angola, ante el reto de crear una industria turística

Nuevo episodio de nuestra serie Focus Angola.

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Angola, ante el reto de crear una industria turística

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Nuevo episodio de nuestra serie Focus Angola.

1650 kilómetros de costa con estupendas playas, altiplanos y paisajes espectaculares, flora y fauna de enorme riqueza y una cultura excepcional. El potencial turístico es enorme, pero no está nada explotado.

“Un buen ejemplo de este potencial es sin duda esta región de Huíla donde nos encontramos, en el sur del país. Es una de las 18 provincias de Angola. Aquí encontramos algunos de los enclaves más bellos del país, como este lugar increíble, Tundavala.
Nos lo han dicho muchos inversores, que han caído rendidos bajo su encanto. Aseguran que Angola no tiene nada que envidiar en cuanto a riquezas naturales y belleza de sus paisajes a sus vecinos, Sudáfrica, Botswana o Namibia, donde, en cambio, el turismo ya está mucho más desarrollado”.

Pero, ¿cómo impulsar el turismo? ¿Y cómo convertirlo en una de las llaves para la diversificación económica del país?

El capital angoleño empieza a apostar por ello, invirtiendo, por ejemplo, 35 millones de dólares en este alojamiento ecológico.

Situado en un enclave de 210 hectáreas, se trata de un tipo de alojamiento único en Angola.
Acogedores bungalows, cocinas gourmet, cuenta incluso con su propia reserva animal.

“Todos los materiales utilizados aquí tienen tienen conexión con la naturaleza”, comenta Pedro Sérgio Fernandes, director general del resort Pululukwa. “La madera, la paja, la piedra… Hemos intentado crear un ambiente en el que las personas se sientan totalmente en África. Pero con una calidad muy alta de ecoturismo”.

Este hotel es un referente en el país. Sus responsables esperan la llegada de nuevas inversiones en los próximos meses.

Es una buena noticia también para la región de Lubango, que vislumbra una forma de diversificar su economía basada hasta ahora en la agricultura. Cuenta con más de cien empleados.

“Este resort trabaja en un 99% con angoleños”, explica Fernandes. “Eso es mucho. Significa que somos capaces de hacerlo. Y es muy importante transmitirlo”.

Transmitirlo formando a personal cualificado, haciendo que una población joven y dinámica aproveche al máximo el maná del turismo.

Es la máxima de esta especialista en el tema y punta de lanza de la nueva estrategia del turismo en Angola.

“Mientras que el petróleo sale del país, los ingresos del sector turístico no lo hacen”, asegura Amélia Carlos Cazalma. “Hay un factor multiplicador de entrada de divisas, de desarrollo con esas divisas, y todos los recursos se quedan dentro del país”.

Quince años después del final de la guerra civil, la imagen de Angola está cambiando. Entre las medidas para crear una verdadera industria turística se estudia una básica: facilitar la obtención de visados para entrar en el país.

“En este momento necesitamos definir correctamente una imagen de destino turístico único. Es preciso determinar los segmentos turísticos y ver cuáles podemos comenzar a desarrollar ahora. Tenemos que hacerlo paso a paso, no se puede hacer todo a la vez”.

Este trabajo ya ha comenzado. Desde hace unos meses, la empresa nacional encargada del sector ha revisado totalmente su estrategia. El objetivo es promocionar como destino la capital, Luanda. Pero no únicamente. Gracias a una asociación con la compañía aérea Emirates, se busca también convertir la ciudad en un gran nudo de comunicaciones.

“Todos sabemos que Dubai es un nudo de comunicaciones importante, y vamos a beneficiarnos de la experiencia de Emirates en esta cuestión”, afirma Joaquim Cunha, Gerente de Taag.

Además de acoger a más turistas, se canalizaría el tránsito aéreo hacia otros destinos como Lisboa, Johanesburgo o La Habana.

“En este momento, una media de 80 a cien pasajeros hacen escala en Luanda para llegar a otros destinos”, señala Cunha. “Estamos convencidos de que esta cifra va a aumentar a medida que promocionemos nuestros servicios en los mercados en los que operamos”.

Un nuevo posicionamiento que en 2016 ha permitido a la compañía reducir sus pérdidas en 170 millones de dólares. Una buena base desde la que comenzar la construcción de un nuevo sector económico que podría ser clave para el futuro del país.