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Treinta años buscando a los bebés robados de la dictadura argentina

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Treinta años buscando a los bebés robados de la dictadura argentina

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Reconstruir el puzzle del pasado, buscar sus raíces. Martín Ogando ha tardado 39 años en descubrir quien era, en saber que tenía una abuela de 91 años que llevaba toda la vida buscándole. Y que un día tuvo una madre y un padre. Él, con sus mismos ojos azules y su misma forma de andar. Ambos desaparecieron durante la dictadura argentina.

Martín cuenta que un día le llamaron por teléfono para decirle: “Viste que vos te hiciste el análisis de sangre. Te cuento que te dio positivo. ¡No lo podía creer! Tienes una abuelita, una abuela que está acá con nosotros, que hace años que te está buscando. Tenés también una tía, que era hermana melliza de tu mamá. Tu mamá se llamaba Estella, tu papá se llamaba Jorge”, explica.

Martín fue uno de los alrededor de 500 de bebés de desaparecidos que fueron sustraidos y adoptados ilegalmente en uno de los mecanismos más aberrantes del terrorismo de Estado durante la dictadura argentina. Frente a esa realidad, nacía hace ahora 30 años el Banco Nacional de Datos Genéticos, gracias a la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo.

“Las abuelas nos dieron a los genetistas la oportunidad de redimir una ciencia que había estado asociada a esclavitud, racismo, genocidio, etc.”, cuenta el genetista Víctor Penchaszadeh, cofundador del Banco Nacional de Datos Genéticos.

Las Abuelas recorrieron el mundo buscando los mejores genetistas con la esperanza de que existiera un proceso científico que permitiera determinar la filiación de un niño en ausencia de sus padres, solo analizando el material genético de los abuelos. Y lo encontraron. Surgía así en 1987 el Banco Genético, donde se conservan los perfiles genéticos de las familias de desaparecidos.

“El Banco es el primer caso de éxito de un estado que por ley lo crea para reparar crímenes de lesa humanidad perpetrados por el propio estado (…) El Banco simbólicamente tiene una trascendencia que no solo es para la Argentina, sino es para el mundo, y esto es la importancia de festejar estos treinta años, no es que el banco cumple treinta años y que es un laboratorio cualquiera, sino que es un legado para la hum anidad, el legado de la lucha de abuelas es un legado para la humanidad”, afirma Mariana Herrera, responsable del Banco Genético.

La batalla de las Abuelas a permitido hasta el momento identificar a 122 de esos bebés secuestrados, que han podido reencontrarse con sus familias.