Última hora

El festival de heavy metal Hellfest, uno de los eventos de este tipo más importantes de Europa, tuvo lugar este año bajo el abrasador sol de Clisson, un pequeño pueblo al sur de Nantes. Cada año miles de fans de todos los estilos del heavy se reúnen durante tres días en lo que puede ser descrito como “terapia de música heavy” cerca de este tranquilo pueblo francés.

A pesar de los múltiples clichés que existen sobre este tipo de reuniones, la atmósfera de tolerancia y respeto mutuo guía las buenas vibraciones del Hellfest. Los estilos musicales del festival incluyen el death metal, el punk rock, el metal extremo, el folk, el hard rock, el clásico el grunge… y muchos más.

Para Yannick, un asiduo a esta cita, lo que le gusta del Hellfest es “ese ambiente relajado en el que todo el mundo se divierte y hace lo que quiere. El buen humor que se respira. Puedes hablar con cualquiera sin ningún problema. Aquí todo el mundo es respetuoso y solidario”, nios dice Yannick, para el que el espíritu de este festival es sobre todo “todas estas chicas y chicos con esos looks tan extravagantes. El poder decirte a ti mismo que pasas de prejuicios sobre la manera de ser o de vestir, hablar con cualquier persona entendiendo que al final del día todos somos iguales. Todo eso es genial. Conoces gente nueva, grupos nuevos, es una gran burbuja de libertad en realidad”.

En 12 años Hellfest pasó de ser un pequeño evento local a un festival internacional a gran escala. Tres jornadas sin parar a base de música heavy , con bandas venidas de todo el mundo. Los clásicos de la época del rock, como Blue Oyster Cult, Aerosmith y Deep Purple se suben al escenario junto con grupos más jóvenes, como la banda francesa de black-metal Regarde les hommes tomber.

Tres días, seis escenarios, más de 160 grupos y 60.000 espectadores cada día, los cual se traduce a su vez en 100.000 litros de cerveza. El Hellfest es un festival digno de ver, ¡qué demonios!