Última hora

Leyendo ahora:

La Nueva Ruta de la Seda reina en el Crans Montana Forum


focus

La Nueva Ruta de la Seda reina en el Crans Montana Forum

La gran aspiración de la política exterior china ha sido uno de los temas principales en el Crans Montana Forum celebrado en Barcelona. Centenares de personalidades políticas y económicas han debatido sobre la llamada ‘Nueva Ruta de la Seda’. Se trata de un macroproyecto impulsado en 2013 por el presidente del país oriental Xi Jinping que pretende unir por tierra y mar Asia, África y Europa dando una nueva dimensión a la economía global.

La iniciativa incluye a unos 60 países en los que reside el 60% de la población, el 70% del PIB y el 75% los recursos energéticos mundiales. Los principales inversores señalan la necesidad de cooperación con los Gobiernos para que estos últimos establezcan un entorno seguro a donde poder destinar sus fondos. El dinero ha comenzado a llegar a diferentes tramos de la ruta.

“Hay muchas pequeñas economías en este corredor, con muchos recursos naturales. Estas economías, en lugar de transportar materias primas verán como los productores se acercan hasta ellas con esta Nueva Ruta de la Seda. La ruta les va a ayudar a crear una cadena de valor transformando sus fuentes de materia prima en bienes acabados”, señala Siddique Khan, consejero delegado de Globalink Logistics.

Gracias a ello muchos de los países incluidos en la ruta podrían mitigar sus carencias en infraestructuras y transporte, carencias que actualmente dificultan una mayor fluidez en el comercio. Como principal promotor el Ejecutivo de Pekín anuncio el pasado mes de mayo una nueva inyección de cerca de 110.000 millones de euros. La cuestión que se plantea es como las alianzas entre Gobiernos y empresas pueden beneficiar a los ciudadanos.

“Todos nuestros líderes, los miembros del Parlamento, los organismos gubernamentales tienen que asegurarse de que la gente conozca el acuerdo alcanzado con China y sepan que pueden beneficiarse de lo que Pekín está haciendo. Deben de participar y ser incluidos en el acuerdo, en las actividades que va a realizar China”, apunta Veronica Eragu, parlamentaria de Uganda.

A pesar del recelo que países como India presentan hacia la Nueva Ruta de la Seda, China defiende su idea aduciendo que se trata de un proyecto de cooperación basado en la asociación y no en la confrontación. Pero su posición como uno de los principales inversores en Oriente Medio o África despierta recelos.

“Creo que China se va a ver obligada a respetar los derechos humanos, especialmente en aspectos relacionados con el salario o el salario mínimo. También creo que la participación de la Unión Europea en el proyecto será muy útil y servirá a modo de guardián de los Derechos Humanos”, cuenta Hakima El Haite, enviada especial del Cop22.

La Unión Europea intenta jugar sus cartas en un proyecto del que podría obtener réditos. Por el momento, ha rechazado aprobar una parte del plan chino por falta de transparencia y de compromiso medioambiental y social, pero bancos como el alemán Deutsche Bank ya han comprometido más de 2.500 millones de euros. La actual coyuntura global podría reforzar el papel del Viejo Continente.

“En este momento Estados Unidos se muestra vacilante y más proteccionista y esto da una muy buena oportunidad al continente europeo para cooperar con Asia y también con África. Debemos aprovechar esta oportunidad, porque si Estados Unidos vacila, automáticamente coloca a los europeos en primera línea”, señala el exministro de Defensa de Letonia Artis Pabriks.

Países e inversores han mostrado en Barcelona una enorme voluntad de cooperación. Pero aún queda un largo camino hasta 2049, fecha propuesta por Pekín para que la Nueva Ruta de la Seda esté finalizada.