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Un exilio obligado tras la intentona golpista en Turquía

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Un exilio obligado tras la intentona golpista en Turquía

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A Tuba y Cevheri Guven la noche de la intentona golpista en Turquía les cambió la vida para siempre. Hasta el 15 de julio de 2016 llevaban una vida normal en Estambul con sus dos hijos de 8 y 5 años. Cevheri era un periodista muy reputado y activista proderechos humanos. Tuba era también periodista. Hoy, un año depués, tienen una nueva vida y un nuevo hogar en un pequeño apartamento de Salónica. Cevheri explica por qué él y su familia decidieron huir de Turquía.

“Empezamos a tener miedo cuando oímos hablar del golpe de Estado. Tanto si triunfaba como si no, sabíamos que los ciudadanos democráticos serían enviados a prisión. Es por ello que en cuanto oí hablar de la intentona golpista, empecé a inquietarme por mi familia y por mí mismo. Dos días después del fallido golpe, las cuentas troll del partido AKP en twitter comenzaron a difundir los nombres de los periodistas que iban a ser arrestados. Tras la publicación de esta lista, la policía hizo redadas por todas parte. A mi casa vinieron tres veces. Después, nos escondimos cerca de un mes. Tuba lo hizo en otro lugar porque estaban deteniendo a las mujeres de los periodistas que no habían sido arrestados. Posteriormente, decidimos huir a Grecia”, explica Cevheri Guven.

Cevheri era un viejo conocido de las autoridades. En 2015, fue detenido por publicar una foto contra Erdogan en la revista Nokta. Tras dos meses de arrestp, la justicia le liberó sin cargos. Hoy desde Salónica sigue mandando artículos a Turquía, en los que denuncia, principalmente, las violaciones de los derechos humanos. Algo que le hace temer por su allegados en Turquía. La familia Guven se siente ahora a salvo, pero Tuba no puede olvidar las dificultades por las que pasaron para llegar a Grecia.

“Nos fuimos juntos a Edirne. Después atravesamos el río Maritsa en barco de forma ilegal y llegamos a la costa griega. Durante 4 días, estuvimos en comisaría bajo vigilancia. Tuvimos que pasar otros 14 días en un campo de refugiados. Desde que llegamos con nuestros hijos aquí, mi hija ha completado su primer año escolar. Mi hijo ha pasado el curso en preescolar. Por supuesto que abandonar todo, el trabajo, la vida y comenzar de cero es difícil. Pero no se puede hacer nada”, dice Tuba Guven.

Los Guven ha solicitado asilo en Grecia. Entretanto, intentan mantener una vida social normal. Los niños van al colegio y a menudo quedan con otras familias turcas que también escaparon de su país. Para Tuba, regresar a Turquía no es una opción.