Última hora

Leyendo ahora:

Robots en las profundidades marinas


futuris

Robots en las profundidades marinas

Si una misión es demasiado profunda o arriesgada para buceadores, es posible enviar un ROV, un vehículo submarino operado por control remoto. Estos robots pueden ser mucho más inteligentes en sus tareas, como demuestran las pruebas en el mar realizadas en Marsella

La embarcación Janus está a punto de abandonar el puerto para pasar un día en el mar. Transporta una tecnología usada con frecuencia para observar o manipular algo en el fondo marino: una plataforma robótica resistente a la presión unida al barco por un largo cable. Peter Weiss, ingeniero robótico y de automatización, asegura que bucear más allá de los 700 metros es casi imposible y que es para esas operaciones en las profundidades del mar en las que se utilizan los ROVs.

El robot está equipado con dos cámaras que proporcionan una visión estereoscópica, similar a la de los ojos humanos. Tiene también unos brazos avanzados manejados por tres dedos, lo que les permite tener mejores capacidades que los ROV con dos dedos. El proyecto europeo DexROV intenta incrementar la habilidad de los robots para manejar objetos además, según asegura el coordinador de proyectos Jeremi Gancet, de permitir que el centro de control pueda en cualquier parte del mundo.

Hasta ahora todos los ROVs tienen que ser dirigidos desde el barco. Al hacerlo desde tierra firme, las operaciones pueden ser más seguras y baratas, además de poder utilizar embarcaciones más pequeñas. Para la prueba, una embarcación en el Mediterráneo está unida vía satélite a un centro de control en Bélgica.

A cientos de kilómetros, los operadores trabajan con una simulación en realidad virtual. Sus órdenes son transmitidas al robot. Existe un retraso en la comunicación, así que el ROV tiene que ser suficientemente autónomo para operar sin un control a tiempo real. Necesita inteligencia para interpretar qué se hace desde el mundo virtual y para actuar en consecuencia en el mar.

El investigador en realidad virtual Javier Martínez González explica el proceso: “Tenemos por separado lo que hace el robot y lo que hace el centro de control. Aquí el trabajo será dirigido continuamente, en tiempo real. El software inteligente observará lo que hacemos desde el centro de control y enviaremos está información al robot que hará las tareas automáticamente, por si mismo, sin nuestra continua dirección.”

Para hacer los brazos robóticos más habilidosos, los ingenieros del centro de investigación europeo usan un sistema con exoesqueleto. Le da al operador una respuesta con sensación de fuerza, permitiéndole sentir el peso y la resistencia de los objetos manipulados en la realidad virtual. Se trata de que el robot reproduzca los movimientos del exoesqueleto para posibilitar el trabajo con grandes retrasos, según explica el ingeniero robótico Pierre Letier.

Esta tecnología puede ayudar a controlar vehículos con mayor seguridad y precisión. No solo en las profundidades marinas sino también en tierra, donde podría ser útil la habilidad robótica. Jeremi Gancet pone como ejemplo el accidente de la central de Fukushima, “lugares a los que es realmente peligroso acceder pero en los que hay una necesidad de intervenir y donde este tipo de tecnología puede ser muy beneficiosa.”

Los investigadores continuarán probando elementos individuales de su sistema ROV avanzado, con la vista puesta en una prueba completa a 1.300 metros de profundidad en el mar Mediterráneo.

Selección del editor

siguiente artículo
Científicos contra las sequías e inundaciones del cambio climático

futuris

Científicos contra las sequías e inundaciones del cambio climático