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Tras el terremoto: "Yo me quedo en Kos"

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Tras el terremoto: "Yo me quedo en Kos"

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“Yo me quedo en Kos”. Lo que podría parecer un eslogan para promover el turismo es lo que están haciendo decenas de miles de visitantes que estaban en esta isla griega cuando fue sacudida el viernes de madrugada por un fuerte terremoto que dejó dos muertos y más de medio centenar de heridos. Apenas un puñado turistas han decidido acortar sus vacaciones. La gran mayoría han regresado a los hoteles en los que se alojaban, construcciones modernas que apenas han sufrido daños. Eso sí, muchos aún tienen el miedo en el cuerpo.

- “El suelo temblaba y la gente comenzó a gritar”, recordaba un turista. “Todo empezó a desmoronarse a mi alrededor. Nunca había vivido nada así. Soy australiano, fue muy aterrador”.

El seísmo, de 6,6 grados en la escala de Richter, provocó un pequeño tsunami que causó daños menores en algunos establecimientos costeros y desató escenas de pánico.

- “Nos fuimos hacia una zona agrícola y plana”, relata una turista. “No había edificios alrededor, así que nos sentíamos un poco más seguros. Ahora nos sentimos seguros al volver a la ciudad. Cada vez hay menos réplicas. Los temblores son menos frecuentes, así que podemos volver y seguir con nuestras vacaciones”.

Numerosas viviendas y algunos edificios históricos sufrieron daños por culpa de las sacudidas. Los dos fallecidos, un turista sueco y otro turcos, se encontraban en un bar cuyo techo se desplomó. El aeropuerto y las principales vías terrestres estaban operativos, aunque el puerto había sufrido daños y no permitía el atraque de grandes buques.

- “Kos recibe a un millón y medio de turistas al año. Tras el terremoto, en plena temporada turística, el futuro de la economía de la isla es incierto. Pero como los representantes empresarios locales señalan, los problemas no son graves y los trabajos de reparación que ya ha comenzado”, comentaba desde la isla nuestro enviado especial Michalis Arampatzoglou.