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Angola: el reto de la electrificación

Con un territorio dos veces más extenso que Francia, Angola tiene petróleo, gas y diamantes.

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Angola: el reto de la electrificación

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Con un territorio dos veces más extenso que Francia, Angola tiene petróleo, gas y diamantes. Su potencial económico es excepcional, por no mencionar su rica biodiversidad, que debería permitir diversificar sus fuentes de ingresos y desarrollar su infraestructura.

El río Cuanza, las cataratas de Kalandula, los rios y arroyos todavía no están terminados. El potencial hidroeléctrico de Angola es uno de los más grandes de África. Hoy, solo el 4% de estos recursos hídricos están explotados, una situación que las autoridades intentan remediar. La construcción de la represa hidroeléctrica de Laúca es una de las fases clave de este enorme proyecto.

Inaugurada hace poco más de dos semanas, la presa de Laùca es el resultado de una inversión de 4 billones de dólares y producirá 2.070 megavatios en mayo de 2018. Esto es suficiente para alimentar una ciudad de al menos 8 millones de habitantes, duplicando así la capacidad energética de un país en el que el 65% de la población hoy aún vive sin electricidad.
 
Aquí, 9000 personas tienen la tarea de asegurarse de que la instalación de las 6 turbinas se produzca a tiempo.
 
Se pueden ver de primera mano los efectos que la presa está teniendo en la vida diaria de la gente en lugares como Dombo. Es una tarde inusual para los habitantes de este pueblo situado a 40 kilómetros de Laúca. Hoy ven sus chimeneas encendidas por primera vez.
 
Siguiente paso: la presa de Caculo Cabasa, que se espera produzca 2.100 megavatios adicionales en cuatro años. En definitiva, el río Cuanza suministrará recursos a 7 presas hidroeléctricas para la producción de 7.450 megavatios.
 
El mayor reto es distribuir toda esta nueva energía. Conectar la provincia de Malanje con la presa de Laùca en el centro del país, en el principal mercado de Luanda en el oeste, representa costes logísticos desorbitados.
 
La capital de Angola es un centro de 6 millones de habitantes, el pulmón económico del país. Sin embargo, la electricidad es escasa. Esto es una realidad para la empresa de distribución nacional de electricidad. El proyecto de electrificación del país plantea muchos retos y el abandono del diésel,una necesidad
 
Según Francisco Talino, Directoe Ejecutivo de Ende, un litro de diésel puede producir tres kilovatios, pero añadiendo los costes de mantenimiento. El cambio de aceite, el aceite, la inversión en el equipo, la gente que operará el grupo, etc. Es muy caro. Está en marcha un proyecto de conexión enorme. Este es un paso importante para la transmisión de electricidad. El proyecto de electrificación es nuestra prioridad porque sin ello, es muy difícil que consigamos nuestros objetivos de desarrollo sostenible. “
 
En distritos enteros de Luanda, los generadores corren a toda velocidad. La incorporación de diésel condujo a Fernando Miguel fuera de Kikuxi después de 9 años.
 

Es una lucha diaria porque no hay electricidad y hay distritos donde la situación es mucho peor. Algunas personas no tienen electricidad desde hace 15 o incluso 20 años. Pero se espera que con la presa Lauca y otros proyectos de electrificación finalmente tengamos electricidad en nuestros vecindarios, asegura Fernando Miguel, ex residente de Kikuxi.
 
 Habrán entendido que la capacidad de producción de energía de Angola no satisface la demanda nacional. Una demanda que crece a medida que el país evoluciona. Se espera que el consumo de electricidad per cápita alcance los 1,230 kilovatios/hora en 2025, comparado con los 375 kilovatios/hora de 2013. Pero más allá del consumidor promedio, el acceso fiable a la electricidad es esencial para el buen funcionamiento de las empresas angoleñas.
 
Nova Cimangola es un ejemplo. Esta planta de cemento invirtió 300 millones de dólares en la producción de escoria de hulla, el material que se utiliza para hacer cemento…unidades que operan 24 horas al día.
 
Como explica Paulo Pacavira, Coordinador de proyecto en Nova Cimangola, durante un apagón, por cada minuto, esta planta pierde 500 dólares. Intentamos arrancar nuestros generadores lo antes posible cuando esto ocurre para preservar nuestro equipo. Anteriormente en nuestra primera fábrica había un montón de cortes. Hacíamos todo lo posible para que fuera funcional, pero era difícil. Pero hoy con los nuevos proyectos que se están llevando a cabo en el país, se puede decir que la disponibilidad y la calidad de la electricidad es satisfactoria.
 
El programa de electrificación Iniciado por el gobierno está todavía en sus fases iniciales. Pero es un proyecto en el que Angola tiene depositadas sus esperanzas para relanzar la economía del país.