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Nemo, una vida de perros en el Elíseo

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Nemo, una vida de perros en el Elíseo

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El presidente francés Emmanuel Macron ha adoptado un perro cruce de raza labrador y grifón al que ha bautizado como Nemo. En pocos días, el perro, que todavía no ha integrado el protocolo se ha convertido en el rey del palacio.

Sale a saludar a ministros, jefes de Gobierno y embajadores y se presenta en medio de las sesiones fotográficas. En sus primeros “actos oficiales”, estuvo omnipresente durante la visita del vicecanciller alemán Sigmar Gabriel, con el que pareció entenderse de maravill y salió a recibir al presidente de Níger Mahamadou Issoufou.

Emmanuel Macron y su mujer Brigitte decidieron recurrir a una adopción en un refugio de la Sociedad Protectora de Animales.

El nuevo animal de compañía del Elíseo recibió su nombre en honor del capitán Nemo, célebre personaje de la novela de Julio Verne “Veinte mil leguas de viaje submarino”, por la que Macron siente una especial predilección.

El perro, de color negro y de entre uno y dos años de edad, sustituye a Philae, la labrador del expresidente François Hollande que la federación de antiguos combatientes franceses de Montreal le regaló en diciembre de 2014 y que abandonó la residencia junto a su dueño el pasado mayo.

La llegada de un can al Elíseo es prácticamente una tradición presidencial en Francia, ya que los expresidentes Valéry Giscard d’Estaing, François Mitterrand, Jacques Chirac y Nicolas Sarkozy también tuvieron un labrador durante sus mandatos.

Los perros de Chirac y Sarkozy, de nombre Maskou y Estrie, respectivamente, también procedían de Montreal, en su caso ofrecidos por la Facultad de Veterinaria de la ciudad canadiense.

euronews/ EFE