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El activista Alexei Navalny descubre la mansión secreta de Putin

La publicación forma parte de investigaciones que el opositor utilizará para enfrentarse a Putin en las elecciones del próximo año.

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El activista Alexei Navalny descubre la mansión secreta de Putin

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El activista ruso anti-corrupción Alexei Navalny ha publicado este miércoles un vídeo donde expone su investigación en la que aparece la que sería una segunda residencia secreta del presidente Vladimir Putin. Las imágenes, filmadas con un dron, muestran la propiedad, situada cerca de la frontera entre Rusia y Finlandia, cerca de la ciudad de Vyborg. Se trata de un terreno de casi 50 hectáreas de extensión, con un helipuerto y varias casas, una de ellas de 745 metros cuadrados. El vídeo de Navalny cuenta con casi 2 millones de visitas.

Hace una semana, el canal de televisión Dozhd publicó su propio reportaje de la residencia, identificándola como la Villa Sellgren, un lugar declarado como patrimonio cultural donde se rodó una versión rusa de Sherlock Holmes y el Doctor Watson en 1979. La existencia de esta propiedad secreta es digna de un caso del famoso detective.

La publicación de Navalny forma parte de una serie de investigaciones de su Fundación Anti-Corrupción, que el opositor utilizará como trampolín para enfrentarse a Putin en las elecciones presidenciales del próximo año.

¿El único que podría derrocar a Putin?

Los medios de comunicación presentan a Navalny como el único que podría amenazar la continuidad del liderazgo de Putin. Abiertamente contrario al Gobierno ruso, al que acusa de corrupción y de prácticas oligárquicas, está preparando su candidatura para las próximas elecciones presidenciales, convocadas para el 18 de marzo de 2018.

Su notoriedad, no obstante, le ha pasado factura. Nalvany ha sufrido dos ataques químicos en el último año con una solución antiséptica, conocida como “zelyonka”, que tiñe la cara de verde y tarda días en desaparecer. En Twitter, el activista bromeó con que si los ataques continúan, acabará por transformarse en un monstruo.


El líder activista también ha sido objeto de persecución judicial ya que fue condenado a 30 días de prisión en junio de este año por organizar protestas “ilegales”.