Última hora

Visita del papa a Colombia, entre conciliación y politización

Leyendo ahora:

Visita del papa a Colombia, entre conciliación y politización

Tamaño de texto Aa Aa

Francisco ha llegado a una Colombia dividida, polarizada, llena de cicatrices. Los contrarios al acuerdo de paz denuncian que el Gobierno de Juan Manuel Santos quiere utilizar al papa para respaldar su postura. Una politización que no gusta nada al padre Darío Echeverri, miembro de la Comisión de Conciliación Nacional, que ha pasado más de dos décadas buscando una salida al conflicto armado.

“El Gobierno quiere que el Papa, con toda su autoridad moral, venga a refrendar lo que el Gobierno ha hecho y, por lo que sea, se la ha jugado toda. Yo no entiendo. Yo, como sacerdote, quisiera que la visita del papa no se vaya a quedar empantanada, empeñada, reducida a eso”, dice el padre Echeverri.

Un momento clave del viaje papal es el acto de perdón y reconciliación en Villavicencio con miles de asistentes, entre ellos, la política Consuelo González de Perdomo, que pasó siete años secuestrada por las FARC.

“Han sido muchos los daños que se han hecho en familias, en amistades que eran valiosas y que hoy están afectadas por las posiciones que se han asumido frente al proceso de paz. Nosotros no podemos contribuir a que Colombia continue viviendo una época de odio”, afirma.

Tanto Consuelo González como Ángela Giraldo Cadavid, cuyo hermano murió a manos de las FARC, creen que las víctimas deberían tener un papel más importante en el proceso.

“Las FARC van a tener curules en el Congreso obviamente para defender algunos puntos del acuerdo de paz. Las víctimas no vamos a tener ninguna representación en el Congreso”, dice Ángela, quien también subraya la división por cuestiones políticas entre las víctimas del conflicto. “Las víctimas que se oponen al proceso de paz afirma lo hacen por el mismo ambiente de confrontación que vivimos en Colombia. Hay unos que lo toman de manera política y piensan que apoyar el proceso de paz es apoyar al presidente Santos y que estar en contra del proceso de paz es estar a favor del presidente Uribe”.

Esta división política entre santismo y uribismo podría poner en peligro la paz y la reconciliación que defiende el papa. La gran polarización existente en Colombia podría aumentar de cara a las elecciones presidenciales de 2018. Aquellos contrarios al acuerdo de paz ya han anunciado su intención de hacerlo trizas si ganan las elecciones. Parece difícil que la llegada del papa Francisco apacigüe ambas partes.