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Manifestante por la unidad de España: "Me sentí liberada, sin miedo a que me llamaran facha"

"No somos fachas sino españoles". Así vivió una residente en Cataluña no independentista la multitudinaria manifestación en Barcelona en respuesta al desafío secesionista.

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Manifestante por la unidad de España: "Me sentí liberada, sin miedo a que me llamaran facha"

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Sara vive en Barcelona y observa con preocupación desde hace varios días el avance del desafío independentista en Cataluña. Puede ser que porque no sea catalana o porque, aunque lo fuera, también se sentiría española. Eso no lo puede saber. Pero tras días de observar en silencio el curso de los acontecimientos, el domingo 8 de octubre, tomó una bandera española y salió a la calle a denunciar su rechazo con los últimos actos del gobierno catalán.

“Es la primera vez que voy a una manifestación”, explica a Euronews. “No creo que vuelva a ver nada así”.

Sara salió de casa con su novio a las 11 de la mañana y se encontraron con un grupo de amigos para ir a la protesta, todos procedentes de otras regiones de España, menos una amiga del trabajo, la única catalana.

“Nos despertamos con el ruido de la gente que iba por la calle con las banderas españolas”. Ellos también llevaban las suyas y se las pusieron al acercarse a la multitud.“Me sentí liberada, porque tenía incluso miedo de decir mi opinion o colgar la bandera española en el balcón. Pero el domingo nada más llegar a la manifestación me la puse, porque me sentí muy agusto y sin presión de que por ponerla o decir algo me dijeran que soy una facha ni nada por el estilo”.

“Y lo siente mucha gente así porque gritaba,no somos fachas sino españoles”, apostilla.

Bajo el lema “por la unidad de España”, Sara y sus amigos recorrieron las calles de la capital catalana hasta llegar a la Plaza Catalunya. A su paso, “yo soy catalán y español”, “Visca Catalunya y viva España” y “Puigdemont dimisión” fueron algunas de las consignas que gritaron.

Respecto a la participación de miembros de extrema derecha, Sara dice que no vio a ninguno.“No hubo ningún conflicto. La mayoría eran familias con niños y jóvenes, además de muchas banderas catalanas”, explica. “Lo que yo ví fue la unión de la gente y muchas personas emocionadas”.