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Cinco días que convulsionaron España

Euronews recorre Cataluña y habla con sus políticos y ciudadanos durante las jornadas previas y posteriores al referéndum ilegal convocado por la Generalitat

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Cinco días que convulsionaron España

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Bienvenidos de nuevo a Insiders, un repaso a la actualidad de la mano de euronews con una mirada en profundidad a los eventos críticos que conforman nuestro mundo.

La apuesta de Cataluña por la independencia acaparó todas las portadas y conmocionó a España y Europa. Como no podía ser de otra manera, Insiders ha buceado en esta importante historia y ahora le trae los resultados.

Pero antes, recapitulemos: El presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, llevó a cabo un referéndum en el que el votante, votó a favor de la independencia en un 90 por ciento de los casos. La participación fue del 43 por ciento.

Y todo ello a pesar de tratarse de una consulta ilegal y no vinculante, según la Constitución. La policía trató de detener la votación, en ocasiones mediante el uso de una fuerza excesiva contra una multitud en su mayoría pacífica.

Nuestro reportero fue testigo de este momento histórico, tras una semana en plena inmersión con políticos y activistas pro y anti independentistas. ¿Quiénes son y qué quieren cada uno de ellos? Veámoslo.

Día uno: La jornada previa

Day 1 - The day before

Estamos en Barcelona, capital de la comunidad autónoma de Cataluña. Este 30 de septiembre no es como cualquier otro. Es el día previo al referéndum sobre la independencia.

El Tribunal Constitucional suspendió hace pocas semanas la ley del referéndum y apercibió a los altos cargos de la Generalitat de no llevar a cabo un acto considerado ilegal por la Constitución española, pero los planes del Govern siguen en marcha.

En algunas escuelas comienzan a prepararlo todo. Muchas familias han sido invitadas a dormir enlos colegios con el fin de proteger las urnas de votación de la más que probable intervención policial.

Thais, madre de dos alumnos, ha llamado a esta noche especial “fiesta en el cole”: “Estamos aquí porque queremos ejercer nuestro derecho a voto”, nos cuenta Thais, “y creemos que es necesario el tener que estar aquí para poder asegurarnos que el espacio estará disponible para votar mañana, el día 1”.

Hace unos pocos años el independentismo era la idea de una pequeña minoría catalana. Pero hoy la situación es bien diferente. El separatismo creció con fuerza y se ganó el respaldo de mucha gente, como Thais.

“Recuerdo varios momentos a lo largo de mi vida que me llevaron a defender el independentismo”, explica Thais, “pero probablemente el que más me marcó fue cuando en 2010 el Tribunal Constitucional tumba el estatuto de autonomía. Aquello hizo que mucha gente dijera basta y comenzara a cambiar su opinión y a pensar en hacer algo, en construir algo nuevo”.

La sociedad catalana está claramente dividida. Frente a los que desean la independencia se encuentran los que abogan por seguir siendo parte de España, la llamada “mayoría silenciosa”. Son también muchos, pero hacen en efecto menos ruido. Hoy, el día antes del referéndum, esta mayoría silenciosa ha decidido dejar de permanecer callada.

Hace dos años Llibert Senderos fundó “Españoles de a pie”:www.espanolesdeapie.es, un movimiento nacido para luchar, con ideas y argumentos, contra el secesionismo. Hoy Llibert y sus compañeros están algo nerviosos. Quedamos con ellos en un bar de Barcelona, donde ultiman los preparativos para una marcha por la unidad.

Llibert nos permite grabar dentro del local, pero nos pide por favor que no grabemos a determinadas personas que tienen miedo de que las reconozcan por la televisión.

“Estamos seguros de que Cataluña no permanecería en la Unión Europea en caso de independencia”, nos dice Llibert. “Tal vez después de unos años lo conseguiría, pero sin duda esos serían años muy duros para Cataluña”.

Hasta ahora, los catalanes a favor y en contra de la independencia han vivido juntos sin problemas, uno al lado del otro, aceptando su diferencia de ideas e incluso bromeando sobre el tema en lugar de insultarse unos a otros. Pero, ¿sobrevivirá la convivencia pacífica a esta tensión creciente?

Llibert, al preguntarle sobre si teme que estos días explote la violencia, reconoce que esta podría producirse: “Aquí es complicado expresar tus ideas libremente, porque hay mucha presión por parte de masa. Nos dicen que no somos democráticos, y ese es el problema. Nosotros queremos poder expresarnos libremente, queremos poder tener ideas diferentes a las suyas”.

Ya por la noche, volvemos a la escuela de Thais. ¿Dónde están las urnas? Ese es un secreto que nadie nos va a revelar. Mientras los niños siguen jugando, alrededor de 50 padres se preparan para la que será una noche muy larga.

Thais está nerviosa, ha oído noticias sobre intervenciones policiales en otros centros. Cuando preguntamos aquí por qué poner a los niños en riesgo, nos responden que jugar con niños no es ilegal.

En Cataluña, un número cada vez mayor de ciudadanos no acepta ya el marco general de la Constitución española, colocando las leyes de su comunidad autónoma por encima de las leyes nacionales.

“El referéndum no es ilegal”, sostiene Thais. “No es ilegal, porque en el Parlament quedó aprobada una ley que es la ley aprobaba la celebración del referéndum. Así que estamos legitimados a votar. Este referéndum va ligado al Parlamento de Cataluña, que es el que representa al pueblo catalán”.

Día 2: El referéndum

Day 2: Referendum day

Domingo por la mañana. Día del referéndum. Nos levantamos antes de que amanezca y vamos al colegio de Thais, donde ya hay cientos de personas haciendo cola en la entrada. Una mujer, Anna, nos ofrece chocolate y nos cuenta que lleva aquí desde las cinco de la mañana. “Lo hacemos para proteger las urnas. La gente cree que tras la muerte de Franco hay democracia en España, pero se trata de una falsa democracia. Cerrar páginas web, impedir que la gente vote, requisar urnas… ¿Eso es democracia?”, se pregunta Anna.

La fiscalía catalana ha ordenado a la policía regional impedir que el referéndum ilegal se lleve a cabo. Cerca de las ocho de la mañana aparecen dos mossos con intención de confiscar urnas, pero lo único que encuentran es chocolate caliente.

Por la carretera ya se ven furgonetas de la Policía Nacional. Recibimos información privilegiada de que la presidenta del Parlamento de Cataluña, Carme Forcadell, votará en Sabadell, al norte de Barcelona. ¿Intervendrá la policía?

Ya en el colegio electoral comprobamos que, en efecto, la Policía Nacional se ha hecho con el mando de la operación sustituyendo a los mossos. Vemos como se abre a la fuerza al interior del colegio y expulsa a la gente de su interior. La votación no puede llevarse a cabo en esta escuela.

“Cuando yo era estudiante, durante los tiempos de Franco, sucedía lo mismo, lo mismo”, clama un ciudadano a la entrada del colegio.

Mientras la policía se retira tras su intervención, nos informan de que el presidente del Parlamento catalán ha pasado al plan B y votará en otro colegio. ¿Se abrirán paso también a través de toda esta gente los antidisturbios? El riesgo a que la escalada de tensión derive en graves enfrentamientos es ahora mismo muy real.

Carme Forcadell, presidenta del Parlamento catalán y miembro del partido independentista Esquerra Republicana llega al colegio. “He ejercido mi derecho a voto”, dice a los medios a la salida. “Estoy orgullosa de como los ciudadanos de este país han mostrado al mundo entero su responsabilidad civil, su pacifismo y su amor por la democracia”.

Carme Forcadell es una de las principales voces del independentismo catalán, un contacto muy valioso para acercarse un poco más al epicentro del movimiento separatista.

Por la noche vemos a Oriol Junqueras, al que tratamos de abordar a la salida de una reunión de urgencia con otros partidos separatistas. Con él va el activista político y presidente de la Asamblea Nacional Catalana, Jordi Sánchez.

La ANC está considerada uno de los principales motores del independentismo catalán, junto con Ómnium, una organización que defiende la cultura y el lenguaje catalán liderada por Jordi Cuixart. Jordi y Jordi son las caras y la voces de una miríada de grupos y movimientos pro independencia. Son la encarnación del nacionalismo catalán. Hablamos con ellos.

“Hoy es un gran día”, nos dice Sánchez. “Estamos presenciando una fantástica exhibición de democracia por parte de la ciudadanía de Cataluña, que ha mostrado una gran fortaleza frente a una represión ilimitada por parte de un estado que hoy es la vergüenza de Europa. Hoy Cataluña se ha ganado el derecho de ser reconocida como una nación libre”.

“Todo el mundo sabe que esta clase de problemas necesitan soluciones políticas, no violencia”, resalta por su parte Cuixart. “El artículo 7 de la Constitución europea estipula que si un estado usa la violencia contra sus ciudadanos ese estado debe ser expulsado de la Unión Europea. Y esto es exactamente lo que ha hecho hoy el Estado español contra el pueblo catalán. Hace falta una rectificación seria por parte de Mariano Rajoy”.

Para Sánchez el de hoy es un día “de gran felicidad, pero también de gran responsabilidad. Estamos convencidos de que esa sensación de formar parte de un país que ha sabido aguantar la represión para poder depositar democráticamente el voto en una urna nos hace dignos de merecer el reconocimiento de los pueblos de Europa”.

Día 3: El día después

Day 3 - The day after

Dos de octubre. Nos vemos de nuevo con Jordi Sánchez frente al Palacio de la Generalitat. El referéndum ha obtenido un 43 por ciento de participación. La gente no independentista se quedó en casa, siguiendo el argumento de la Constitución española que garantiza que dicha consulta es ilegal. Preguntamos directamente a Sánchez: ¿Cómo puede darse por valido un resultado con solo un 43 por ciento de participación?

“No se entiende por qué ahora hay que tener un mínimo de respaldo cuando anteriormente en ningún otro referéndum celebrado en España se había exigido un mínimo”, nos responde el líder de l’ANC. “La Constitución europea también se aprobó en España con una participación inferior al 50 por ciento”.

Hoy, el día después, también hemos querido hablar de nuevo con Llibert, el activista españolista. Durante sus estudios Llibert pasó algún tiempo en Chicago. Uno de sus compañeros de habitación formó parte del equipo de campaña de Obama. Llibert conoció entonces el poder de las redes sociales y el impacto potencial de las organizaciones de base, y decidió crear la suya propia para luchar por la unidad de España

“Yo soy de Barcelona, soy catalán y soy español”, nos dice Llibert. “Y también soy europeo. No hay una identidad contra otra. Aquí en Cataluña la gente dice que si eres catalán no puedes ser español. Pero en mi opinión España es una mezcla de personas que va desde Castilla a Cataluña. Esa es mi idea de lo que es España”.

Día 4: Huelga general

Day 4 - General strike

Nos vemos de nuevo con Carme Forcadell en Sabadell. Los grupos independentistas han llamado a la gente a una huelga general. La presidenta del Parlament accede a que la grabemos mientras la acompañamos.

Forcadell comenzó en la enseñanza y de ahí paso al activismo y la política. Poco después de haberse incorporado a la Asamblea Nacional Catalana, fue elegida presidenta de esta organización de base separatista, antes de entregar el relevo a Jordi Sánchez. Son muchos lo que aseguran que sin la habilidad de Forcadell para mover y organizar a las masas el independentismo catalán no habría llegado tan lejos.

“Hoy tengo una sensación agridulce. Por un lado estoy muy triste por todo lo que pasó ayer, pero por otra parte me siento muy orgullosa por como reaccionaron los ciudadanos de este país” nos confiesa Forcadell.

¿Aún respeta la presidenta del Parlament la Constitución española? “Yo respeto ante todo los derechos humanos, el derecho de autodeterminación y el derecho de la gente de decidir su futuro”, nos contesta. “Creo que los derechos fundamentales y la libertad democrática están por encima de la Constitución y de la ley internacional”.

Lo cierto es que hay mucha gente que respalda a Forcadell y que se siente unida por la misma idea. Pero hay otra mucha gente que no piensa lo mismo y que se siente excluída. ¿No existe la posibilidad de que la sociedad catalana acabe por dividirse? Para la presidenta del Parlament ese riesgo “no existe. Cataluña es un país muy plural. Y yo me siento orgullosa de ello. Me siento orgullosa de que haya gente que apoye la independencia de Cataluña y de que haya gente que no la apoye. Respeto absolutamente todas las ideas”.

“No se trata de ser catalán o de no ser catalán”, continúa Forcadell. “Hay muchas personas que se sienten españolas y que hablan español, y está bien. Algunas de esas personas también quieren la independencia, porque esto no va sobre el origen de cada uno”.

Día 5: En el Parlament

Day 5 - In parliament

En el Parlament nos encontramos con las primeras grietas del ‘procés’. La cohesión entre todos los partidos independentistas comienza a desmoronarse.

Es un día difícil para Carme Forcadell. La presidenta trata de establecer una posición común en torno a una inmediata declaración unilateral de independencia: sí o no, esa es la cuestión.

La posición de la CUP es clara: Sí. El partido anticapitalista aboga por cumplir con lo dictaminado por los votos. El resto de grupos consideran que es el momento de establecer algún tipo de diálogo con el Gobierno central.

El asistente de Forcadell nos recuerda que de seguir adelante muchos de los principales lideres catalanes se arriesgan a ser procesados. La secesión es un delito. Pocos días después, de hecho, Cuixart y Sànchez serán la prueba de ello.

Uno de los más fervientes defensores de la unidad nacional es Xavier García Albiol, presidente del Partido Popular en Cataluña. Hablamos con él sobre lo que ha pasado y lo que puede pasar.

“Las instituciones democráticas de España no van a permitir que el Gobierno de la Generalitat, que está intentando llevar a cabo un golpe de Estado, se salga con la suya. Utilizaremos todos los recursos necesarios y todos los instrumentos que pone la Constitución al servicio del Estado para actuar en consecuencia”.

Tanto en las calles de Barcelona como en los pasillos de la Generalitat las distintas posturas son muy opuestas, demasiado como para llegar fácil y rápido a un punto en común. A la crisis catalana derivada de este referéndum aún le quedan muchos capítulos por cumplir.