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Riner aumenta su leyenda

El francés consigue en Marrakech su décimo título mundial y prolonga su racha de 144 combates invicto.

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Riner aumenta su leyenda

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Teddy Riner aumenta su leyenda tras conquistar en Marrakech su décimo título mundial. El francés, una fuerza de la naturaleza de más de dos metros y 142 kilos, apeó del torneo a cuanto rival se le puso por delante y consiguió así su segundo campeonato en la modalidad de todas las categorías.

Primero Riner dejó en la cuneta a Iurii Krakovetskii, de Kirguistán. Ya en segunda ronda le tocaba el oponente más peligroso, Guram Tushishvili, campeón de Europa y al que muchos consideran el único capaz de derrotar al galo. Sin embargo, Riner no dio opciones y con 2 waza ari acabó con cualquier esperanza del georgiano. Le había puesto en apuros en Budapest pero en esta ocasión Tushishvili no estuvo ni cerca de dar la sorpresa.

Un camino de rosas

Facial Jaballah, de Túnez, cayó a continuación todavía con mayor claridad. Primero un waza ari y luego un ippon sentenciaron la tercera eliminatoria. Sumaba y seguía el francés, de nuevo imparable. La cuarta pelea también la terminó con ippon, un uchimata ante el mongol Temuulen Battulga. Y en semifinales, tres cuartos de lo mismo contra el cubano Andy Granda.

Riner ya estaba en la final y nadie en el estadio podía pensar en otro desenlace que no fuese ver al de Guadalupe con la medalla de oro al cuello. Tampoco el cuatro veces medallista mundial, el ya retirado David Douillet.

“Es fantástico, es especialmente fantástico para Teddy y luego para el judo francés. Estoy muy feliz de tener a un chico como Teddy en nuestras filas y que el judo francés sea llevado a lo más alto en todas las competiciones mundiales. Es muy importante. No es normal tener atletas de la talla de Teddy, es una excepción en la historia del judo mundial”.

Goliat venció a David

El adversario de Riner en la final fue Toma Nikiforov, quien antes también había realizado el movimiento del día con un espectacular lanzamiento de hombros contra el marroquí Adil Hajji. El judoca belga, de menos de 100 kilogramos, se presentaba en la final con clara desventaja, en una especie de batalla de David contra Goliat.

Para su desgracia, en esta ocasión se impuso el gigante. Riner tomó ventaja con dos waza ari y, aunque no fue capaz de terminar el combate con un ippon, no vio peligrar en ningún momento la victoria. Siete años y 144 combates después, Riner sigue sin conocer la derrota.

“Es cierto que es un campeonato diferente porque había judocas de 90, de menos de 100 kilos y pesos pesados. Estoy muy feliz, muy feliz porque nunca en mi vida habría imaginado ser 10 veces campeón mundial. Cuando comencé a practicar judo era impensable. Esta vez es un título en todas las categorías, es prestigioso y estoy orgulloso de haber ganado”, afirmó el coloso galo.