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Los escalofriantes testimonios de supervivientes de las torturas en cárceles sirias

La tortura es sistemática en las cárceles sirias. Algunos supervivientes comienzan a denunciarlas y piden que se juzgue a los responsables

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Los escalofriantes testimonios de supervivientes de las torturas en cárceles sirias

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“Me ataron las muñecas con cadenas de acero. Me pusieron sobre una barra de hierro debajo del techo, dejando mis pies a dos centímetros por encima del suelo”.

Punto de vista

Admito todo lo que quiera, pero dejen de torturarla, dejen de violarla. Él me contestó: Los chicos aún no han acabado con ella

Yazan Awad Activista sirio y superviviente de torturas

“Me colgaron de las manos en el techo. Me golpearon con una barra de hierro…”

“Sentía que mis dedos se habían hinchado como un balón de fútbol. Sentía mis brazos muy largos, porque me había dislocado la espalda… Veía mis brazos como si estuvieran muy lejos…”

A veces, cuando las emociones son demasiado intensas, Nahla Osman se lleva a sus clientes a dar un paseo por la orilla del río Main.

Osman es una abogada alemana de padres sirios que ayuda a víctimas de torturas en prisión. Junto a su hermano dirige un despacho jurídico en la ciudad de Rüsselsheim.

Ha reunido cientos de informes de testigos con una sobrecogedora cantidad de pruebas. Sí, en las cárceles sirias la tortura es sistemática y masiva.

Pero, ¿por qué hasta ahora solo unos pocos supervivientes han decidido denunciarlo?

El silencio para evitar represalias

“Muchos refugiados sirios en Alemania están aún esperando la reunificación familiar”, cuenta Osman. “Si los familiares están todavía en Siria, tienen miedo de tomar acciones legales. Si impulsan desde aquí un caso, el régimen sirio los encarcelaría o mataría”.

Insiders: Torture in Syrian prisons - Part 1

En el despacho de Osman conocemos a dos supervivientes de estas torturas: Abdul Karim Rihawi, creador de la Liga Siria de Derechos Humanos y un activista defensor de los derechos civiles de Damasco que prefiere no ser identificado. Se hace llamar Abu Firas. Habla por primera vez de lo sufrido.

“Tenían un aparato eléctrico”, recuerda Abu Firas. “Me pusieron cables bajo los dedos de los pies, bajo los brazos y en los pulgares. Aún se pueden ver las huellas en mis pulgares. Luego conectaban y desconectaban la corriente una y otra vez…”

Abu Firas quiere llevar pronto el caso ante la Fiscalía alemana y pedir la emisión de órdenes de arresto de autoridades sirias de alto nivel.

“Me torturaron con el método del neumático, apretando mi cuerpo con los brazos doblados dentro de una rueda para no poder moverme”, continúa Firas. “Me golpearon con una pieza de un motor, una especie de cinturón, así de grueso y de ancho…Después de los dos primeros golpes mi cuerpo quedó paralizado. Solo espero poder ver al hijo que mi esposa estaba esperando.

“La reconciliación con todos los grupos sectarios de Siria es posible, sí, pero no con este régimen criminal”.

Abdul Karim Rihawi, amigo de Abu Firas, nos invita a su pequeña habitación de hostal en el que vive desde hace dos años. Allí nos muestra las pruebas de los torturadores que ha reunido junto a su red de defensores de los Derechos Humanos, aún activa y clandestina en Siria. Ha identificado a presuntos torturadores que ahora viven en Alemania.

Seis listas de torturadores ya están en poder del Gobierno alemán

“¿Entre esta gente de aquí hay alguien que haya torturado?”

“Muchos de ellos, muchos de ellos”, asegura Rihawi. “Torturas…muchos crímenes… Han cometido muchos crímenes…Por ello estamos pidiendo a las autoridades alemanas que actúen contra ellos.
Hemos hecho una lista de estos asesinos. Hasta ahora tenemos seis listas, se las hemos entregado al Gobierno alemán.
Hay al menos 7000 criminales de guerra sirios por toda Europa. Pero la mayoría vive en Alemania. Llegaron, sobre todo, con la ola masiva de refugiados de 2015…
Eso también me enfurece. Disfrutan de su vida aquí en Alemania y tienen todos los beneficios del Estado de Derecho siendo criminales de guerra…”

La Unidad de Crímenes de Guerra de la Oficina Federal de Investigación Criminal de Alemania ha contado a euronews que tienen 4300 pistas proporcionadas por supervivientes sirios e iraquíes, que han dado lugar a 43 investigaciones centradas en personas concretas. Pero muchos sospechosos han borrado sus cuentas de Facebook. Resulta difícil conseguir pruebas sólidas.

“La tortura en Siria es muy normal, sistemática”, dice Rihawi. “Es muy raro ir a la cárcel y que nadie te torture…
Me golpearon con cables, con las manos, con las piernas…

Cuando nos llevaban al servicio teníamos que caminar entre los cadáveres que estaban en el suelo. Dios mío, eso era realmente horrible…

Por la noche aún oyes las voces de la gente rogando, chillando o gritando mientras era torturada…
Escuché la voz de un niño. Puede que tuviera catorce o dieciséis años. Estaba buscando a su padre. Por favor, necesito a mi papá…mi papá…”

Viajamos al norte, a Berlín.

El joven artista sirio Hamid Sulaiman nos invita a su estudio en la capital alemana. Él también conoce las cárceles de su país desde dentro. Tras ser puesto en libertad obtuvo asilo político en París. Ahora vive entre Alemania y Francia. Sulaiman es autor de “Hospital de la libertad”, una novela gráfica que cuenta el comienzo del conflicto en Siria. Ha dedicado el libro a un amigo, Hussam, que fue torturado hasta la muerte.

Grabando al artista gráfico Sulaiman.

Insiders: Torture in Syrian prisons - Part 2

“Compartimos el comienzo de la primavera árabe, compartimos el sueño de la libertad en un país mejor y todo eso”, nos cuenta Sulaiman. “Yo me marché de Siria y Hussam se estaba preparando para irse también cuando fue detenido y matado en la cárcel. Cinco días después llamaron a su madre para que fuera a buscar su cuerpo.
Yo soy un superviviente, los otros murieron. Yo llevo su palabra, es un poco mi responsabilidad.

He pensado mucho en cómo representar la violencia en esta obra, porque hay mucha gente que dirá: No estabas obligado a mostrar la sangre y toda esta violencia para hablar de Siria…” Y al mismo tiempo me he dicho: Es la realidad”.

Cómo pescar a los peces gordos

Quedamos con Anwar al-Bunni, un conocido abogado sirio especializado en Derechos Humanos y “Yazan Awad, un activista de Damasco. Ambos sobrevivieron a la tortura. Nos dirigimos al Centro Europeo para los Derechos Constitucionales y Humanos, una organización que rastrea criminales de guerra en todo el planeta".

El trabajo artístico de Hamid Sulaiman se expone en sus oficinas centrales. Respaldados por la asesora legal Lily Kather, Anwar y Yazan han presentado una demanda criminal ante la Fiscalía General alemana. Quieren pescar a los peces gordos. A los que dieron las órdenes.

“Hablemos del siguiente paso. ¿Qué ocurrirá el año que viene en este caso?

“Sobre las investigaciones de esta persona en concreto esperamos que el Tribunal Supremo federal emita órdenes de arresto”, comenta Alexandra Lily Kather. Y después de las alemanas esperamos que haya órdenes europeas e internacionales contra esos individuos”.

Insiders: Torture in Syrian prisons - Part 3

“Me reuní con el jefe de la Oficina de Seguridad Nacional siria y le hablé de las torturas. Él lo sabe…Porque yo estaba detenido, detenido por él”, asegura Anwar Al-Bunni.

En la Fiscalía alemana, este hombre figura como el “testigo clave número 24”. Yazan es uno de los pocos supervivientes preparados para hablar.

Durante la primavera árabe, organizó protestas entre la gente joven. En noviembre de 2011 fue detenido y torturado tan brutalmente que comenzó a confesar crímenes que no había cometido. Como el asesinato del primer ministro libanés…

Yazan Awad durante la elaboración del reportaje

“El tiempo de la impunidad ha terminado”

“Le dije al torturador: lo confensaré todo, incluso testificaré en contra de mi propia madre. Él contestó: la traeremos aquí y veremos… Se marchó y después de quince o treinta minutos me dijo: hemos traído a tu madre para torturarla delante de ti. Yo sabía que estaba mintiendo. Empecé a gritar: ¡Esta es mi madre! y me golpeó en la cara. El torturador dijo: Verás lo que le vamos a hacer a tu madre. Pero yo tenía los ojos vendados.
La presión psicológica era enorme. Me derrumbé porque estaban abusando de una mujer inocente. No la conocía, quizás era una de las prisioneras del centro de Jaweyeh. La trajeron, estaba en la habitación. Era obvio que dos personas la estaban torturando o violando porque reconocí varias voces. Me hundí totalmente. Le dije al torturador: Admito todo lo que quiera, pero dejen de torturarla, dejen de violarla. Me contestó: Los chicos no han acabado aún con ella.

Torturaron antes a otros prisioneros. Pero luego los cinco o seis hombres se acercaron a mí y me torturaron todos juntos. Me torturaron, me torturaron…Yo creía que ya estaba muerto. Ellos fingían que yo les estaba atacando a ellos. ¿Pero cómo puede un hombre desnudo atacar a sus torturadores? Me dijeron: ¿Tú crees que eres un hombre? Te mostraremos que eres una mujer. Me siguieron pegando. El hombre que estaba usando la culata de la escopeta para pegarme, de repente le dio la vuelta. Puso el cañón dentro de mi cuerpo por detrás y luego lo sacó… Cuando lo hizo, la mirilla del cañón me destrozó el ano”.

El Tribunal Criminal Internacional de la Haya no pudo emprender acciones legales contra las autoridades sirias por el veto impuesto por Rusia y China. Pero Alemania y algunos otros miembros de la Unión Europea aplicaron el principio de jurisdicción universal y comenzaron la investigación a nivel nacional.

“El primer mensaje que queremos enviar a los asesinos y criminales de Siria y del resto del mundo es: el tiempo de la impunidad ha terminado”, anuncia Al-Bunni. “La impunidad no está permitida en ningún momento, en ningún lugar. ¡Tengan cuidado! Y: La justicia está esperándoles. Sin justicia no hay Siria. Ningún país del mundo puede construirse sin justicia”.

Al-Bunni tiene prisa, debe coger un avión. En Bruselas le esperan varias citas con autoridades de la Comisión Europea y del Gobierno belga. Quiere convencer a más miembros de la Unión Europea de que también actúen acogiéndose al principio de jurisdicción universal. Para que los torturadores no puedan esconderse más en ningún lugar del mundo.

Tweet de Amnistía Internacional sobre la desaparición y encarcelamiento de miles de ciudadanos sirios

Otros enlaces de interés:

Centro Sirio para los Medios y la Libertad de Expresión
Amnistía Internacional pide justicia en Siria