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Cosas que no esperas que pasen en Davos

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Cosas que no esperas que pasen en Davos

Cosas que no esperas que pasen en Davos
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REUTERS/Denis Balibouse
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¿De quiénes son los coloridos calcetines morados con formas de patitos de goma de la imagen de arriba? Estas son las pistas: se trata de un líder mundial del hemisferio norte (muy al norte) que ha participado en el Foro Económico Mundial que se ha celebrado esta semana en la estación alpina de Davos.

Aquí tenéis la solución. 

REUTERS/Denis Balibouse

Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, aprovechó el escenario no solo para denunciar el acoso sexual, sino que además puso de manifiesto su gusto por arriesgar a la hora de escoger calcetines. Pero, no fue la única nota color en Davos, su homóloga del Reino Unido, Theresa May, también quiso que sus pies no pasaran desapercibidos.

El leopardo de Theresa May

REUTERS/Denis Balibouse

La batalla contra la nieve

Otro de los temas que distrajo momentáneamente la atención de los presentes de la economía mundial a asuntos más banales fue la intensa nevada que prácticamente bloqueo la estación de esquí.

Con varios metros de nieve, los organizadores recurrieron a repartir clavos de plástico que se atornillan en los zapatos para evitar que se multiplicaran los resbalones.

La apocalíptica previsión climática sirvió a algunos de gancho humorístico y/o dardo anti Trump.

La delegación india ofreció lecciones de yoga en las pistas de esquí

La representación de India que llegaba acompañando al primer ministro Narendra Modi decidió acercar su cultura tradicional a los presentes, aunque estuvieran rodeados de nieve. Por ello, dos profesores se trasladaron hasta la estación alpina y ofrecieron clases gratuitas de yoga en las pistas de esquí. 

Peluches de perro

Disponible en recepción.

Gente que se despierta temprano

Como lo atestiguó nuestra corresponsal Sasha Vakulina, para cubrir Davos hay que ir dispuesto a poner el despertador muy temprano. Los países y las empresas organizan almuerzos de negocios a partir de las 7 de la mañana. "Me encontré con el Ministro de Finanzas británico, Hammond, cuando todo estaba todavía oscuro".

Tiendas bajo embargo

Las comidas de negocios tienen lugar no sólo en los hoteles, sino también en otros lugares: la mayoría de las tiendas de la calle central de Davos estaban alquiladas. La "Casa de Ucrania", por ejemplo, eligió la tienda de Timberland como su sede central. Irónicamente, la delegación rusa estaba justo enfrente, al otro lado de la carretera.

Sin embargo, no fueron ellos los que pusieron este mensaje en la vitrina.

Twitter, Sasha Vakulina

Europeos solos, americanos en grupo

Los europeos no son fáciles de ver en Davos: prefieren mantener un perfil bajo y moverse por su cuenta en comparación con los políticos estadounidenses que se desplazan en grandes grupos rodeados de guardaespaldas.

Dificultad para beber o comer

Hay demasiada gente concentrada en pocos días en Davos, lo que hace difícil "encontrar un lugar para comer o tomar algo cerca del Centro de Congresos", informa Vakulina. "Hasta ahora sólo he encontrado un bar que nunca está reservado para un evento privado".

"Conocí al fundador de Uber, Travis Kalanick, cuyo patrimonio Forbes lo estima en 4.800 millones de dólares, que estaba comiendo una simple hamburguesa".

La Cabalgata de las valquirias

Por último, pero no por ello menos importante, los helicópteros que siguieron al presidente estadounidense Donald Trump, tuvieron que planear por el riesgo de avalanchas, fruto de las intensas nevadas. Aquí se les ve en su llegada a Davos al más puro estilo Apocalypse Now.

REUTERS/Arnd Wiegmann