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Calurosa ovación en Viena para el tenor Benjamin Bernheim

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Calurosa ovación en Viena para el tenor Benjamin Bernheim

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El elixir de amor, un cóctel de felicidad, en el Staatsoper de Viena. La ópera que Gaetano Donizetti compuso en apenas un mes en 1832, fue un éxito inmediato y sigue siéndolo hoy en día.

El tenor francés Benjamin Bernheim ha debutado en la capital austriaca, añadiendo un nuevo papel protagonista a su repertorio. Para él, "Nemorino representa la juventud. La juventud y la ingeniudad. Es lo que ocurre antes de conocer al gran amor, antes de ser capaz de comprender cómo funcionamos, cómo nos comportamos en sociedad, es el deseo y sentir que somos deseados.

Nemorino está perdidamente enamorado de Adina, interpretada por la soprano moldava Valentina Nafornita. "Al principio ella juega con sus sentimientos pero cuando se da cuenta de que ella siente algo por Nemorino, Adina nos muestra otro aspecto de su caracter, más profundo", explica Nafornita.

Finalmente Adina rechaza casarse con un guapo oficial por Nemorino. Él está convencido de que el elixir de amor que le ha vendido un charlatán está haciendo efecto.

Punto de vista

Para una orquesta como la filarmónica de Viena es muy fácil. Para los cantantes, por supuesto, es todo lo contrario. Es una partitura con arias en las que hay que ser valiente, se encadenan unas detrás de otras.

Frédéric Chaslin Director de orquesta

Frédéric Chaslin lleva la batuta. Según el director de orquesta francés ésta es "una historia muy simple, muy clara, transparente, divertida, con arias preciosas. Y es un buen ejemplo para comprender el bel canto en aquella época". En cuanto a la partitura, "para una orquesta como la filarmónica de Viena es muy fácil. Para los cantantes, por supuesto, es todo lo contrario. Es un libreto con arias en las que hay que ser valiente, y van encadenándose, unas detrás de otras."

Para Valentina Naforniţă, su" momento preferido es cuando Adina retoma la melodía de Nemorino."

Bernhemin recuerda que el aria más conocida es Una furtiva lágrima. Y, a diferencia de lo que el título pueda sugerir, Bernheim explica que " Plácido Domingo y Luciano Pavarotti en sus clases magistrales siempre decían: no cantéis este aria como si fuera un aria triste. Es el momento más feliz de la vida de Nemorino." Por una vez, la historia tiene final feliz. Benjamin Bernheim explica que el momento culminante para Nemorino es cuando "por fin ve que Adina se conmueve por él. La ve llorar y piensa: "guau".

Nemorino es un regalo para el tenor. "Con este papel te sientes bien porque es un papel que no tiene ningún aspecto negativo. Aporta como una sonrisa a la voz", dice.

El público de Viena, rindió un homenaje a su interpretación con una calurosa ovación.

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