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Tres bomberos españoles acusados de tráfico de personas en Lesbos

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Tres bomberos españoles acusados de tráfico de personas en Lesbos

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Manuel Blanco, Julio Latorre y Enrique Rodríguez, tres bomberos de Sevilla que han participado como voluntarios en varias misiones de rescate a inmigrantes en la isla griega de Lesbos, podrían ser condenados hasta 10 años de prisión cada uno.

Las autoridades griegas les acusan de tráfico ilegal por facilitar el acceso de personas que no tenían el derecho administrativo de entrar en el territorio europeo.

Los cargos que se les atribuyen son en grado de tentativa, porque "esa noche en nuestra embarcación no llevamos a nadie", precisa a Euronews Manuel Blanco, sargento bombero de la Diputación de Sevilla y vicepresidente de la ONG española PROEM-AID con la que acudieron a la isla.

Una línea fina que cambia todo

"Ten en cuenta que si hay una persona que se está ahogando tú la coges y la llevas a la playa para evitar que pierda la vida, se puede entender que se está facilitando la entrada”, señala Blanco, lo que, a su juicio, dificulta la separación legal entre tráfico ilegal de personas y rescate humanitario.

Blanco concede la entrevista desde Bruselas, donde se encuentra recabando apoyos de eurodiputados españoles antes de la cita en los juzgados griegos, prevista para el próximo 7 de mayo en Mitilene, capital de Lesbos.

"La denuncia nos llegó hace unos meses, pero estamos comenzando a movernos ahora", explica, tras reconocer que tanto él como sus compañeros están preocupados. "Entendemos que estamos completamente alejados de lo que se nos acusa, es decir, nosotros no somos traficantes, sino que somos rescatadores que hacen una labor humanitaria porque las autoridades locales, en este caso las griegas, estaban desbordadas", indica.

REUTERS/Alkis Konstantinidis
Un refugiado sirio que sostiene a un bebé mientras nada hacia la orilla después de que su bote se desinflara a unos 100 metros de distancia antes de llegar a la isla griega de Lesbos, el 13 de septiembre de 2015. REUTERS/Alkis Konstantinidis

Lesbos se ha convertido en la cara visible de la peor crisis de refugiados que ha vivido Europa desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Solo entre enero de 2015 y febrero de 2016 llegaron a Grecia desde Turquía 937.000 personas, de ellas aproximadamente la mitad desembarcaron en la costa de Lesbos, según la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).

Crisis humanitaria sin precedentes

Blanco asegura que en sus más de dos décadas como bombero la situación de Lesbos le pareció insólita: “Pensé que lo había visto todo desde el punto de vista de la emergencia, pero lo que no había vivido era una crisis humanitaria de tal calibre. Te pones a pensar que quieren dejar estas personas en la tierra cuando su única opción es el mar”.

La primera vez que se unió a las misiones de rescate en Grecia fue en diciembre de 2015, durante el pico de afluencia de refugiados, y la última en 2017, a pesar de haber sido detenido anteriormente por las autoridades locales. No dejar la isla fue "la mejor manera de demostrar que no estamos haciendo nada mal", asegura.

"¿Cómo se puede poner en el mismo plano a traficantes sin escrúpulos que a cambio de miles de euros ponen en riesgo moral a seres humanos en una barcaza con aquellos que prestamos ayuda humanitaria?", preguntan Blanco y sus compañeros al Parlamento Europeo, mientras se acerca la fecha del juicio.

La respuesta espera en el juzgado de Mitilene.