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¿Cómo acabar con las puertas giratorias en los altos cargos europeos?

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¿Cómo acabar con las puertas giratorias en los altos cargos europeos?

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El Grupo de Los Verdes/ALE ha presentado esta semana un informe sobre la prevalencia del fenómeno de las puertas giratorias en Europa, una práctica que afirma estar tan extendida que han sido capaces de documentar 88 casos actuales de ex altos cargos políticos trabajando en el sector de los combustibles fósiles, obteniendo beneficio de su anterior ocupación pública.

"Quizás el alcance del fenómeno de las puertas giratorias en toda Europa sea una de las razones por las que la UE y sus Estados miembros se han puesto del lado de otras grandes economías contaminantes, como los Estados Unidos y Canadá, en sus intentos de bloquear los debates sobre conflictos de intereses", denuncia el estudio.

En España, pone como ejemplo los ex presidentes José María Aznar y Felipe González trabajando para Endesa y Gas Natural, respectivamente, tras haber tenido un papel activo en su regulación durante su gobierno.

Un problema creciente

Para Daniel Freund, jefe de Defensa de la Integridad de la UE de Transparencia Internacional (TI), este nuevo informe confirma una tendencia que llevan años observando en Europa, que "sigue la estela de Estados Unidos". "Tenemos un número creciente de políticos que se van al sector privado después de que dejan sus puestos", explica en una entrevista con Euronews. Un estudio de TI de 2017 indicaba que el 30% de los miembros del Parlamento Europeo se unen a organizaciones registradas como lobbies tras dejar sus cargos públicos.

Freund añade que no es un problema exclusivo de la industria de los combustibles fósiles, sino que está extendido a todo el sector privado. "Cuando analizamos todos los miembros del parlamento europeo, encontramos casos en la industria financiera, como el expresidente de la CE José Manuel Durão Barroso, actual chairman de Goldman Sachs International (...). También, lo hemos visto en el sector de la tecnología o en el sector del automóvil en Alemania. Volkswagen y Mercedes están llenos de antiguos miembros del personal de Angela Merkel".

Cómo lo gestiona la CE

A su juicio esto se debe a que "nuestros políticos son cada vez más jóvenes, como Tony Blair o Barack Obama", por lo que dejan el cargo en una edad temprana y tienen que buscar otro trabajo.

Pero, mientras estos políticos tienen el derecho fundamental a trabajar, a elegir su profesión o en que áreas quieren trabajar, esto puede plantear conflictos de interés, comportamientos anti éticos o incluso corrupción. Entonces, ¿Cómo resolver esta diatriba?

Freund señala principalmente dos mecanismos: los períodos de distanciamiento y los cuerpos independientes que evalúen caso por caso.

Ambas estrategias están implantados en la Comisión Europea. Por ejemplo, los períodos de distanciamiento para la CE son de dos años para los comisarios y tres años para el presidente desde el pasado mes de febrero.

No obstante, para Freund, los organismos que analizan cada caso individualmente son más controvertidos, puesto que están integrados por antiguos colegas de la persona evaluada. "Igual algunos comisarios ya tienen en mente en un par de años estar en la misma situación, por lo que no estarán muy dispuestos a imponer reglas estrictas en esta ocasión, porque tiene un impacto en su propia carrera, en su propio futuro".

Francia y Canadá, los mejores en controlar las puertas giratorias

TI considera Francia como el país europeo que mejor está combatiendo las puertas giratorias. "Han creado una autoridad superior hace cinco años que está en cargo vigilar todos los posibles conflictos éticos de los oficiales del gobierno", explica Freund. "Esta agencia está haciendo un trabajo muy bueno, ha habido un número de ministros que han sido obligados a dimitir".

Fuera de las fronteras de la Unión, Canadá es el punto de referencia. Allí los políticos de alto rango tienen que pasar por un período de distanciamiento de 5 años antes de entrar en el sector privado, pero también tienen una prohibición de por vida de cambiar de bando.

Freund dice que esta ley hubiera impedido, por ejemplo, la participación del excanciller alemán Gerhard Schröder en el polémico gasoducto Nord Stream 2 de Gazprom. Schröder dirigió el trato por parte del gobierno alemán y, cuando dejó el cargo público, se unió a la directiva del gigante ruso.

"Así que básicamente de algún modo se creó su propio trabajo futuro, y esas cosas bajo la ley canadiense están prohibidas", dice Freund. "Cualquier trabajo o decisión que lideraste mientras estabas en el gobierno o el parlamento, básicamente no estás autorizado a cambiar de bando, entrar en la entidad al otro lado de la negociación".

¿Cuánto tiempo de distanciamiento?

Jesús Lizcano, presidente de Transparencia Internacional España, dice que no defienden "que no puedan desarrollar actividades después de hacer ejercido un cargo político o legislativo, ya que tienen que vivir de algo", pero que "no puedan durante un tiempo prudencial desarrollar en el sector privado actividades que tengan relación directa o indirecta con el puesto o cargo político que han desempeñado anteriormente".

Para él, este tiempo debería ser "un periodo mínimo de tres años, y recomendable de cinco años".

Las puertas giratorias ponen en el punto de mira la confianza en los políticos, "si los ciudadanos perciben que no están para defender los intereses de los votantes o incluso el interés general, pero básicamente están en ello para enriquecerse a sí mismos o cómo pilar para una carrera en el sector privado", advierte Freund. "Es un gran riesgo para nuestras democracias".