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Europa desunida frente al traslado de la embajada estadounidense a Jerusalén

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Europa desunida frente al traslado de la embajada estadounidense a Jerusalén

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REUTERS/Ronen Zvulun
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El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, lo ha definido como "un día glorioso para Israel".

Sin embargo, en Bruselas, la decisión unilateral del presidente estadounidense Donald Trump se considera una violación del derecho internacional y de las resoluciones de Naciones Unidas.

Motivo que ha llevado a la Unión Europea a boicotear la apertura de la embajada de Estados Unidos en Jerusalén, con la notable excepción de Austria, la República Checa y Rumanía.

Otros países como Francia y Reino Unido han pedido a Israel moderación, ante el derramamiento de sangre en la frontera de Gaza.

Pero es muy poco probable que Israel escuche a los europeos, prueba de la escasa influencia que la UE tienen en Oriente Medio.

"Israel está utilizando tanto la intimidación como la seducción para atraer a países pobres como Rumanía, o países con un pasado dudoso durante la época nazi como la República Checa", explica Ilan Pappé, historiador israelí y director del Centro Europeo para Estudios Palestinos. "Y los chantajea para que apoyen el cambio de ubicación de la embajada estadounidense".

En Europa han llovido las críticas por el uso desproporcionado de la fuerza. Pero nadie se atreve a ir más allá exigiendo la imposición de sanciones. Y ello a pesar de que la opinión pública parece decantarse por los palestinos.

"La mayoría de las personas que viven en Europa ven la política israelí hacia Palestina como en su momento vieron la política del apartheid en Sudáfrica", afirma Ilan Pappé. "Y en ese momento, lo que exigieron a sus gobiernos fue que presionaran a Sudáfrica para que cambiase su política y su ideología".

El embajador austríaco en Israel ha explicado que asistir a la ceremonia en Jerusalén era una cortesía diplomática y que Austria mantendría su embajada en Tel Aviv. Pero transmite la impresión de que Europa está, una vez más, desunida y, por lo tanto, sin voz y sin capacidad para influir en Oriente Medio, a pesar de ser un generoso donante de ayuda financiera.

Europa siempre ha tratado de ser imparcial en el conflicto árabe-israelí, promoviendo la solución de los dos estados como la única fórmula posible para establecer una paz duradera y tratar a ambas partes con el mismo respeto.

La decisión de la UE de no seguir a Trump es otra forma de respeto: el respeto de sus propios principios.