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Convergencia, la clave del éxito

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Convergencia, la clave del éxito

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¿Sabían que todos los países de la UE deben cumplir 4 criterios de convergencia para poder formar parte del euro?

Una de las lecciones que se ha aprendido durante la crisis es no se puede dejar de tener políticas económicas fuertes una vez que se empiece a formar parte del euro. Se necesita continuar trabajando para que la unión sea sostenible y buena. De esta forma es cuando un país que cuenta con bajos ingresos se pone al día con respecto a otro más rico.

De esto es de lo que vamos a hablar.

Al igual que en las carreras de coches, los países que deseen unirse al club del euro deben cumplir con los criterios de Maastricht.

Pero una vez dentro deben seguir modernizándose para mantenerse al día para po-der lograr el objetivo y que haya una unión.

El país de bajos ingresos tiene que remodelarse y aumentar el PIB para conseguir un buen posicionamiento con respecto a los países más fuertes.

Esto significa que se tienen que mejorar las instituciones que son débiles y gobernar de una determinada manera para que haya una sintonía con respecto a los países ricos.

De esta forma se aumentaría el nivel de vida de los ciudadanos y se acercaría al de otros miembros del club.

La productividad del país o su población activa también debe aumentar para hacer que la economía sea competitiva.

Esto mantendría la inflación bajo control y existiría unos amortiguadores que pueden hacer que los países y la zona euro sean resistentes si hay problemas.

Portugal es un gran ejemplo con respecto a la importancia de la convergencia. Después de casi estar en bancarrota durante la crisis financiera, la economía está creciendo más que el promedio de la UE.

Pero la renta per cápita está por debajo de los niveles previos a la crisis, por eso aún se deben abordar reformas con respecto a la productividad como dice Charlotte Kan, para poder alcanzar a los países más ricos de la zona euro.

Los portugueses forman parte de una de las naciones europeas que trabaja más horas. La productividad de los trabajadores está por debajo del promedio de los 28 países miembros.

Es paradójico que este proceso de convergencia que se ha llevado a cabo en los años 50 pierda fuerza a mediados de los años noventa.

Ricardo Pinheiro Alves, Director del Gabinete de Estrategia e Investigación del Ministerio de Economía dice:

Era más rentable para las empresas invertir en industrias que no fuesen socieda-des mercantiles. Por supuesto que existe una explicación con respecto a la edu-cación. En general la población portuguesa tiene un nivel educativo inferior al de otros países europeos. Debemos trabajar mejor, ser más organizados y que haya empresas más grandes para que la tecnología y el conocimiento se propaguen al resto de la economía.

En Portugal, casi una cuarta parte de los adultos no tiene un título superior. La falta de competencias, especialmente en el ámbito digital, impide que el país aproveche las oportunidades de la nueva economía. Una situación que con la cri-sis empeoró.

Raúl Cordeiro, Director adjunto del centro Cinel comenta:

Antes de 2008-2009, la mayoría de nuestros estudiantes, alrededor del 80%, eran personas más jóvenes como ellos, pero después de la crisis esto ha cambiado com-pletamente y ahora la mayoría de nuestros alumnos son de más edad. Deben apren-der cosas nuevas para conseguir trabajo.

Aproximadamente uno de cada cinco portugueses de los más cualificados se fue durante la crisis. Desarrollar estas capacidades se ha convertido en una priori-dad estratégica.

Una apuesta que ya está dando sus frutos, como lo ilustra la empresa francesa de tecnología Altran, que abrió un nuevo Centro de Conocimiento en Oporto.

Rodrigo Maia, Director de Tecnología, Altran asegura:

Podemos invertir en Portugal para crear una oferta internacional, para nuestros clientes, no trayendo gente de Portugal a esos países sino trasladando proyectos a Portugal y fabricando productos de Portugal con talento portugués.

El año pasado los portugueses lanzaron InCode2030, una iniciativa nacional para mejorar las habilidades en el sector digital de toda la población. Portugal, una nación de grandes exploradores, espera transformarse en una nación de innova-ción, en una sociedad y economía digital, para poder alcanzar a sus vecinos eu-ropeos más prósperos.

REAL ECONOMY | CONVERGENCE

¿Pero pueden ciudadanos de países como Portugal ponerse al día con respecto a sus vecinos ricos? Le hemos preguntado al director de la oficina del FMI en Europa cómo se logra eso.

Maythreyi Seetharanan pregunta:

“Señor Jeffrey, ¿qué nos trajo para describir lo que significa para usted “con-vergencia”?”.

El director responde:

“Tras haber sopesado varias opciones, decidí traer un libro sobre arte. En 1400, el artista Brunelleschi descubrió cómo hacer para que las pinturas bidi-mensionales parezcan tridimensionales y de lo que se trata es de elegir un punto en la pintura donde en el que todos los objetos converge. Y como hablamos de convergencia, pensé que íbamos a hacer esto.

Traje una pintura muy famosa, del Vaticano, de Rafael. Esto es en el estudio de Atenas y lo que se puede ver aquí es que todos los puntos convergen entre Sócra-tes y Platón. En el mismo sentido, en términos económicos, las personas pensaron en la formación del euro, lo vieron como una moneda común que proyectaba al fu-turo y en el que las economías convergían desde todas partes.”

Maythreyi Seetharanan pregunta:

“Pero en realidad hemos visto más divergencias en los últimos años que otra co-sa. ¿Qué ha sucedido en la última década o incluso antes?”.

El señor Jeffrey responde:

“Hubo una fase de convergencia en la década de 1960, hubo otra fase de conver-gencia en los años noventa que se acercó a la formación del euro y luego, duran-te la última crisis, hubo divergencias significativas, es decir, algunos países fueron golpeados mucho más fuertemente por la crisis y se recuperaron mucho más lentamente y otros se desarrollaron con más solidez.

A los economistas nos gusta hablar sobre tres puntos principales de crecimiento.

Laborismo significa que tienes más trabajadores: sin embargo, en Europa están empezando a reducirse, por lo que no vamos a tener más trabajadores en el futu-ro.

El segundo es la inversión. La inversión se está recuperando en Europa, pero todavía está por debajo de las cifras anteriores a la crisis.

El tercero es la productividad: ¿podemos hacer que las máquinas y los trabajado-res produzcan más eficientemente? y esa será la clave”.

Maythreyi Seetharanan pregunta:

“Usted es ciudadano y ha estado observando la economía de su país durante los últimos 10 años, podría preguntarse si la Unión Económica y Monetaria pudo haber causado la divergencia frente a la convergencia, ¿ha habido fallos?”.

El señor Jeffrey responde:

“Ciertamente, nos dimos cuenta en la crisis de que había áreas de la unión mone-taria incompletas, es decir, que teníamos un dinero común y una política moneta-ria común pero no teníamos una unión bancaria.

Tenemos una unión bancaria ahora aún no está del todo completa pero hemos pro-gresado mucho. Hay trabajo en curso sobre una unión de mercados de capital e incluso hay discusión acerca de unir el fisco”.

Maythreyi Seetharanan pregunta:

“Usted dijo que todo se reduce a los ingresos...”.

Él responde:

Sí…

Maythreyi Seetharanan pregunta:

¿Cómo lo generamos y lo igualamos?

El director responde:

“Los tipos de reformas económicas que pueden generar un mayor crecimiento de la productividad deberían ser una prioridad absoluta si se desea una mayor conver-gencia de ingresos.

Esas reformas no necesariamente van a ser las mismas en cada país, en algunos países puede ser que los mercados de productos sean demasiado rígidos. En otras áreas, puede haber problemas en el mercado laboral que deban abordarse. En otros países puede ser una necesidad de mayor gasto de investigación y desarrollo, por lo que sería una respuesta individualmente adaptada a dependiendo del país. Creo que los líderes responsables, sin embargo, mirarán hacia atrás en la última dé-cada y dirán que hay algunas cosas, las lecciones que debemos aprender no solo son lecciones para Europa sino también lecciones para los países sobre cómo ha-cer un mejor trabajo para evitar una crisis o pensar cómo hacer que una crisis sea menos profunda y sin duda para que haya crecimiento en el tiempo”.