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El reto cotidiano de comer en Venezuela

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El reto cotidiano de comer en Venezuela

Reparto de alimentos durante la campaña en Caracas
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REUTERS/Carlos Jasso
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Para los venezolanos de a pie, las elecciones presidenciales no son su mayor preocupación. Para jubilados como Freddy, su día a día consiste en dar vueltas para encontrar donde poder comprar lo básico con sus exiguos ingresos.

"Lo poco que tenemos es para comprar, la mitad para comida y la otra mitad, en medicinas. En eso me encuentro en este momento, buscando lo barato. Los vendedores ambulantes son los que nos venden más económico".

'La mitad se va en comprar comida y la otra mitad en medicinas' dice Freddy

Curarse es el otro gran desafío cotidiano. En farmacias y hospitales faltan el 80 % de los medicamentos y del material sanitario. Y lo poco que hay, es demasiado caro.

"Solo me quedan 1500 bolívares y no me alcanza para comprar medicinas -explica Freddy con disgusto tras preguntar en la farmacia-. Ahora tengo que buscar el dinero y venir por la tarde si, con suerte, no se han acabado las medicinas"

El problema central es que la economía venezolana depende esencialmente del petróleo. Cuando el precio del oro negro cayó, el país se encontró asfixiado por una gran deuda externa. Si a eso se suma una producción de crudo en caída libre, el resultado es un país sin recursos y obligado a reducir sus importaciones.

En los comercios eso se ha traducido en estantes vacíos. Y los pocos productos que hay, a precios desorbitados como efecto de una hiperinflación sin precedentes, la más alta del mundo, que este año alcanzará el 16.000 %, según el FMI.

Comercios sin productos en Caracas

El bolívar se ha convertido en papel mojado. En el mercado se necesitan un millón de bolívares para conseguir un dólar.

Esta espiral que ha destruido los salarios y convertido en anecdótico el ingreso mínimo, pese a que el Gobierno lo ha aumentado repetidamente. Como ejemplo, un sueldo mínimo da para comprar apenas medio kilo de carne.

Mientras tanto, Nicolás Maduro culpa de la crisis a 'mafias criminales' respaldadas por Washington.

Pese a todo, gracias a una engrasada maquinaria política, el presidente está seguro de ser reelegido. Muchos venezolanos no ven otra opción que votarle para garantizar que recibirán al menos las bolsas de alimentos subvencionados de los que dependen millones de personas.