Última hora

Última hora

Valencia, ciudad refugio

Leyendo ahora:

Valencia, ciudad refugio

Valencia, ciudad refugio
Tamaño de texto Aa Aa

La crisis del Aquarius ha permitido a Valencia quitarse dos espinas que tenía clavadas muy hondo: ha logrado que se hable en todo el mundo de la ciudad por algo que no esté relacionado con los escándalos de corrupción que marcaron la era en que estuvo gobernada por el partido popular, y ha saldado cuentas con un doloroso episodio del pasado reciente, cuando trató de abrir sus puertas a los refugiados sirios y el Gobierno central no se lo permitió. Euronews ha hablado con el alcalde de Valencia, Joan Ribó, del tripartido de izquierdas Compromis.

Joan Ribó: "Esta decisión, de alguna manera, la habíamos tomado hace tres años, porque siempre hemos trabajado codo a codo con Vicepresidencia, con la Generalitat. Cuando ocurrió la crisis migratoria siria, con la muerte del niño Aylan en las playas, nosotros pedimos... incluso casi llegamos a contratar un barco para traer refugiados a Valencia. En aquel momento, el Gobierno español, en manos del Partido Popular, no nos permitió realizar esta acción. Entonces, la aparición de la crisis del Aquarius, de alguna manera nos recordó aquella situación y nos hizo actuar de nuevo como en aquella situación"

Euronews: "¿Qué representa para usted y para Valencia recibir a estas personas?¿Qué simbolismo hay?

Joan Ribó: "Tiene mucho simbolismo. El primero es que para nosotros lo primero son las personas y los derechos humanos de las personas y después están todos los planteamientos de los números, de la economía, etc... pero nosotros vimos que estas personas estaban en un riesgo real de padecer una catástrofe humanitaria y pensamos que lo primero era esto... que luego ya buscaríamos cómo hacerlo -yo creo que ha salido bien, que ha salido muy bien-, cómo realizarlo, plantearíamos los elementos de cambios, exigiríamos incluso elementos de cambios de política migratoria, pero para nosotros ha sido una práctica que nos parece importante.

Valencia quiere ser ciudad refugio, como quiere serlo Barcelona, Madrid y muchas ciudades españolas, y ha tenido la oportunidad de serlo, y estamos contentos, satisfechos y emocionados", concluye Ribó.

Casi la mitad de los 630 inmgrantes que llegaron el domingo al puerto de Valencia han decidido pedir asilo en Francia y diez de ellos siguen hospitalizados, uno de los cuales es menor.