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Trump se prepara para conocer a la reina: esto es lo que no debería hacer

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Trump se prepara para conocer a la reina: esto es lo que no debería hacer

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Mientras el presidente Donald Trump se prepara para hacer su primera visita al Reino Unido como presidente a finales de semana, un momento podría eclipsar a todo lo demás: su encuentro con la reina de Inglaterra.

"Es un gran anglófilo y querrá impresionar", dijo a NBC News Camilla Tominey, experta en materia de la realeza y editora política del periódico The Sunday Express. "Va a ser un gran momento para él, y no creo que quiera meter la pata."

El gobierno británico anunció el viernes pasado que aunque no habrá cena de estado en el Palacio de Buckingham, el presidente y su esposa, Melania, tienen previsto reunirse con la reina Isabel el 13 de julio en el Castillo de Windsor.

Algunos, sin embargo, han expresado sus reservas sobre cómo Trump - quien no es particularmente conocido por adherirse a sutilezas diplomáticas - se enfrentará a la cuestión de la etiqueta real y el protocolo. Después de todo, otros visitantes de alto perfil han atraído titulares negativos por faltar a las reglas de etiqueta requeridas.

Entonces, ¿cómo puede Trump evitar un traspié real? NBC News habló con expertos en la realeza y etiqueta para descubrir lo que se debe, y lo que no se debe hacer en una reunión real.

No te preocupes por la reglas (pero muestra respeto)

"Es un gran mito que hay un montón de reglas y formalidades" al conocer a un rey o a una reina, dijo Rupert Wesson, director de la academia en Debrett's, una compañía británica de coaching y publicaciones sobre etiqueta. En realidad, añadió, "son sorprendentemente pocas".

De hecho, el sitio web de la familia real dice que "no hay códigos de conducta obligatorios al conocer a la reina o a un miembro de la familia real".

Pero si Trump quisiera adherirse a la tradición, el protocolo estándar es que los hombres hagan una pequeña reverencia.

"No sería una reverencia enorme", explicó Wesson. "Es más bien una inclinación de cabeza. Es bastante sutil".

No hables antes de que te presenten a la reina

"La gente dice que se 'conoce' a la reina", dijo Wesson. Pero "en realidad, se te presenta."

Esto implica que un ayudante real anuncia el nombre del invitado al monarca antes de que se intercambien los saludos. Pero como con la mayoría de los asuntos relacionados al protocolo real, esta no es una regla dura, sino más bien una tradición no obligatoria.

"Así que alguien probablemente dirá: 'Su Majestad, permítame presentarle al presidente de los Estados Unidos, el Sr. Donald Trump.' Y es en ese momento cuando sería costumbre que él se inclinara."

"Su Majestad" se considera la forma correcta de dirigirse a la reina, mientras que "Su Alteza Real" se utiliza para otros miembros de la familia real.

"La idea es que al principio use la expresión de 'Su Majestad'... para después referirse a ella como señora", explicó Wesson.

Recuerda tus modales en la mesa

Trump es conocido por su afición por la comida rápida y los filetes bien hechos. ¿Cómo lidiará con la sofisticada naturaleza de cenar con la realeza?

Wesson explicó que la mejor manera de compartir una comida con la reina es con "calma, firmeza y un poco de delicadeza".

"Hay pocas diferencias entre la comida estadounidense y la británica", dijo. "En la comida británica, el tenedor permanece en la mano izquierda y el cuchillo en la derecha, asumiendo que eres diestro."

"Creo que lo más importante es que te relajes, disfrutes de la ocasión y seas un buen invitado.

No tocar

Es una creencia muy común que no se debe tocar a la reina, pero las primeras damas, los primeros ministros y gobernadores de todo el mundo han atraído una atención negativa a esta presunta falta de protocolo. Michelle Obama, por ejemplo, salió en los titulares cuando pareció abrazar a la reina en 2009.

Los expertos con los que habló NBC News coincidieron en que la reacción de los medios de comunicación a historias como ésta ha sido históricamente exagerada.

"Hubo una insinuación de que la Sra. Obama se había pasado de la raya al poner su mano alrededor de la reina, pero en realidad sólo estaba siendo respetuosa", dijo Tominey.

Sin embargo, sigue siendo prudente no tener tacto con la reina, agrega Wesson.

"Las reglas son que no se toca a la familia real".

Las propias pautas de la realeza establecen que estrechar la mano "de la manera habitual" es una forma aceptable de saludo, en caso de que el presidente decida no inclinarse.

Queda por ver si esto se asemejará a los llamativos apretones de manos que Trump dio al primer ministro japonés Shinzo Abe o al presidente francés Emmanuel Macron.

Sea usted mismo

A pesar de toda la pompa y ceremonia que precede a una reunión real, los expertos dicen que lo más importante es que Trump hable con la reina de manera abierta y relajada.

"Ella querrá que la conversación fluya libremente, y creo que probablemente encontrarán algo en común al discutir la herencia escocesa de Donald Trump y sus vínculos con Escocia", dijo Tominey.

"Creo que, igualmente, si el príncipe Felipe está con él, entonces disfrutará teniendo una conversación robusta porque el duque de Edimburgo disfruta las bromas y el debate. Eso podría ser muy interesante".

"No tienes que inclinarte, pulir y lamer las botas de la gente", comentó Wesson. "A la reina le gustaría tener conversaciones con la gente, y aprender sobre ellos, así como sobre los asuntos de estado."

En manos seguras

La larga vida del reinado de la Reina Isabel implica que ella tiene más experiencia en saludar a jefes de estado y autoridades extranjeras que cualquier otra persona en la historia.

Desde que ascendió al trono en 1952, ha conocido a todos los predecesores de Trump como presidente, excepto a Lyndon B. Johnson.

Trump, por lo tanto, debería recordar tomar la ocasión con calma, dijo Tominey.

"Ya han hecho esto cientos de veces ", dice refiriéndose a la familia real. "Está muy bien familiarizada con el arte de la diplomacia. Pongámoslo de esta manera, ¡está en buenas manos con ella!"