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Rusia conmemora el asesinato de la familia imperial

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Rusia conmemora el asesinato de la familia imperial

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Miles de peregrinos se han concentrado en Ekaterimburgo para conmemorar el centenario del asesinato del último zar ruso y su familia, abatidos a tiros por bolcheviques en esta ciudad rusa. Durante tres días se celebra oficios funerarios y procesiones, presididos por el patriarca Kiril.

Los miembros asesinados de la familia Romanov fueron canonizados en el año 2000 por la Iglesia ortodoxa, como recuerda Pavel Kulikovskiy, tataranieto de Alejandro III de Rusia:

"Lo primero de todo, desde luego, estoy muy triste por lo que pasó aquí ahora hace exactamente 100 años. Y segundo, este es también el lugar donde nacieron los nuevos mártires, los mártires reales".

La procesión ha salido de la iglesia de la Sangre, construida en el mismo lugar donde asesinaron al zar y a sus cinco hijos el el 17 de julio de 1918. Sus cuerpos, incinerados y quemados con ácido, fueron enterrados a unos 20 kilómetros en un descampado en las afueras de la pequeña localidad de Shuvakish.

El caso sobre la identificación se abrió por primera vez en 1993. Se abrió y cerró en cinco ocasiones hasta que en 2011 se cerró definitivamente al considerarse que la identificación de los restos de la familia estaba confirmada.

El principal sacerdote de la iglesia de la Sangre, Maxim Minyailo, explica que la muerte del zar marcó un antes y un después en la historia: "Después de este crimen terrible, no solo Rusia pero se puede decir que el mundo entero comenzó a vivr una vida diferente, una realidad distinta. En Rusia empezó la era de la persecución cruel de la iglesia, la era de las guerras fratricidas, la era del sufrimiento de nuestra gente y el comienzo de estas desgracias, problemas y sufrimientos".

La iglesia de la Sangre es una de las tres que se levantaron en honor a la familia Romanov. Sus restos fueron enterrados en la catedral de San Pedro y San Pablo en San Petersburgo en 1998.