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¿Por qué el caso Benalla afecta tanto al gobierno de Macron?

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¿Por qué el caso Benalla afecta tanto al gobierno de Macron?

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REUTERS/Regis Duvignau
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El gobierno francés se enfrenta a un escándalo cada vez más grande después de que Le Monde identificara en unos videos al responsable de la seguridad de los desplazamientos del presidente Emmanuel Macron, mientras atacaba violentamente a unos manifestantes el Primero de Mayo.

La policía está interrogando al ex asistente de seguridad, Alexandre Benalla. El viernes pasado, el Elíseo inició el procedimiento de despido.

Las imágenes muestran a Benalla golpeando a un hombre y arrastrando violentamente a una mujer durante una protesta el Primero de Mayo, llevando insignias policiales, reveló una investigación del periódico francés la semana pasada.

Euronews te explica por qué este escándalo es particularmente polémico para Macron, que había prometido a Francia una presidencia "ejemplar".

¿Está el círculo más cercano de Macron por encima de la ley?

"¿Hubo alguna maniobra para encubrir esto? El séquito de Macron cree que está por encima de la ley".

Esas fueron las palabras del presidente del partido de centro-derecha Les Republicains, Laurent Wauquiez, después de que Le Monde informara la semana pasada que Macron y su círculo más cercano estaban al tanto de los supuestos actos violentos cometidos por Benalla poco después de que ocurrieran. Sin embargo, nadie alertó a las fuerzas de seguridad.

El código penal francés establece que todo funcionario del gobierno, oficial o funcionario público que conozca la existencia de un delito o de un crimen debe informar a la justicia lo antes posible.

Sin embargo, el fiscal de París dijo a los medios de comunicación franceses que se habían enterado del incidente recién esta semana.

Algunas personas también se preguntan qué hacía Benalla en las protestas del Primero de Mayo y por qué los otros oficiales no lo detuvieron.

"¿Por qué el gobierno y el ministro del Interior disimularon los hechos sin aplicar el artículo 40 del Código Penal? ¿Existe un sistema policial paralelo encabezado por el movimiento En Marche?”, escribió en Twitter Eric Ciotti, diputado de Les Republicains.

Actualmente, ya se han iniciado varias investigaciones sobre el incidente. El fiscal de París abrió una investigación preliminar sobre posibles cargos, incluyendo violencia por parte de un funcionario público que fingió ser un agente de policía, que llevó ilegalmente insignias policiales y que intentó recuperar las filmaciones de las cámaras de seguridad.

El ministro del Interior, Gerard Collomb, comparecerá el próximo martes ante un grupo de senadores para explicar la implicación de Benalla en las operaciones policiales el Primero de Mayo.

Lo más probable es que las preguntas se centren en si él estaba al tanto del incidente y, de ser el caso, hace cuánto tiempo.

Algunos políticos de la oposición, como el presidente de Les Republicains en la Asamblea Nacional, Christian Jacob, también pidieron al primer ministro Edouard Philippe que compareciera ante la Asamblea para explicar lo ocurrido.

¿Estaba el gobierno tratando de proteger al asistente de seguridad a pesar de las pruebas?

La relación de Macron con Benalla

El hecho de que no se haya informado a las fuerzas del orden sobre los violentos actos de Benalla el Primero de Mayo ha suscitado dudas sobre si el círculo del mandatario estaba tratando de encubrir el incidente para proteger al asistente.

Macron y Benalla, 26, se conocen bien. Este último se convirtió en el jefe de seguridad de la campaña política de Macron en 2017.

Después de que Macron asumió la presidencia, Benalla se convirtió en asistente del Jefe del Estado, y también se encargó de la seguridad de Macron durante sus viajes, siendo fotografiado un par de veces con el mandatario en eventos públicos y privados.

Le Monde también informó que la residencia de Benalla se ubica en el exclusivo 7º distrito de París y que le fue proporcionada por el Elíseo. También se le habría atribuido un coche con chófer.

Quince días de suspensión: una sanción que muchos consideran insuficiente

Los críticos de Macron consideran que la suspensión de 15 días sin sueldo, acordada inicialmente a Benalla, fue una “sanción leve”. Sostienen que el ex asistente de seguridad debería haber sido despedido inmediatamente después de los incidentes del feriado nacional.

La indignación se hizo más grande cuando Le Monde informó que Benalla había sido fotografiado con el personal de seguridad dentro del autobús de les Bleus durante su desfile de victoria la semana pasada. En ese momento, el ex asistente de seguridad ya no podía supervisar la seguridad de eventos fuera del Palacio del Elíseo. No quedó claro si Benalla participó en las operaciones de seguridad ese día.

La oficina de Macron le dijo a Le Monde que después de su suspensión, Benalla sólo podría supervisar la seguridad de los eventos que tuvieran lugar al interior del Elíseo.

La oposición política del presidente también ha criticado fuertemente la manera en la que el gobierno manejó el caso, afirmando que el despido del asistente de seguridad debería haberse realizado mucho antes.

El viernes pasado, el Elíseo anunció que Benalla sería destituido, pero no por actos de violencia contra un manifestante, sino por haber utilizado identificaciones policiales que no deberían haber estado en su poder.

"La presidencia decidió iniciar el procedimiento de destitución de Alexandre Benalla después de que se informara al presidente sobre nuevos hechos que podrían constituir un delito menor", declaró el viernes el Palacio del Elíseo.

Desconfianza entre los miembros del propio partido de Macron

Los miembros del partido político En Marche, de Macron, también han manifestado su desconfianza ante el caso Benalla.

El diputado de En Marche, Laurent Saint-Martin, dijo en una entrevista en televisión que "después de tal proceder, ya no se puede trabajar cerca del presidente".

Cecile Rilhac, otra diputada de En Marche, dijo en un comunicado que cree que Benalla ya no tiene legitimidad para trabajar en el gobierno.

Otras reacciones políticas

El primer secretario del Partido Socialista francés, Olivier Faure, dijo que el caso Benalla es un "asunto de Estado" porque el gobierno "conocía [el incidente] y mintió al respecto".

Por otro lado, el diputado comunista Sébastien Jumel afirmó que Benalla "fue protegido por el círculo íntimo del presidente".

Marine Le Pen, presidenta del partido Agrupación Nacional (anteriormente conocido como Frente Nacional), dijo en un vídeo que "el caso Benalla era un asunto de Estado. Las acciones ilegales de dos asistentes de seguridad del gobierno han empañado la imagen de la policía y del gobierno. Hay muchas preguntas que necesitan ser contestadas."